Sherlock Holmes utilizaba el método científico para resolver sus casos. Se basaba en la observación y generaba hipótesis que luego debía contrastar.

Nuestro trabajo como paleontólogos es similar; las huellas de dinosaurios dibujan escenas con suculenta información ¿Quién? ¿Cómo? ¿Qué hacía? ¿Estaba solo? ¿Quién pasó primero? ¿Hacia dónde se dirigían? ¿Por qué este individuo aceleró el paso? ¿Son aquéllas de una cría?

Una icnita nos aporta información morfológica (tamaño, anatomía y grupo taxonómico del dinosaurio que la produjo)

Un rastro nos aporta información referente a la locomoción (velocidad y rotación de las extremidades)

La asociación de rastros nos permite conocer el comportamiento (direcciones preferentes y comportamiento gregario)

También aportan información sobre el ambiente en el que vivían.

Hay mucho que contar sobre huellas de dinosaurios.

 

 

 

 

Imagen ©Lothar Dieterich en Pixabay

Música Kevin MacLeod, sujeta a una licencia de Creative Commons Attribution (https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/)

 

DÍA MUSEOS Copy

 

Además de los reconocimientos establecidos en las bases, se han concedido 19 menciones honoríficas, dada la originalidad de varias propuestas. 

¡Queremos conocer tu Museo! ha sido una iniciativa de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis para celebrar el Día Internacional de los Museos 2020 de forma diferente: conociendo las colecciones de quienes han querido compartirlas.

La convocatoria se lanzó a través de la página web de la Fundación y de las redes sociales Facebook, Instagram y Twitter. El nivel de participación ha sido muy importante y se han recibido contribuciones de seis países: Argentina, Chile, España, Guatemala, México y Perú. El perfil de los participantes ha sido variado, aunque abundan niños y niñas de una franja de edad comprendida entre 4 y 10 años (con 6 años como edad más frecuente). También hay participantes de 17 a 21 años así como adultos; entre ellos se encuentra alguna institución, como es el caso de una sociedad chilena.

     Casi todos los testimonios coinciden en manifestar una afición, incluso una profunda pasión, por la paleontología y algunos se declaran ya futuros paleontólogos. Es el caso de Lilian, de seis años, que empapela su hogar con dibujos de dinosaurios y escribe: “Los dinosaurios son lo que más me gusta, son lo más bonito y cuando grande quiero ser paleontóloga y descubrir un dinosaurio”, o de Mateo de Teruel, que tiene nueve años y, como relata en su vídeo “de mayor quiero ser paleontólogo y trabajar en Territorio Dinópolis”.

     Todas las colecciones y obras presentadas merecerían una distinción para recompensar la ilusión de los participantes y el deseo de varios de ellos de recibir publicaciones para aprender paleontología. Entre ellas, hay vídeos muy elaborados que presentan “museos” o “parques” artesanos muy peculiares y también excavaciones, que demuestran unas habilidades muy destacables como auténticos reporteros. En consideración a todo lo anterior, se ha ampliado el número de envíos de libros y se han creado “menciones honoríficas” que se remitirán electrónicamente.

Gran variedad de presentaciones

Los elementos que constituyen las exposiciones son de todo tipo, como reconstrucciones de dinosaurios de tamaños, formas y colores diversos, muñecos y peluches, juguetes, marionetas, puzles, juegos de mesa, disfraces, libros, revistas, colecciones de cromos, pegatinas, sellos, camisetas, toallas, ropa de cama, colonia, entre otros.

Entre los artículos de fabricación propia destacan juegos de cartas, dibujos muy originales de dinosaurios (reales o inventados), dinosaurios modelados con materiales reciclados, de origami o fabricados mediante impresora 3D, “minimundos” de dinosaurios con cáscaras de huevo, lentejas y arena para reconstruir el terreno, recreaciones de excavaciones paleontológicas, huevos de dinosaurios congelados, figuras de plastilina o porcelana fría, caretas de dinosaurios, grafitis…

Los expertos en cocina también se han animado a presentar sus obras en esta convocatoria, con varias propuestas tan atractivas como suculentas: pizzas de estegosaurio y de dinosaurios terópodos, empanadillas de estegosaurios, tarta de chocolate con dinosaurios y dinotartas, galletas de dinosaurios y de una icnita tridáctila, magdalenas decoradas con dinosaurios, y un estegosaurio de frutas para merendar.

Hemos descubierto varios tipos de dinosaurios que desconocíamos hasta ahora, dignos de mención, como “Reciclosaurus”, confeccionado por Julia con rollos de papel higiénico y hueveras, el “Cantabrasaurio” campestre compuesto por palos y rocas a escala real que han creado Gael y Alba, “Dinoseto”, ”Dinosetiño” y “Tricesetops” tres setos que entusiasman a Álex en Vigo, el “Jorgesaurus” confeccionado con letras en la pared de la habitación de Jorge, el “Galofodón”, que es “el más temido” que se ha inventado Jorge (“así de grande era: de alto, 100, y de largo un millón”), o el “Danisaurio”, que es como llama su tía Virgi a Dani cuando se pone su disfraz de T.rex.

Cada participación contiene alguna historia personal, como la de Miguel, de Zaragoza, enamorado de los dinosaurios desde que tenía 5 años cuando su padre le llevó al cine a ver Jurassic Park. ¡Tiene toda la colección en el salón de su casa! Hoy continúa aumentando su colección y comparte la afición con sus hijos de 2 y 4 años. La afición de Joél de Guatemala empezó a los 6 años con los fascículos “Dinosaurios” y ahora se dedica a impartir charlas educativas sobre temas de paleontología. Adriana de México tiene 21 años y es licenciada en psicología porque no tuvo la oportunidad de estudiar paleontología; aún así su gusto por los dinosaurios sigue intacto: fueron, son y siempre serán una parte importante en su vida (incluso se expuso su colección en el museo “El Rehilete” del estado de Hidalgo). A Anne le ha fascinado todo lo que tiene que ver con los dinosaurios desde los tres años y gracias a ellos se ha forjado “como una persona apegada al estudio y la cultura”.

La organización está muy agradecida a quienes compartieron sus entrañables colecciones con motivo de esta iniciativa e invita a los siguientes participantes a enviar sus datos de contacto a fundacion@dinopolis.com para que se les remitan las publicaciones y las menciones obtenidas.

Colaboraciones seleccionadas para recibir publicaciones (enviar una dirección postal a fundacion@dinopolis.com)

Adriana Nataly, 21 años, México, por su colección que promueve el valor educativo y el rigor científico. Libro “Dinosaurios de la Península Ibérica” (Susaeta).

Daniel, 17 años, España, por su valiosa biblioteca y porque en un futuro le encantaría trabajar en algo relacionado con este mundo y hacer de un hobby su profesión. Libro “Dinosaurios de la Península Ibérica” (Susaeta).

Lilian, 6 años, por sus estupendos y atractivos dibujos de dinosaurios. Publicaciones PARA APRENDER: FUNDAMENTOS DE LA PALEONTOLOGÍA (Fundación).

Álex (harinadealmortas), 6 años, por dibujos de dinosaurios muy originales. Publicaciones PARA APRENDER: FUNDAMENTOS DE LA PALEONTOLOGÍA (Fundación).

Álex, 7 años, Vigo. Por una pasión que arrastra a todo el que le rodea y porque quiere aprender y alucinar con todos los museos que le apasionan, porque su ilusión es ser paleontólogo. Publicaciones PARA PROFUNDIZAR: INVESTIGACIONES (Fundación)

Joél, Guatemala, por su labor de divulgación educativa, tematizada con su camiseta «Ask me about dinosaurs». Publicaciones PARA CONOCER MÁS (Fundación).

Rod (20 años), Perú. Por su constancia para modelar dinosaurios de plastilina desde que tenía 5 o 6 años. Publicaciones PARA LEER: RELATOS (Fundación).

Menciones honoríficas (enviar una dirección electrónica a fundacion@dinopolis.com)

Ángel, 6 años (Guadalupe), España. Mención honorífica categoría gastronómica “Pizza de estegosaurio”.

Alan, 6 años, Canarias, España. Mención honorífica “Colección de relevancia didáctica” por el juego de cartas con 430 imágenes y todos los conocimientos que tiene sobre dinosaurios.

Benjamín (Mónica), México; Alonso y Diego, España; Angelo, 4 años, Argentina. Menciones honoríficas “Attenborough” por la magnífica explicación en vídeo de todos sus dinosaurios con su atuendo de paleontólogo; por presentar su colección como si fueran guías de Museo auténticos, con credenciales y muy bien coordinados; y por presentar un vídeo muy bien editado, respectivamente.

Simón, 10 años, y Fabricio, 5 años, Neuquén, Argentina. Mención honorífica “Colección modelada en porcelana fría” por la exposición que han organizado al aire libre y que ocupa casi todo el bosque.

Gael y Alba, España. Mención honorífica “Dinosaurio ambientalmente sostenible”, por el Cantabrasaurio, una idea original y divertida de un dinosaurio efímero.

Jorge (Sara), 6 años, España. Mención honorífica “Nueva especie de dinosaurio”, porque en pleno «dino-furor» inventa nuevos dinosaurios, como el “Galofodón”.

Diego, 9 años, y Jorge, 6 años, España. Mención honorífica “Guía de Dinomuseo” por la presentación de su colección en exteriores. ¡Bienvenidos a Dinópolis 2.0!

Marc, 6 años (Adrián) y Julia (Reciclosaurus), Menciones honoríficas “Dinorreciclado” por hacer sus dinosaurios favoritos con materiales que tenían por casa.

Javier (Marina), España. Mención honorífica “Dinomusical” por el sensacional baile que protagonizan sus dinosaurios.

Pilar, 6 años (Jorge), España. Mención honorífica “Dirección y banda sonora de dinorreportaje”, por su imaginación para realizar su propia película.

Mateo, 9 años, y Víctor, Teruel, España. Mención honorífica “Ingenio” por sus manualidades realizadas con motivación.

Jorge (Begoña), España. Mención honorífica “Dinosaurio ilustrado” por el “Jorgesaurus” confeccionado con letras.

Mireira. Mención honorífica “Paleontología dicharachera”, por mostrar su colección vestida de paleontóloga.

Lucas, 6 años (Ana). Mención honorífica “Dormir entre dinosaurios”.

go_mami_go, dinolover. Mención honorífica “Dinoproyecto estrella” por todos los trabajos presentados de manualidades y actividades en casa.

Bicho Matey, Mención honorífica “Dinofan benjamín” al participante más joven.

La imagen para el calendario de 2021 de la Fundación será seleccionada entre varias candidatas tras recibir el consentimiento expreso para su publicación.

 

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El «lagarto de Aragón» fue el primer dinosaurio definido en España pero, para ello, hubo que esperar más de un siglo y medio con respecto a los primeros dinosaurios descritos en el Reino Unido. Se encontró en el yacimiento de Las Zabacheras de Galve (Teruel), situado en las proximidades del tránsito Jurásico-Cretácico.

Los fósiles de Las Zabacheras se recuperaron en varias etapas distanciadas en el tiempo. La última excavación se llevó a cabo en 2014, cuando se hallaron una tibia, un radio, una placa esternal, tres arcos hemales y cuatro metatarsianos (huesos del pie), así como restos de plantas que han permitido descifrar algunos aspectos del ambiente en el que vivió Aragosaurus hace unos 145 millones de años.

 

 

 

 

 Imagen © Kazuhiko-Sano

 

A partir de los estudios de restos fósiles se puede recrear el aspecto en vida de los dinosaurios. Pero es muy difícil hallar todas las partes del esqueleto pertenecientes a un mismo individuo. 

Actualmente se utiliza el marco filogenético (es decir, la identificación de los parientes más cercanos) para completar la información restante. Dicho así resulta “casi sencillo”. 

Pero en 1825, cuando Gideon Mantell describió por primera vez a Iguanodon, no había ningún referente, pues estudió los primeros fósiles hallados de ese tipo de dinosaurio. Por lo tanto Mantell hizo uso de su imaginación y cometió algunos errores… 

Los nuevos descubrimientos y posteriores estudios de los restos fósiles han permitido que la reconstrucción de Iguanodon haya ido evolucionando. 

Conocer el pasado de la historia de la vida en la Tierra no sólo permite ir mejorando las reconstrucciones gráficas de seres extintos, también dota a una región de identidad patrimonial inmaterial que le permite enorgullecerse tanto como si de un triunfo deportivo se tratara.

 

 

 

 

Música Kevin MacLeod sujeta a una licencia de Creative Commons Attribution (https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/)

 

Este hallazgo es particularmente curioso e interesante. El tamaño de todos los pequeños ejemplares es similar, unos 60 centímetros de longitud, por lo que probablemente provendrían de la misma temporada de cría. El grado de osificación de sus huesos indica que hacia tiempo que salieron del huevo y el estudio histológico (análisis de las secciones de los huesos mediante láminas delgadas) ha podido determinar que se encontraban dentro de su primer año de vida.

Entre los ornitópodos hay dinosaurios muy sociables que cuidaban de sus crías. El cuidado parental parece la explicación más plausible para justificar por qué estos bebés de ornitópodos se concentraban en las inmediaciones del área de nidificación, tal y como ocurre en algunas aves coloniales actuales.

 

 

En el lenguaje de las flores, cada una tiene un significado distinto

Rosa roja: amor y pasión

Gardenia: amor secreto

En el sector alimenticio, las flores forman parte de exquisitos y sofisticados menús. Se pueden preparar buenos platos con amapolas, claveles, azahares, crisantemos, malvas, pensamientos, jazmín… pero no demasiados dinosaurios pudieron catar el manjar de las flores.

Porque no se conocen plantas con flores del Triásico y serían muy escasas durante el Jurásico

 

 

Imágenes: by Petr Ganaj from Pixabay , ©FU , © NIGPAS

Agradecimiento:  L.M. Sender

Música Kevin MacLeod  sujeta a una licencia de Creative Commons Attribution (https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/)

Cuando pensamos en cómo sería el mundo jurásico o cretácico, imaginamos inmediatamente gigantescos cuadrúpedos, feroces depredadores, ágiles velociraptores, reptiles voladores… Y, a menudo, prestamos muy poca atención a las plantas, cuyas características y nombres, a diferencia de los dinosaurios, desconocemos.

Una parte esencial de los ecosistemas terrestres está compuesta por la vegetación, soporte fundamental de la vida de todos los vertebrados, ya sea directa o indirectamente. Las plantas colonizaron los continentes más de 200 millones de años antes de que lo hicieran los primeros dinosaurios terrestres. ¡Y, además, no se han extinguido!

 

 

Imágenes: Gerhard Boeggemann.Gallery , By Jakub Ha?un & Taxiarchos

Agradecimiento:  L.M. Sender

Música Kevin MacLeod  sujeta a una licencia de Creative Commons Attribution (https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/)

 

 

El equipo de paleontólogos de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis llevó a cabo durante noviembre y diciembre de 2019 la excavación en Riodeva (Teruel) del yacimiento de dinosaurios denominado RD-58. Este municipio es conocido internacionalmente tras la definición en la revista científica Science del dinosaurio más grande de Europa, Turiasaurus riodevensis, y de un nuevo grupo de dinosaurios, el de los turiasaurios. Esta y otras investigaciones de la Fundación Dinópolis en Riodeva sobre dinosaurios del Jurásico Tardío, de unos 150-145 millones de años de antigüedad, fueron el detonante científico a partir del cual se promovió una nueva instalación de Dinópolis de la localidad, inaugurada en 2012.

Precisamente ese año, paleontólogos de Dinópolis descubrieron el yacimiento RD-58 al encontrar varios fragmentos de huesos en superficie durante una prospección, pero no se había excavado hasta ahora. La excavación fue muy compleja debido a la gran dureza de la capa de areniscas que contenía los fósiles. La actuación paleontológica en RD-58, además de la propia excavación de los fósiles, se prolongó durante los primeros meses de 2020 en el laboratorio de la Fundación, cuando se acometió la preparación del material extraído. Los fósiles estaban bastante fragmentados debido a que, como se ha podido detectar, algunos huesos del dinosaurio ya estaban rotos antes de su fosilización y, además, porque ciertas fallas geológicas afectaron a algunos huesos e interrumpieron la continuidad del yacimiento.

El reciente análisis de los huesos ya preparados (dos dientes, vértebras del cuello, de la espalda y de la cola, y huesos de las extremidades) permite proponer que todos ellos pertenecen a un mismo individuo. Estos fósiles van a permitir conocer nuevas características de los dinosaurios saurópodos del grupo Turiasauria al que pertenecen, identificación realizada tras el estudio preliminar de los dientes (que tienen la típica forma de corazón que caracteriza a dicho grupo de dinosaurios). Además, entre los restos recuperados hay que destacar una vértebra dorsal muy completa que demuestra la complejidad de estos dinosaurios de unas dimensiones que superaban los 20 metros de longitud.

Un estudio científico exhaustivo determinará la especie de turiasaurio a la que pertenecen estos nuevos fósiles. Se conocen tres especies candidatas para la clasificación del ejemplar de RD-58: Turiasaurus riodevensis, Losillasaurus giganteus y Zby atlanticus. Los especialistas de la Fundación están trabajando acerca de la evolución de todos los representantes atribuidos al grupo y tratan de determinar dónde se originó, así como su posterior dispersión geográfica. Para ello colaboran con investigadores de otros países, como Portugal, Francia, Reino Unido y Estados Unidos. Tras la definición de Turiasauria en 2006, ya se han incluido en el grupo a dinosaurios de Europa, África y Norteamérica, tanto del Jurásico como del Cretácico.

 

Las actuaciones paleontológicas de Riodeva se incluyen en proyectos del Gobierno de Aragón (Departamento de Educación, Cultura y Deporte, y Departamento de Ciencia, Universidad y Sociedad del Conocimiento-Fondos FEDER ARAGÓN 2020-2022-Grupo de Investigación de Referencia E04_20R FOCONTUR), del Gobierno de España (proyecto PGC2018-094034-B-C22 del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades), Instituto Aragonés de Fomento y Dinópolis.

 

Foto 01 Copy

Excavación en el yacimiento RD-58 de Riodeva

 

 

Foto 02. Copy Detalle de una vértebra en el yacimiento

 

 

 

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Extracción de los bloques con huesos de dinosaurio del yacimiento RD-58

 

 

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Vértebra dorsal del yacimiento RD-58 en el laboratorio paleontológico de Dinópolis.

 

 

Foto 05 Reconstrucción de Turiasaurus en la sede de Dinópolis en Riodeva Copy

Reconstrucción del esqueleto de Turiasaurus riodevensis expuesta en la sede de Dinópolis en Riodeva

 

aunque suene extravagante, raro y espantoso,
si lo dices con soltura sonará armonioso

En muchas ocasiones, conocer el origen de una palabra (etimología) nos ayuda a recordar nombres complejos. Quienes dan nombre a un nuevo fósil, ya pertenezca a un ser vivo o a una evidencia de su actividad (estudiada por la llamada icnología), tienen la libertad de proponer palabras sencillas o complicadas (generalmente para incluir rasgos descriptivos del fósil, como tamaño, algunas características anatómicas, lugar de procedencia, etc.).

Estas últimas palabras suelen crear complicaciones de pronunciación pero, por el contrario, divierten mucho a l@s pequeñ@s dinosauriólog@s, que las manejan fácilmente y asombran por ello a los mayores.

 

 

Música de Kevin MacLeod  sujeta a una licencia de Creative Commons Attribution (https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/)

Fuente: http://incompetech.com/music/royalty-free/index.html?isrc=USUAN1100701

Artista: http://incompetech.com/

 

Las icnitas de dinosaurios aportan una valiosa información que no puede deducirse ni siquiera a partir del esqueleto de dinosaurio más completo que podamos estudiar. En efecto, mientras los huesos de dinosaurios son, en sí mismos, un elemento inerte que nos sirve para conocer «quiénes fueron», las icnitas nos muestran a los dinosaurios como seres vivos y nos aportan datos acerca de «qué estaban haciendo, dónde lo estaban haciendo y cómo lo estaban haciendo».

Cuando se encuentra un yacimiento con muchas icnitas -incluyendo rastros de los pasos sucesivos de un mismo individuo- se pueden apreciar las características de su locomoción, la velocidad de su desplazamiento o aspectos de su comportamiento, tales como las direcciones preferentes de sus recorridos o la detección de actividades sociales en algunos grupos de dinosaurios.

Imágenes ©Nasa / Archivo Apolo