Los fósiles proceden de Batallones-1, uno de los yacimientos del Mioceno superior más importantes el mundo.

Los investigadores han podido estudiar cientos de fósiles de félidos “dientes de sable”, muchos de ellos exquisitamente conservados.

Un equipo multidisciplinar formado por investigadores de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis, la Agencia Aragonesa para la Investigación y el Desarrollo (ARAID), el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC) y la Universidad de Valladolid han publicado en BMC Zoology un detallado estudio funcional de la extremidad posterior del félido “dientes de sable” Promegantereon ogygia procedente del yacimiento del Mioceno superior de Batallones-1, en Torrejón de Velasco (Madrid), uno de los lugares más importantes en el Mundo para el conocimiento de la evolución de estos carnívoros. Curiosamente, fósiles de este félido han sido encontrados también en el yacimiento de La Roma-2, situado en Alfambra (Teruel).

El estudio compara los diferentes huesos que componen la extremidad posterior de Pr. ogygia con los de félidos actuales de tamaño similar, centrándose en sus proporciones, estructuras de inserción muscular, forma de las articulaciones, etc. Estas observaciones revelan numerosas diferencias entre la extremidad posterior de Pr. ogygia (que pertenece a la subfamilia extinta de los Machairodontinae) y la de sus parientes, los félidos actuales de las subfamilias Felinae y Pantherinae, y muestra varias características primitivas también observadas en el félido más antiguo conocido, Proailurus lemanensis, lo que resalta cómo la evolución de la morfología macairodontina se produjo en mosaico, es decir, no todas las partes del esqueleto cambiaron al mismo tiempo durante la historia evolutiva del grupo. “En publicaciones anteriores estudiamos la anatomía funcional del cráneo y la extremidad anterior de Pr. ogygia, describiendo a este macairodontino como un ejemplo del patrón en mosaico que caracterizó la evolución de este grupo de félidos, ya que muestra una mezcla de rasgos derivados y primitivos en la mandíbula, el cráneo y la extremidad anterior”, cuenta Manuel Salesa, investigador científico en el departamento de Paleobiología del MNCN-CSIC. Mauricio Antón, colaborador de este mismo departamento, y coautor del trabajo añade “sin embargo, la extremidad posterior mantuvo básicamente la morfología de los primeros félidos conocidos, excepto por una parte importante para la locomoción, la pelvis”. “Efectivamente”, continúa Manuel Salesa, “la pelvis muestra adaptaciones para generar una enorme fuerza propulsiva durante la locomoción, y para controlar los movimientos laterales de la zona lumbar, lo que se relaciona con el método de caza de los macairodontinos”.

 Junto a esto, algunos caracteres encontrados en los fósiles de Pr. ogygia han sorprendido a los científicos: “la faceta para el menisco medial y su correspondiente ligamento transverso, localizada en la epífisis proximal de la tibia, está muy reducida, lo que no tiene una explicación clara”, indica Juan Francisco Pastor, profesor titular de la Facultad de Medicina de la Universidad de Valladolid (UVa).

Sin embargo, otros de los caracteres que los investigadores denominan primitivos, por no haber cambiado en Pr. ogygia respecto de los primeros félidos conocidos, tienen un claro componente locomotor, según apunta Gema Siliceo, investigadora ARAID en la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis: “el calcáneo de Pr. ogygia, por ejemplo, posee unas inserciones musculares muy desarrolladas para músculos directamente implicados en la flexión del pie, típico de carnívoros con altas capacidades trepadoras”. Y es que Pr. ogygia tuvo que compartir su hábitat con carnívoros mucho más grandes y peligrosos que él, y probablemente subirse a los árboles sería una manera de sobrevivir en ese entorno.

“En Batallones hemos encontrado fósiles de otro félido macairodontino, Machairodus aphanistus, del tamaño de un tigre de Siberia, pero también de osos gigantes y dos especies de anficiónidos, carnívoros de más de 200 kg pertenecientes a una familia sin representantes actuales; esto nos permite inferir un hábitat relativamente boscoso, donde Pr. ogygia, que no sobrepasaría los 65 kg, encontraría refugio ante el ataque de estos gigantes”, apunta Manuel Salesa. “Sabemos que este félido estuvo presente en las faunas del Mioceno superior de Teruel, y de hecho uno de los fósiles más interesantes de este animal procede de Alfambra, donde hace unos años encontramos un radio patológico que sirvió para estudiar cómo afectaban los accidentes de caza a estos depredadores”, concluye Gema Siliceo.

Los fósiles de Promegantereon ogygia, junto con los de otros félidos “dientes de sable” pueden verse actualmente hasta octubre de 2026 en la exposición “Dientes de Sable”, en el Museo Arqueológico y Paleontológico de la Comunidad de Madrid (MARPA), en Alcalá de Henares (Madrid). Asimismo, en la sala de mamíferos del Museo Aragonés de Paleontología, en Dinópolis (Teruel), está expuesto el único radio patológico de Pr. ogygia conocido en el mundo, hallado en el yacimiento de La Roma-2, en Alfambra.

Salesa, M. J., Siliceo, G., Antón, M. & Pastor, J. F. (2026). On the origins of the sabre-toothed felid model: functional anatomy of the hindlimb in Promegantereon ogygia (Felidae, Machairodontinae, Smilodontini) from the Late Miocene of Batallones-1 (Madrid, Spain). BMC Zoology, 11: art 12. Artículo de acceso libre en: https://link.springer.com/article/10.1186/s40850-026-00259-1

Promegantereon ogygia junto con su presa, un potro del équido Hipparion al que ha subido a un árbol para ponerlo a salvo de posibles competidores (Ilustración de Mauricio Antón).

Esta muestra, que forma parte del proyecto “Los yacimientos paleontológicos de la provincia de Teruel como factor de desarrollo territorial”, se podrá visitar desde Semana Santa en la villa minera.

La exposición “Dinosaurios del carbón” presenta las excavaciones e investigaciones que la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis ha llevado a cabo de forma continua en el yacimiento “Mina Santa María” de Ariño (Teruel) desde el año 2010. De este lugar proceden miles de fósiles de animales y plantas que habitaron esta zona de Teruel hace unos 110 millones de años, durante el Cretácico Inferior.

Dinosaurios del Carbón” difunde principalmente la importancia científica y patrimonial de los fósiles del yacimiento hallados en dicha mina, si bien también realiza “guiños” a fósiles de otros municipios turolenses como los descubiertos en la localidad de Utrillas (Comarca de las Cuencas Mineras). Estos fósiles de Utrillas, probablemente también relacionados con la actividad minera del carbón y su entorno cretácico, junto a otros fósiles recuperados en Morella (Castellón), ostentan el hito científico de ser la primera documentación escrita sobre dinosaurios en España, en 1872

La muestra consta de 13 paneles expositivos que informan sobre las investigaciones multidisciplinares acerca de dinosaurios –como Proa valdearinnoensis y Europelta carbonensis-, tortugas, cocodrilos, ámbar, plantas, etc., que se han llevado a cabo en este inmenso yacimiento durante más de quince años de trabajo. En esta ocasión, la exposición va acompañada por una réplica de alta calidad del cráneo de Proa, uno de los excepcionales fósiles recuperados y descritos en este yacimiento, considerado entre los más importantes del Cretácico a nivel mundial. 

La pasada temporada la exposición estuvo itinerando por municipios de la Comarca de Andorra Sierra de Arcos en los que la minería tuvo un papel importante; la primera parada de la exposición fue precisamente en Ariño, localidad donde se encuentra el ‘mega yacimiento’ y desde allí viajó por la Comarca del Bajo Aragón y finalizó recorrido en la Comarca de Gúdar Javalambre.

“Dinosaurios del Carbón” se ha instalado concretamente en el Museo de los Utensilios Mineros, en la zona de acceso al Aula de Paleontología del Parque Temático de la Minería de Utrillas. Se podrá visitar desde el 1 de abril hasta el 31 de mayo, sábados de 10:00h a 14:00h y de 16:00h a 20:00h y domingos de 10:00h a 14:00h.

En Semana Santa estará abierta al público también de forma excepcional los días 2 y 3 (jueves y viernes) en horario especial de 10:00h a 14:00h y de 16:00h a 20:00h.

La itinerancia de la exposición forma parte de las diversas actuaciones paleontológicas y museográficas desarrolladas por la Fundación Dinópolis en el marco del proyecto: Los yacimientos paleontológicos de la provincia de Teruel como factor de desarrollo territorial”, subvencionado por el Gobierno de España y el Gobierno de Aragón con cargo al Fondo de Inversiones de Teruel (a través del Departamento de Vicepresidencia del Gobierno y Departamento de Presidencia, Economía y Justicia). Asimismo, forma parte de las acciones del Grupo de Investigación FOCONTUR, financiado a través del Gobierno de Aragón, y cuenta también con la financiación del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades del Gobierno de España a través de la Unidad de Paleontología de Teruel. La exposición se produjo en el marco de un proyecto de investigación del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades-Agencia Estatal de Investigación.

La exposición “Dinosaurios del Carbón” se exhibe en el área de acceso al Aula de Paleontología.

Réplica de alta calidad del cráneo del dinosaurio Proa valdearinnoensis del yacimiento Mina “Santa María” de Ariño.

Una reciente investigación de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis y del Museo Paleontológico de Alpuente describe nuevos fósiles de dinosaurios estegosaurios y revisa todo el registro conocido en las provincias de Teruel y Valencia. La abundancia de fósiles de estos dinosaurios con placas en esta región, convierte a España en uno de los países más importantes del mundo para el estudio de este tipo de dinosaurios.

Paleontólogos de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis y del Museo Paleontológico de Alpuente han realizado una investigación publicada en la prestigiosa revista científica Palaeontologia Electronica. En el artículo se describen nuevos fósiles de dinosaurios estegosaurios procedentes de varios yacimientos ubicados en los municipios de El Castellar, Jabaloyas, Monteagudo del Castillo, Mora de Rubielos y Riodeva (Teruel, España), así como en Alpuente (Valencia, España). Asimismo, se revisa en detalle todo el registro fósil anteriormente conocido de este tipo de dinosaurios en el centro-este de la península ibérica. Los estegosaurios se caracterizan principalmente por alimentarse de plantas, desplazarse de forma cuadrúpeda y exhibir dos hileras de placas y/o púas desde el inicio del cuello hasta el final de la cola. La investigación aporta información relevante y novedosa sobre la diversidad y la ecología de estos emblemáticos e icónicos dinosaurios durante el Jurásico Superior, hace aproximadamente unos 150‒145 millones de años.

Sergio Sánchez Fenollosa, investigador de la Fundación Dinópolis y primer autor del artículo, señala que “el estudio de nuevos fósiles, junto con la revisión de todo el registro conocido en Teruel y Valencia, nos ha permitido profundizar en el entendimiento de los estegosaurios que habitaron los ecosistemas jurásicos costeros del este de Iberia. Hasta la fecha, el linaje de los dacentrurinos es el único identificado. La abundancia de fósiles de este grupo, cuyo representante principal es Dacentrurus, sugiere que fue abundante en dichos ecosistemas. La ausencia de otros grupos de estegosaurios presentes en otras regiones de Laurasia, como los estegosaurinos –cuyo representante principal es Stegosaurus-, puede deberse a que vivieron en ambientes más continentales, lejos de las zonas próximas a la costa como las que originaron los sedimentos con los yacimientos de los fósiles analizados”.

Los fósiles estudiados han sido asignados a la especie Dacentrurus armatus, así como a los grupos Dacentrurinae, Neostegosauria, Stegosauridae y Stegosauria, en función de los diferentes yacimientos y características de los ejemplares.

Maite Suñer, directora del Museo Paleontológico de Alpuente y coautora de la publicación, subraya la importancia de algunos de los fósiles revisados: “en esta investigación hemos estudiado de nuevo y en detalle el material “clásico” de la comarca de Los Serranos, que representan los primeros restos de estegosaurios documentados en España a finales del siglo XX. A partir de la información que contamos actualmente, su revisión ha permitido reinterpretar algunos de estos fósiles y confirmar varias de las hipótesis en las que se venía trabajando”.

Alberto Cobos, director-gerente de la Fundación Dinópolis y coautor de este artículo, destaca que “la excepcional abundancia y conservación del registro fósil, tanto de huesos como de huellas, de este tipo de dinosaurios con placas en el centro-este peninsular, sitúa a España como uno de los países más importantes del mundo para el estudio de los emblemáticos estegosaurios. Esta investigación refuerza el papel de las provincias de Teruel y Valencia como enclaves fundamentales para comprender la evolución y diversidad de los dinosaurios en Europa durante el Jurásico Superior”.

El artículo científico se ha publicado en la revista internacional estadounidense Palaeontologia Electronica y se titula “The plated dinosaurs (Ornithischia, Stegosauria) of eastern Iberia (Spain): Taxonomy, diversity, and ecology”. Los autores son los paleontólogos de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis Sergio Sánchez Fenollosa y Alberto Cobos, y la paleontóloga del Museo Paleontológico de Alpuente, Maite Suñer. El artículo está disponible en acceso abierto en: https://doi.org/10.26879/1637

Esta publicación forma parte de las investigaciones del Grupo de Investigación E04-23R FOCONTUR, financiado por el Gobierno de Aragón, y de la Unidad de Paleontología de Teruel, financiada por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (Gobierno de España). Además, cuenta con el respaldo del proyecto PID2024-162804NB-I00 a través del MICIU/AEI/10.13039/501100011033/FEDER, UE.

Algunos de los fósiles de estegosaurios estudiados procedentes de la provincia de Teruel (Aragón, España).

Algunos de los fósiles de estegosaurios estudiados procedentes de la provincia de Teruel (Aragón, España).

Algunos de los fósiles de estegosaurios estudiados procedentes de la provincia de Valencia (Comunidad Valenciana, España).

Algunos de los fósiles de estegosaurios estudiados procedentes de la provincia de Valencia (Comunidad Valenciana, España).

Ilustración de Dacentrurus. Fundación Dinópolis/Adrián Blázquez

Ilustración de Dacentrurus. Fundación Dinópolis/Adrián Blázquez.

El equipo multidisciplinar de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis mejora la museografía en varios yacimientos situados en El Castellar y Ababuj, a través del remarcado de las huellas de dinosaurios con el fin de mejorar su visibilidad desde el punto de vista turístico y educativo, además de favorecer su conservación.

Teruel, 23 de marzo de 2026.- La Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis inició hace un lustro un proyecto de difusión, preparación y restauración paleontológica en yacimientos de icnitas en el entorno de la denominada “La Carretera de las Huellas de Dinosaurio”. La ruta principal y otras alternativas, que se articulan principalmente entre las poblaciones de El Castellar y Galve, discurren por varios municipios turolenses en las que se vienen desarrollando importantes investigaciones paleontológicas. Para que los visitantes a estos yacimientos puedan observar de forma precisa las icnitas, desde el equipo multidisciplinar de la Fundación se viene desarrollando una metodología de remarcado que permite, no solo una mejor y rápida observación a ojos de los no especialistas, sino también su conservación. Para ello, las huellas de dinosaurios son tratadas con productos consolidantes e hidrofugantes, sin perjudicar a estos fósiles.

En el marco de este proyecto la Fundación está realizando actuaciones sobre el yacimiento “El Castellar” (situado en la población homónima) y considerado, por el momento, el yacimiento icnológico más importante de Aragón por su trascendencia científica, ya que allí se han definido dos nuevos tipos de huellas para la ciencia, entre otros aspectos. Como parte de los trabajos, y debido al elevado número de huellas en este yacimiento (se han contabilizado más de 800), se ha realizado solo el remarcado de algunas de ellas en los rastros más importantes. Un ejemplo de ello es el rastro principal, con más de 23 metros de largo, de Deltapodus ibericus. Este conjunto de huellas consecutivas de un mismo dinosaurio productor, en las que las icnitas de los pies tienen forma semitriangular y las de las manos forma de media luna, fueron producidas por un estegosaurio. Otro rastro muy importante, que también se ha remarcado para su idónea visualización, es el asignado a Iberosauripus grandis. Este rastro, compuesto por varias huellas tridáctilas de pies de gran tamaño (58 centímetros de longitud), fue producido por un gran carnívoro megalosáurido de unos 10 metros de longitud. Estos icnotaxones fueron descritos en este yacimiento por paleontólogos de la Fundación en publicaciones especializadas de alto impacto científico en los años 2010 y 2014, respectivamente.

También en el yacimiento “El Castellar” se han remarcado otras icnitas, asignadas a Megalosauripus, cuyos productores fueron otros dinosaurios carnívoros, aunque de menor tamaño que los anteriores, y más rastros de estegosáuridos. Hay que tener en cuenta que otro de los hitos científicos que ostenta este yacimiento del Jurásico Superior (hace unos 145 millones de años) es que en él se ha demostrado por vez primera en todo el mundo el comportamiento gregario de estos dinosaurios con placas (junto con otro yacimiento en Aguilar del Alfambra, también en Teruel).

Además de en “El Castellar” se han remarcado algunas icnitas en otros dos yacimientos de “La Carretera de las Huellas de Dinosaurio”: “Camino El Berzal”, también en el municipio de El Castellar, y “Ababuj”, situado en la población homónima. En ambos yacimientos se han resaltado rastros de huellas tridáctilas, producidas por dinosaurios terópodos, y rastros o huellas aisladas cuyos productores fueron dinosaurios saurópodos (herbívoros cuadrúpedos con el cuello y la cola largos y con cabezas pequeñas en relación a la longitud total del cuerpo). De esta manera ya son seis los yacimientos de icnitas en los que se ha implantado este nueva técnica: dos en El Castellar (“El Castellar” y “Camino El Berzal”), dos en Ababuj (“Ababuj” y “Santa Ana”) y dos en Aguilar del Alfambra (“Aguilar 1” y “Aguilar 3”).

Esta actuación, que además del avance en el conocimiento científico tiene un alto componente educativo y divulgativo, se engloba en el proyecto denominado “Los yacimientos paleontológicos de la provincia de Teruel como factor de desarrollo territorial”, subvencionado por el Gobierno de España y el Gobierno de Aragón con cargo al Fondo de Inversiones de Teruel (a través del Departamento de Vicepresidencia del Gobierno y Departamento de Presidencia, Economía y Justicia). Asimismo, forma parte de las acciones del Grupo de Investigación FOCONTUR, financiado a través del Gobierno de Aragón, y cuenta también con la financiación del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades del Gobierno de España a través de la Unidad de Paleontología de Teruel. La actuación paleontológica cuenta con el respaldo del Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón.

Fotos: Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis

Iberosauripus grandis en el yacimiento “El Castellar, cuyo productor fue un dinosaurio carnívoro megalosáurido de gran tamaño, en El Castellar (Teruel).

Huellas denominadas Deltapodus ibericus, de productor estegosaurio, en el yacimiento “El Castellar” en El Castellar (Teruel).

Equipo multidisciplinar trabajando en la metodología del remarcado de las huellas en el yacimiento “Camino El Berzal” en El Castellar (Teruel).

Equipo multidisciplinar trabajando en la metodología del remarcado de las huellas en el yacimiento “Ababuj” en Ababuj (Teruel).

Un estudio llevado a cabo por la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis amplía la diversidad de vertebrados fósiles del Cretácico Inferior, situados en la Formación El Castellar, en el sureste de la provincia de Teruel.

Los fósiles pertenecen a dinosaurios, cocodrilos, tortugas y tiburones que habitaron un extenso sistema de humedales costeros durante el Cretácico Inferior, hace entre 127 y 125 millones de años.

Teruel, 18 de marzo de 2026.- La Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis ha realizado una nueva investigación, que ha sido publicada en la prestigiosa revista científica Cretaceous Research, y que amplía de manera significativa el conocimiento sobre las faunas de vertebrados del Cretácico Inferior en la provincia de Teruel. El estudio analiza diversos fósiles procedentes de diez yacimientos localizados en los municipios de El Castellar, Cabra de Mora y Mora de Rubielos (Teruel, España). En concreto, y desde un punto de vista geológico, estos yacimientos se localizan en rocas de una edad de Hauteriviense superior–Barremiense inferior (Formación El Castellar), que tuvieron su origen en un amplio sistema de humedales costeros, con ambientes lacustres, palustres y fluviales de hace en torno a unos 127 a 125 millones de años.

Según Josué García Cobeña, primer autor de la publicación, «la gran diversidad faunística reconocida a través de los fósiles incluye principalmente dinosaurios ornitópodos (caracterizados por comer plantas, presentar un pico córneo, carecer de “armadura” y por poder caminar de forma cuadrúpeda y/o bípeda). Entre los dinosaurios identificados destacan fundamentalmente los grandes ornitópodos estiracosternos, grupo al que pertenecen el icónico Iguanodon y otro de mediano tamaño similar a Morelladon». También se han reconocido dientes fósiles de dinosaurios saurópodos (herbívoros de cuello y cola largos y cuadrúpedos), como los titanosauriformes, y de terópodos (carnívoros y bípedos), como los espinosáuridos (principalmente piscívoros y ligados a ambientes acuáticos), así como formas afines a los carcarodontosáuridos (considerados los superdepredadores de estos ecosistemas). A ello se suma una variada fauna, con tortugas terrestres y acuáticas, cocodrilos y tiburones.

Según Alberto Cobos, autor de la publicación y director-gerente de la Fundación Dinópolis, «el estudio pone de manifiesto la elevada diversidad faunística albergada en la Formación El Castellar, que es comparable a la documentada en otros yacimientos coetáneos del Cretácico Inferior de España, Portugal y el sur del Reino Unido, entre otros. Esto apoya estudios previos sobre la existencia de conexiones faunísticas entre estas (y posiblemente otras) zonas geográficas y refuerza el papel de estos humedales como entornos especialmente favorables para estos vertebrados».

El artículo científico se titula «The oldest dinosaurs and other vertebrates from the Cretaceous of southwestern Maestrazgo Basin (Teruel, Spain)». Los autores son los paleontólogos de la Fundación Dinópolis Josué García Cobeña, Sergio Sánchez Fenollosa, Pablo Cabrera Argudo y Alberto Cobos. El artículo está disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0195667126000510 Esta nueva investigación de la Fundación Dinópolis se enmarca dentro de las actividades del Grupo de Investigación E04-23R FOCONTUR, financiado por el Gobierno de Aragón a través del Departamento de Empleo, Ciencia y Universidades. Asimismo, forma parte de las líneas de investigación desarrolladas por la Unidad de Paleontología de Teruel, con financiación del Gobierno de España a través del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, y del Proyecto PID-2024-162804NB-100, financiado por MICIU/AEI/10.13039/501100011033/FEDER, UE.

Diversidad de vertebrados en la Formación El Castellar de varios municipios de la provincia de Teruel analizados en este trabajo.

Dos de los dientes de dinosaurios terópodos hallados en la Formación El Castellar. La escala es válida para los fósiles, no para las siluetas.

Varios dientes y centros vertebrales de cocodrilos en la Formación El Castellar. La escala es válida para los fósiles, no para las siluetas.

Algunos fragmentos de placas de tortugas y un diente de tiburón hallados en la Formación El Castellar. La escala es válida para los fósiles, no para las siluetas.

Reconstrucción idealizada de un ecosistema de humedales costeros del Cretácico Inferior con los vertebrados estudiados de la Formación El Castellar en la subcuenca de Peñagolosa (Teruel).

Las recientes excavaciones paleontológicas en el yacimiento “El Pozo” en el municipio de El Castellar y el trabajo de preparación de los fósiles en el laboratorio de la institución aragonesa están propiciando nuevos hallazgos de fósiles de reptil volador, hasta llegar a más de un centenar. Parte de los fósiles han sido identificados como pterodactiloideos y dados a conocer en un congreso científico celebrado en Brasil.

Teruel, 9 de marzo de 2026. El yacimiento “El Pozo”, situado en el municipio de El Castellar (Teruel, España), continúa ofreciendo resultados de gran relevancia científica. El equipo de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis suma ahora nuevos hallazgos de fósiles de reptil volador que eleva la cifra a más de un centenar, convirtiendo a este enclave en uno de los registros más destacados de pterosaurios en la península ibérica. Este yacimiento es tradicionalmente conocido por la presencia de huellas producidas por varios tipos de dinosaurios; actualmente se contabilizan en torno a 1000 icnitas de saurópodos, ornitópodos y terópodos,  principalmente. Sin embargo, ahora presenta otro foco de interés tras el hallazgo de huesos de pterosaurios (popularmente conocidos como reptiles voladores), Los pterosaurios son un grupo de animales que habitaron nuestro planeta durante gran parte de la era Mesozoica y que desarrollaron el vuelo activo antes que las aves y los murciélagos.

Durante los últimos meses el equipo de la Fundación está llevado a cabo un intenso trabajo que combina la excavación paleontológica con  labores de preparación y consolidación en el laboratorio de estos fósiles de pterosaurios. Estas tareas han propiciado el hallazgo de nuevos huesos, elevando la cifra a más de un centenar de elementos esqueléticos craneales y postcraneales. En concreto, por el momento se han identificado fragmentos de mandíbula, diferentes vértebras, húmero, y falanges alares, así como una escápula-coracoide, entre otros. La excepcionalidad del hallazgo radica en la combinación de varios factores: la notable concentración de fósiles en un área reducida, la extrema fragilidad de los huesos y el contexto geológico. Los trabajos de laboratorio están requiriendo un proceso especialmente delicado debido a esa fragilidad, ya que los huesos de los pterosaurios son “huecos” y ligeros, lo que les facilitó el vuelo. Además se han realizado varios moldes de los fósiles in situ.

El registro de huesos de pterosaurios del Jurásico Superior en la península ibérica es extremadamente escaso. En este contexto, los de “El Pozo” representan la primera evidencia sólida de pterosaurios jurásicos en el centro-este peninsular. El estudio detallado aumentará la información sobre los ecosistemas costeros del este de Iberia de hace aproximadamente 145‒150 millones de años, así como sobre la evolución y distribución de los pterosaurios en el entonces archipiélago europeo. De hecho, parte de estos avances han sido presentados recientemente en el congreso internacional Paleo-NE 2025/7th IMERP celebrado en Brasil y asignan algunos de los restos al grupo de los pterodactiloideos. El trabajo, titulado First Late Jurassic pterodactyloid remains from eastern Iberia (Teruel, Spain), es firmado por Borja Holgado del Museu de Paleontologia Plácido Cidade Nuvens y por Sergio Sánchez Fenollosa, Josué García Cobeña, Ana González y Alberto Cobos de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis. Las investigaciones continúan y se esperan nuevos hallazgos en las continuas campañas de excavación en este yacimiento que fue declarado Bien de Interés Cultural por el Gobierno de Aragón en el año 2004.

Estas actuaciones forman parte de las acciones del Grupo de Investigación E04-23R FOCONTUR, financiado por el Gobierno de Aragón. Además, cuentan con el respaldo del proyecto PID2024-162804NB-I00 a través del MICIU/AEI/10.13039/501100011033/FEDER, UE. Asimismo, los trabajos en este yacimiento están siendo apoyados por el proyecto denominado Los yacimientos paleontológicos de la provincia de Teruel como factor de desarrollo territorial (V), subvencionado por el Gobierno de España y el Gobierno de Aragón con cargo al Fondo de Inversiones de Teruel.

Falange alar de pterosaurio en el momento de su descubrimiento en el yacimiento “El Pozo” (Teruel, España).

Proceso de realización de moldes de silicona de algunos de los huesos de pterosaurio y huellas de dinosaurio del yacimiento “El Pozo” (Teruel, España).

Falange alar de reptil volador junto a su respectivo molde de silicona en el yacimiento “El Pozo” (Teruel, España).

Reptil volador en Mar Jurásico en Dinópolis (Teruel).

Ya está abierta la matrícula para el XXV Curso de Paleontología y desarrollo: Prácticas en excavación de dinosaurios. El curso se desarrollará del 27 al 31 de julio en el Campus Universitario de Teruel, Dinópolis, varios municipios de la Comarca Gúdar-Javalambre y, especialmente, en el entorno geológico con dinosaurios jurásicos de Riodeva. El objetivo principal es mostrar a los alumnos del curso las diferentes técnicas de prospección y excavación paleontológica en los yacimientos. LA GRAN NOVEDAD DE ESTE AÑO ES QUE EL ALUMNADO EXCAVARÁ TANTO EN YACIMIENTOS DE HUESOS COMO DE ICNITAS DE DINOSAURIOS. ¡QUÉ MEJOR MANERA DE CELEBRAR LA XXV EDICIÓN DEL CURSO! Para ello formarán parte de actuaciones paleontológicas dirigidos por científicos de la Fundación Dinópolis y recibirán clases complementarias sobre varios grupos de dinosaurios y su entorno mesozoico. Asimismo, verán in situ como la investigación es utilizada para el desarrollo territorial de la provincia a través de la puesta en valor de su riqueza paleontológica.

Información, inscripción y programa completo del curso en https://fantoniogargallo.unizar.es/node/743

Esta investigación, aporta una interesante relación entre las plantas con flores y el dinosaurio Patagotitan mayorum, el dinosaurio más grande conocido hasta el momento, en una época clave en la diversificación de las angiospermas hace unos 101 millones de años.

Una investigación científica liderada por investigadores argentinos del Museo Paleontológico Egidio Feruglio – CONICET y en la que ha participado la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel – Dinópolis, describe un nuevo género y especie de flores de muy pequeño tamaño, entre 6 y 9 mm de diámetro, encontradas en el yacimiento La Flecha en la Patagonia argentina, del que también proceden los fósiles del dinosaurio saurópodo gigante Patagotitan mayorum. A este nuevo tipo de flores se le ha dado el nombre de Patagoflora minima, en donde “Patagoflora” proviene de Patagonia y de flor, mientras que “minima” indica su diminuto tamaño, siendo un juego de palabras que resalta la diferencia abismal de dimensiones entre esta pequeña flor y el enorme saurópodo encontrado en el mismo yacimiento.

El artículo ha sido publicado en la revista científica Cretaceous Research y es desarrollado por los investigadores paleobotánicos Giovanni Nunes, Ignacio Escapa y Rubén Cúneo del Museo Paleontológico Egidio Feruglio – CONICET en Argentina, María Gandolfo de la Universidad de Cornell en los Estados Unidos y por Luis Miguel Sender de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis. Este investigador participó en el desarrollo de las excavaciones, en la preparación de los fósiles y en el estudio de los restos de plantas del yacimiento La Flecha.

La relevancia de este hallazgo se incrementa, además, debido a que son muy pocos los yacimientos paleontológicos en el mundo en los que se puedan encontrar juntos restos de dinosaurios y fósiles de flores. Ello es debido a la extrema fragilidad de estas estructuras que hace que sean muy difíciles de fosilizar. Además, estos fósiles constituyen uno de los registros de flores más antiguos de toda Sudamérica, y de los mejor datados del antiguo continente Gondwana hasta la fecha, con una edad de 101 millones de años. En la investigación, estas flores se comparan con otras de la misma edad geológica encontradas en yacimientos de todo el mundo, que también tienen un abundante y variado registro de angiospermas.

Plantas con flores de esta edad geológica se han hallado en varios yacimientos de la provincia de Teruel, que también constituye una zona de especial relevancia para el estudio de la evolución de las angiospermas en nuestro planeta.

La cita de la publicación, es:

Nunes, G.C., Escapa, I.H., Sender, L.M., Cúneo, N.R., Gandolfo, M.A. (2026). Blooming under the shadow of Patagotitan mayorum: Early Cretaceous tiny flowers from Patagonia, Argentina. Cretaceous Research, 179, 106254. https://doi.org/10.1016/j.cretres.2025.106254.

Fotografías: Museo Paleontológico Egidio Feruglio de Trelew, Argentina

Patagoflora minima, ejemplar de una de las pequeñas flores estudiadas. Barra de escala 5 mm

Paleorreconstrucción de la flora y el ambiente fluvial del yacimiento La Flecha en la Patagonia argentina, hace 101 millones de años, con el dinosaurio Patagotitan mayorum “respirando” el aroma de las diminutas flores estudiadas, arrastradas por el viento. Dibujo de Ema Antonena.

Labores de excavación paleobotánica en el yacimiento  La Flecha, en la Patagonia argentina, en donde se encontraron la flores estudiadas.

La renovación museográfica de esta sede, financiada a través del FITE, refuerza la apuesta de Dinópolis por ofrecer novedades atractivas a sus visitantes en el año de su 25 aniversario y acerca al público las investigaciones científicas llevadas a cabo por la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel- Dinópolis

Galve (Teruel), 18 de febrero de 2026.– Legendark’, la sede de Dinópolis en Galve, reabrirá sus puertas al público el próximo 28 de febrero tras una profunda renovación museográfica centrada en dinosaurios de Galve, principalmente en Aragosaurus e Iguanodon.

La nueva exposición museográfica llevada a cabo en la sede de Dinópolis en Galve se organiza principalmente en dos espacios dedicados a la exhibición de fósiles y réplicas de huesos y huellas de dinosaurios, así como de otros animales y plantas que habitaron Galve durante el Jurásico Superior (hace aproximadamente 145 millones de años) y el Cretácico Inferior (hace unos 125 millones de años).

Ahora, por un lado, en el área destinada a la paleontología del Jurásico Superior se exhibe parte de los fósiles y diversas réplicas del primer dinosaurio descrito en España (en 1987), Aragosaurus ischiaticus, cuyos fósiles proceden del yacimiento ‘Las Zabacheras’. Este saurópodo (cuadrúpedo, herbívoro con cuello y cola largos), alcanzaba unos 14 metros de longitud y está siendo objeto de nuevas investigaciones por parte de la Fundación Dinópolis, que en 2014 ya dio a conocer nuevos fósiles y publicaciones sobre este dinosaurio. Los visitantes también podrán observar las esculturas de una manada de este dinosaurio, diversos originales y réplicas de icnitas (huellas fósiles), procedentes de los yacimientos Las Zabacheras, El Cantalar y Las Cerradicas, y una reconstrucción esquelética del dinosaurio terópodo Allosaurus (carnívoro), de más de 6 metros de largo.

Por su parte, en el espacio destinado a los fósiles del Cretácico Inferior se muestra una escultura hiperrealista de 9 metros de longitud de Iguanodon galvensis. Este modelo corpóreo es el fruto de las continuas investigaciones realizadas por el equipo de la Fundación Dinópolis, desde la excavación y preparación de los fósiles, hasta su estudio, divulgación y modelado. Iguanodon galvensis fue definido por los paleontólogos de dicha institución en el año 2015, a partir de diversos ejemplares (desde embriones a adultos). Las técnicas empleadas para la realización de esta escultura permiten observar detalles anatómicos sorprendentes y la anatomía respaldada por los estudios científicos. Además, se exhiben dos nuevos modelos corpóreos de cabezas de espinosáuridos (terópodos, principalmente piscívoros). En este espacio también se muestran fósiles de Iguanodon, entre los que destacan los fósiles inéditos de un ejemplar de gran tamaño de Iguanodon galvensis, dientes de espinosáuridos, bivalvos de agua dulce y diversas plantas que habitaron Galve hace unos 125 millones de años. En la zona destinada a los fósiles del Cretácico también se exhibe una réplica del esqueleto de un dinosaurio ornitópodo, el pequeño Hypsilophodon.

Además, hay otros elementos museográficos repartidos en diversos módulos a lo largo del recorrido. Un totem muestra tanto la escala de tiempo geológico al inicio de la exhibición como los principales hitos desarrollados por el equipo de la Fundación Dinópolis en Galve desde 1998. El hilo conductor de la sede, la preparación y restauración fósil, se desarrolla en varias vitrinas enfocadas a esta temática y a la fabricación de réplicas y moldes de los fósiles. Además, en el espacio que rodea el renovado laboratorio paleontológico que alberga la sede, se proyecta un video explicativo.

Otros recursos que se exhiben en ‘Legendark’ son cuatro grandes murales retroiluminados: uno de ellos, junto a una proyección, destinado a los yacimientos de icnitas visitables que hay principalmente entre Galve y El Castellar e incluidos en la denominada “La Carretera de las Huellas de Dinosaurio”, y dos a paleoambientes de Galve (fauna y flora en el Jurásico Superior y Cretácico Inferior), todo acompañado por música ambiente que da calidez al espacio.  Además, un vídeo, “el preshow”, hace de introducción al contenido museístico esta sede y otro, explica al visitante las diversas actuaciones desarrolladas por el equipo de la Fundación Dinópolis en Galve y en otros municipios cercanos (apoyado todo ello con otro retroiluminado). También hay dos interactivos relacionados con dientes fósiles; en uno de ellos los visitantes podrán relacionar los dientes con los posibles dinosaurios a los que pudieron pertenecer y en el otro podrán tocar un diente aumentado de tamaño de un gran ornitópodo. Por último, la exhibición cuenta con una vitrina con réplicas aumentadas en tamaño de mamíferos y otros animales de pequeño tamaño que convivieron con los dinosaurios.

Con todo ello, Legendark, que hasta la fecha ha sido visitada por más de 122.000 personas, se consolida como un espacio donde el rigor científico y la divulgación se combinan para ofrecer una experiencia única.

La renovación ha sido dada a conocer en una presentación a la que ha asistido esta misma mañana el presidente de Dinópolis, Manuel Blasco quien, acompañado de la directora-gerente, Higinia Navarro y del director-gerente de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis, Alberto Cobos, ha conocido estas y otras novedades, que estrena esta sede del parque paleontológico turolense en el municipio de Galve.

Legendark’ iniciará su nueva temporada el próximo 28 de febrero, junto a Dinópolis (Teruel) y el resto de las sedes ubicadas en diversos municipios de la provincia de Teruel: Peñarroya de Tastavins, Rubielos de Mora, Castellote, Albarracín, Riodeva y Ariño, arrancando ese día un año muy especial para el parque turolense que celebra este 2026 su 25 aniversario.

La renovación integral de los contenidos museísticos de la sede de ‘Legendark’ ha sido posible gracias a la financiación del Fondo de Inversiones de Teruel (FITE), instrumento de colaboración entre el Gobierno de España y el Gobierno de Aragón destinado al impulso económico y social de la provincia.

La actuación, realizada por el Instituto Aragonés de Fomento (IAF), ha contado con una inversión de 507.875,05 euros más IVA, destinada específicamente a la modernización expositiva, actualización de contenidos científicos y mejora de la experiencia museográfica del centro.

Cerca de 40 estudiantes de 4º de la ESO del IES Vega del Turia de Teruel participan en dos actividades divulgativas protagonizadas por investigadoras y técnicas especialistas de la institución científica.

Con motivo de la conmemoración del ‘Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia’, la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis (FCPTD) ha organizado una serie de actividades divulgativas dirigidas a fomentar el interés por la investigación científica y visibilizar el papel de la mujer en la ciencia.

Las actividades se desarrollarán el próximo miércoles 11 de febrero, con la participación de cerca de 40 estudiantes de 4º de Educación Secundaria Obligatoria del IES Vega del Turia, centro educativo ubicado en la capital turolense, y permitirán al alumnado conocer de primera mano el trabajo científico que realizan las investigadoras de la Fundación Dinópolis en el ámbito de la paleontología.

La primera de las propuestas, titulada: ‘La ciencia deja huella’, estará a cargo de las paleontólogas de la Fundación Dinópolis Ana González y Andrea Guarido, quienes mostrarán cómo, a través del estudio y análisis de huellas y rastros fósiles, es posible obtener información relevante sobre el aspecto, el comportamiento o el ambiente en el que vivieron los dinosaurios. Para ello se emplearán réplicas de alta calidad de fósiles excepcionales de Teruel, entre los que destacan aquellas que han permitido obtener importantes conclusiones científicas, como la primera evidencia de la locomoción cuadrúpeda durante todo el desarrollo ontogenético del dinosaurio Iguanodon, así como huellas y rastros reales de distintos dinosaurios terópodos documentados en recientes excavaciones.

La segunda actividad: ‘Los grandes depredadores del Mioceno’, se centrará en algunos de los hallazgos más recientes sobre los mamíferos que habitaron la provincia de Teruel hace entre 9 y 2 millones de años. En este caso, los estudiantes se desplazarán a uno de los laboratorios paleontológicos de la Fundación Dinópolis, donde las restauradoras Raquel Ferrer y María Silvestre explicarán el proceso de restauración de los fósiles tras su extracción y los aspectos clave para su correcta conservación y posterior estudio científico. Posteriormente, la investigadora ARAID de la Fundación Dinópolis Gema Siliceo abordará el estudio de dos de los grupos de mamíferos carnívoros más destacados del registro fósil turolense, como los félidos “dientes de sable” y las grandes hienas del Mioceno superior, apoyándose en moldes de alta resolución de cráneos y explicando aspectos esenciales de su biología y métodos de caza.

Con estas actividades, la Fundación Dinópolis se suma a la celebración del Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia, reforzando su compromiso con la divulgación científica, la educación y la visibilización del trabajo de las mujeres en el ámbito de la investigación.

Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia

El 11 de febrero se conmemora el ‘Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia’, una efeméride proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas para visibilizar el papel fundamental de las mujeres y niñas en la ciencia, promover su acceso, participación plena y equitativa en los campos científicos y recordar la importancia de derribar las barreras de género que aún persisten en las disciplinas STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas).

La celebración de este año 2026 se articula bajo el tema oficial “From Vision to Impact: Redefining STEM by Closing the Gender Gap” («De la visión al impacto: redefinir las disciplinas STEM cerrando la brecha de género»), orientado a transformar la visión en resultados reales mediante la reducción de la brecha de género en ciencia y tecnología.

FOTO archivo Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia en el Museo Paleontológico en 2025.

FOTO archivo Fundación Dinópolis visita escolares laboratorio Semana de la Ciencia 2023.