El «lagarto de Aragón» fue el primer dinosaurio definido en España pero, para ello, hubo que esperar más de un siglo y medio con respecto a los primeros dinosaurios descritos en el Reino Unido. Se encontró en el yacimiento de Las Zabacheras de Galve (Teruel), situado en las proximidades del tránsito Jurásico-Cretácico.

Los fósiles de Las Zabacheras se recuperaron en varias etapas distanciadas en el tiempo. La última excavación se llevó a cabo en 2014, cuando se hallaron una tibia, un radio, una placa esternal, tres arcos hemales y cuatro metatarsianos (huesos del pie), así como restos de plantas que han permitido descifrar algunos aspectos del ambiente en el que vivió Aragosaurus hace unos 145 millones de años.

 

 

 

 

 Imagen © Kazuhiko-Sano

 

A partir de los estudios de restos fósiles se puede recrear el aspecto en vida de los dinosaurios. Pero es muy difícil hallar todas las partes del esqueleto pertenecientes a un mismo individuo. 

Actualmente se utiliza el marco filogenético (es decir, la identificación de los parientes más cercanos) para completar la información restante. Dicho así resulta “casi sencillo”. 

Pero en 1825, cuando Gideon Mantell describió por primera vez a Iguanodon, no había ningún referente, pues estudió los primeros fósiles hallados de ese tipo de dinosaurio. Por lo tanto Mantell hizo uso de su imaginación y cometió algunos errores… 

Los nuevos descubrimientos y posteriores estudios de los restos fósiles han permitido que la reconstrucción de Iguanodon haya ido evolucionando. 

Conocer el pasado de la historia de la vida en la Tierra no sólo permite ir mejorando las reconstrucciones gráficas de seres extintos, también dota a una región de identidad patrimonial inmaterial que le permite enorgullecerse tanto como si de un triunfo deportivo se tratara.

 

 

 

 

Música Kevin MacLeod sujeta a una licencia de Creative Commons Attribution (https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/)

 

Este hallazgo es particularmente curioso e interesante. El tamaño de todos los pequeños ejemplares es similar, unos 60 centímetros de longitud, por lo que probablemente provendrían de la misma temporada de cría. El grado de osificación de sus huesos indica que hacia tiempo que salieron del huevo y el estudio histológico (análisis de las secciones de los huesos mediante láminas delgadas) ha podido determinar que se encontraban dentro de su primer año de vida.

Entre los ornitópodos hay dinosaurios muy sociables que cuidaban de sus crías. El cuidado parental parece la explicación más plausible para justificar por qué estos bebés de ornitópodos se concentraban en las inmediaciones del área de nidificación, tal y como ocurre en algunas aves coloniales actuales.

 

 

En el lenguaje de las flores, cada una tiene un significado distinto

Rosa roja: amor y pasión

Gardenia: amor secreto

En el sector alimenticio, las flores forman parte de exquisitos y sofisticados menús. Se pueden preparar buenos platos con amapolas, claveles, azahares, crisantemos, malvas, pensamientos, jazmín… pero no demasiados dinosaurios pudieron catar el manjar de las flores.

Porque no se conocen plantas con flores del Triásico y serían muy escasas durante el Jurásico

 

 

Imágenes: by Petr Ganaj from Pixabay , ©FU , © NIGPAS

Agradecimiento:  L.M. Sender

Música Kevin MacLeod  sujeta a una licencia de Creative Commons Attribution (https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/)

Cuando pensamos en cómo sería el mundo jurásico o cretácico, imaginamos inmediatamente gigantescos cuadrúpedos, feroces depredadores, ágiles velociraptores, reptiles voladores… Y, a menudo, prestamos muy poca atención a las plantas, cuyas características y nombres, a diferencia de los dinosaurios, desconocemos.

Una parte esencial de los ecosistemas terrestres está compuesta por la vegetación, soporte fundamental de la vida de todos los vertebrados, ya sea directa o indirectamente. Las plantas colonizaron los continentes más de 200 millones de años antes de que lo hicieran los primeros dinosaurios terrestres. ¡Y, además, no se han extinguido!

 

 

Imágenes: Gerhard Boeggemann.Gallery , By Jakub Ha?un & Taxiarchos

Agradecimiento:  L.M. Sender

Música Kevin MacLeod  sujeta a una licencia de Creative Commons Attribution (https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/)

 

 

El equipo de paleontólogos de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis llevó a cabo durante noviembre y diciembre de 2019 la excavación en Riodeva (Teruel) del yacimiento de dinosaurios denominado RD-58. Este municipio es conocido internacionalmente tras la definición en la revista científica Science del dinosaurio más grande de Europa, Turiasaurus riodevensis, y de un nuevo grupo de dinosaurios, el de los turiasaurios. Esta y otras investigaciones de la Fundación Dinópolis en Riodeva sobre dinosaurios del Jurásico Tardío, de unos 150-145 millones de años de antigüedad, fueron el detonante científico a partir del cual se promovió una nueva instalación de Dinópolis de la localidad, inaugurada en 2012.

Precisamente ese año, paleontólogos de Dinópolis descubrieron el yacimiento RD-58 al encontrar varios fragmentos de huesos en superficie durante una prospección, pero no se había excavado hasta ahora. La excavación fue muy compleja debido a la gran dureza de la capa de areniscas que contenía los fósiles. La actuación paleontológica en RD-58, además de la propia excavación de los fósiles, se prolongó durante los primeros meses de 2020 en el laboratorio de la Fundación, cuando se acometió la preparación del material extraído. Los fósiles estaban bastante fragmentados debido a que, como se ha podido detectar, algunos huesos del dinosaurio ya estaban rotos antes de su fosilización y, además, porque ciertas fallas geológicas afectaron a algunos huesos e interrumpieron la continuidad del yacimiento.

El reciente análisis de los huesos ya preparados (dos dientes, vértebras del cuello, de la espalda y de la cola, y huesos de las extremidades) permite proponer que todos ellos pertenecen a un mismo individuo. Estos fósiles van a permitir conocer nuevas características de los dinosaurios saurópodos del grupo Turiasauria al que pertenecen, identificación realizada tras el estudio preliminar de los dientes (que tienen la típica forma de corazón que caracteriza a dicho grupo de dinosaurios). Además, entre los restos recuperados hay que destacar una vértebra dorsal muy completa que demuestra la complejidad de estos dinosaurios de unas dimensiones que superaban los 20 metros de longitud.

Un estudio científico exhaustivo determinará la especie de turiasaurio a la que pertenecen estos nuevos fósiles. Se conocen tres especies candidatas para la clasificación del ejemplar de RD-58: Turiasaurus riodevensis, Losillasaurus giganteus y Zby atlanticus. Los especialistas de la Fundación están trabajando acerca de la evolución de todos los representantes atribuidos al grupo y tratan de determinar dónde se originó, así como su posterior dispersión geográfica. Para ello colaboran con investigadores de otros países, como Portugal, Francia, Reino Unido y Estados Unidos. Tras la definición de Turiasauria en 2006, ya se han incluido en el grupo a dinosaurios de Europa, África y Norteamérica, tanto del Jurásico como del Cretácico.

 

Las actuaciones paleontológicas de Riodeva se incluyen en proyectos del Gobierno de Aragón (Departamento de Educación, Cultura y Deporte, y Departamento de Ciencia, Universidad y Sociedad del Conocimiento-Fondos FEDER ARAGÓN 2020-2022-Grupo de Investigación de Referencia E04_20R FOCONTUR), del Gobierno de España (proyecto PGC2018-094034-B-C22 del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades), Instituto Aragonés de Fomento y Dinópolis.

 

Foto 01 Copy

Excavación en el yacimiento RD-58 de Riodeva

 

 

Foto 02. Copy Detalle de una vértebra en el yacimiento

 

 

 

Foto 03 Copy

Extracción de los bloques con huesos de dinosaurio del yacimiento RD-58

 

 

 Foto 04 Copy

Vértebra dorsal del yacimiento RD-58 en el laboratorio paleontológico de Dinópolis.

 

 

Foto 05 Reconstrucción de Turiasaurus en la sede de Dinópolis en Riodeva Copy

Reconstrucción del esqueleto de Turiasaurus riodevensis expuesta en la sede de Dinópolis en Riodeva

 

aunque suene extravagante, raro y espantoso,
si lo dices con soltura sonará armonioso

En muchas ocasiones, conocer el origen de una palabra (etimología) nos ayuda a recordar nombres complejos. Quienes dan nombre a un nuevo fósil, ya pertenezca a un ser vivo o a una evidencia de su actividad (estudiada por la llamada icnología), tienen la libertad de proponer palabras sencillas o complicadas (generalmente para incluir rasgos descriptivos del fósil, como tamaño, algunas características anatómicas, lugar de procedencia, etc.).

Estas últimas palabras suelen crear complicaciones de pronunciación pero, por el contrario, divierten mucho a l@s pequeñ@s dinosauriólog@s, que las manejan fácilmente y asombran por ello a los mayores.

 

 

Música de Kevin MacLeod  sujeta a una licencia de Creative Commons Attribution (https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/)

Fuente: http://incompetech.com/music/royalty-free/index.html?isrc=USUAN1100701

Artista: http://incompetech.com/

 

Las icnitas de dinosaurios aportan una valiosa información que no puede deducirse ni siquiera a partir del esqueleto de dinosaurio más completo que podamos estudiar. En efecto, mientras los huesos de dinosaurios son, en sí mismos, un elemento inerte que nos sirve para conocer «quiénes fueron», las icnitas nos muestran a los dinosaurios como seres vivos y nos aportan datos acerca de «qué estaban haciendo, dónde lo estaban haciendo y cómo lo estaban haciendo».

Cuando se encuentra un yacimiento con muchas icnitas -incluyendo rastros de los pasos sucesivos de un mismo individuo- se pueden apreciar las características de su locomoción, la velocidad de su desplazamiento o aspectos de su comportamiento, tales como las direcciones preferentes de sus recorridos o la detección de actividades sociales en algunos grupos de dinosaurios.

Imágenes ©Nasa / Archivo Apolo

 

 

Los estudios paleontológicos permiten descifrar cómo pudo ser la apariencia que tenían los dinosaurios cuando estaban vivos, un trabajo bastante complicado porque casi nunca se encuentran esqueletos completos y los fósiles de piel o de plumas son escasos.

Los resultados de esas investigaciones se presentan en revistas científicas. Pero una transformación mágica se produce ante nuestros ojos cuando expertos en ilustración científica convierten los datos técnicos en imágenes que nos revelan de modo fascinante algún fotograma de la película que relata nuestro pasado.

Imágenes by Charles Knight -© Dryptosaurus by Durbed -© Luis Rey

 

 

 

 

 

DÍA MUSEOS Copy

 

Día Internacional de los Museos

¡QUEREMOS CONOCER TU «MUSEO»!

Descarga aquí las bases para participar en el Día Internacional de los Museos 2020