En 2015 los paleontólogos de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis definieron la nueva especie de dinosaurio ornitópodo Iguanodon galvensis a partir de fósiles de adultos y crías provenientes de los depósitos del Barremiense Inferior (Cretácico Inferior, alrededor de 127 millones de años de antigüedad) del municipio turolense de Galve, localidad en cuyo honor recibió su nombre.

La definición de esta nueva especie era uno de los resultados de las investigaciones que Francisco Javier Verdú Marco desarrolló entre 2012 y  2016 en el grupo de investigación de la Fundación, en el marco de un contrato predoctoral FPU (formación de profesorado universitario) para obtener el grado de doctor. Su trabajo de Tesis, dirigido por los doctores Luis Alcalá y Rafael Royo-Torres, se ha centrado principalmente en el estudio sistemático, filogenético y paleobiológico de Iguanodon galvensis, cuyos restos se descubrieron en los municipios de Aliaga y Galve. Destacan especialmente los resultados obtenidos acerca de la variabilidad intraespecífica (es decir, aquella que se manifiesta entre individuos de una misma especie) tanto en el caso de Iguanodon galvensis como en el del histórico Iguanodon bernissartensis (especie tipo del género Iguanodon, depositada en el Real Museo de Historia Natural de Bruselas), un aspecto poco estudiado previamente en este tipo de dinosaurios.

Finalmente, el pasado 25 de septiembre Javier Verdú accedió al Grado de Doctor en Biodiversidad con mención internacional tras presentar y defender en la Universidad de Valencia su memoria de Tesis titulada “Sistemática, filogenia y paleobiología de Iguanodon galvensis (Ornithopoda, Dinosauria) del Barremiense Inferior (Cretácico Inferior) de Teruel (España)”, que obtuvo la máxima calificación.

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El nuevo doctor durante el acto de presentación y defensa de los resultados de su Tesis Doctoral en la Universidad de Valencia.

 

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Javier Verdú (tercero por la derecha) con sus directores de Tesis (a la derecha) y miembros del tribunal evaluador (a la izquierda).

 

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Javier Verdú recupera fósiles de Galve durante una campaña de control paleontológico en la explotación minera de SIBELCO Minerales Cerámicos.

 

Dinópolis en una tesis sobre los Museos de Ciencia. El 22 de septiembre, Ernesto Páramo, Director del Parque de las Ciencias de Granada, accedió al Grado de Doctor tras la lectura y defensa -en la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Granada- de su memoria de Tesis Doctoral titulada «Origen y Evolución de los Museos y Centros Interactivos de Ciencia en España en los últimos 35 años. El Caso del Parque de las Ciencias de Granada»; en ella se refiere, entre otras instalaciones, a Dinópolis.

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El Dr. Ernesto Páramo (tercero por la derecha) junto a su Director de Tesis, Dr. Juan Bautista Martínez (tercero por la izquierda) y los miembros del tribunal evaluador, que le concedió la máxima calificación: Sobresaliente cum laude.

 

Visita de un investigador francés  (27 de septiembre de 2017). El doctor e investigador Romain Vullo, del CNRS-Géosciences Rennes, está  en Teruel con el objetivo de identificar posibles fósiles de reptiles voladores en las colecciones del Museo Aragonés de Paleontología. También participa en el proyecto de dinosaurios de Angeac, en Francia, e intercambia impresiones sobre los dinosaurios de la Formación Villar del Arzobispo de Teruel  y de Angeac con los investigadores de la Fundación Dinópolis.

Romain Vullo

 

 

Una delegación de Zigong (Sichuán, China), compuesta por Mr. Chen Gang (Director/Zigong Cultural Radio and Television news and Publication), Ms. Chen Jie (Deputy Director/Zigong Finance Bureau), Mr. Tao Hong (Director/Administrator Office of Zigong Global Geopark) y Ms. Sun Li (Section Chief/Administrator Office of Zigong Global Geopark), visitó durante los días 11 y 12  de septiembre una selección de recursos paleontológicos y geológicos de la provincia de Teruel; la visita estuvo guiada por técnicos de la Fundación y del Parque Cultural del Maestrazgo.

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Las rocas sedimentarias pueden preservar evidencias de crisis bióticas como los fenómenos de extinción en masa, es decir, cuando se produce, a gran escala, la desaparición de numerosas especies en un intervalo de tiempo geológico corto. Para proporcionar datos pertinentes sobre una crisis biótica, una formación geológica debe presentar dos componentes principales:

               – el primero es que contenga un abundante y diverso rango de fósiles que permita observar cambios en la biodiversidad;

               – el segundo es que exista un medio para poder datar esos cambios.

               Se admite la existencia de cinco eventos de extinción en masa particularmente severos; el más popular es el que tuvo lugar a finales del Cretácico (hace 66 millones de años) y que causó la desaparición de los dinosaurios. Sin embargo, hace unos 200 millones de años, a finales del Triásico, se produjo otro fenómeno de extinción masiva.

Una de las pocas formaciones geológicas en el mundo susceptible de proporcionar información sobre la crisis del final del Triásico en un entorno continental es la Formación Elliot, un conjunto de rocas sedimentarias que forma parte del relleno de la Cuenca principal del Karoo, en el Sur de África. Si bien la Formación Elliot es rica en restos de vertebrados (y de dinosaurios en particular), no se ha podido datar con exactitud hasta la fecha. Ahora, un equipo liderado por Lara Sciscio de la Universidad de Ciudad del Cabo en el cual ha participado Fabien Knoll, investigador ARAID en la Fundación Dinópolis, ha dadoun gran paso hacia una datación más precisa de la Formación Elliot. Los investigadores han recurrido al paleomagnetismo, que es esencialmente el estudio de las variaciones en el campo magnético de la Tierra a lo largo del tiempo. El campo magnético de la Tierra puede quedar “fosilizado” en las rocas siempre y cuando los sedimentos a partir de los cuales se han formado contengan minerales magnéticos. Afortunadamente este es el caso de la Formación Elliot, cuya coloración rojiza se debe a su alto contenido en óxidos de hierro que han preservado datos sobre las características del campo magnético terrestre cuando se formó la roca que los contiene.

               La huella magnética de las rocas de la Formación Elliot permite reconstruir una secuencia de polaridad magnética («código de barras») que puede utilizarse para ajustar la edad de formación de estas rocas. Los resultados obtenidos por el equipo internacional, que acaban de publicarse, sugieren que la Formación Elliot tiene una edad comprendida entre 214 y 190 millones de años, atestiguando así que abarca la transición Triásico-Jurásico.

Referencia del artículo

Sciscio, L., de Kock, M., Bordy, E.M., Knoll, F. 2017. Magnetostratigraphy across the Triassic-Jurassic boundary in the main Karoo Basin. Gondwana Research, 51: 177-192.

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Grupo de investigación (Lara Sciscio, Emese Bordy, Michiel de Kock y Fabien Knoll, de izquierda a derecha) durante el trabajo de campo y resumen gráfico de los resultados obtenidos.

Un equipo de paleontólogos de la provincia de Soria comenzó las excavaciones en el año 2000 y el estudio de los fósiles de este saurópodo, una vez preparados, comenzó en el año 2009. En esta última fase participó la Fundación Dinópolis. Definido como Soriatitan golmayensis, el nuevo dinosaurio se ha incluido en el grupo de los braquiosáuridos y estaría relacionado con saurópodos de Europa, como Tastavinsaurus de Peñarroya de Tastavins, y norteamericanos, como Cedarosaurus de la Fomación Cedar Mountain.

Se acaba de describir un nuevo dinosaurio saurópodo español que ratifica la gran importancia de la Península Ibérica en el registro de este grupo de animales. Un equipo de paleontólogos de Soria (equipo Fuentes-Meijide) llevó a cabo su excavación y preparación durante los años 2000 a 2005. El año 2009 comenzó una colaboración con la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis que ha fructificado en su publicación científica en la revista Cretaceous Research. El ejemplar se localizó en sedimentos de una antigüedad (unos 130-138 millones de años) caracterizada por la escasa información conocida acerca de dinosaurios saurópodos, ya que apenas se han descrito algunos dientes aislados (entre ellos, uno de Oplosaurus procedente de la localidad turolense de El Castellar). El yacimiento, denominado Zorralbo 1 y localizado en las proximidades de la población de Golmayo, es muy rico y ha proporcionado también restos de otros dinosaurios, como anquilosaurios (Polacanthus) y ornitópodos (Magnamanus soriaensis) publicados anteriormente.

Foto 1. Manuel Meijide y Carolina Fuentes en el yacimiento

Manuel Mejide y Carolina Fuentes en el yacimiento paleontológico (Golmayo, Soria)

 

Los fósiles recuperados (vértebras dorsales y caudales, huesos de la cadera y de las patas delanteras y traseras) pertenecen a un individuo adulto. El nombre está dedicado a la provincia de Soria -combinado con una terminación que significa gigante- y a la localidad de procedencia: Soriatitan golmayensis. La clasificación y el estudio de sus huesos indican que se trataba de un dinosaurio cuadrúpedo con sus patas delanteras muy desarrolladas, de modo similar al famoso Brachiosaurus de Estados Unidos o a Giraffatitan de Tanzania. Las dimensiones del animal se pueden estimar a partir de su húmero. Si Giraffatitan (con un húmero de 210 cm de largo) tiene una longitud de 18-24 metros, Soriatitan (con un húmero de 125 cm) alcanzaría una longitud aproximada de unos 13-14 metros. Los dientes de Soriatitan miden unos 18 milímetros y sus características indican que se alimentaba principalmente de hojas de coníferas. Los rasgos sedimentarios y geológicos del yacimiento de Zorralbo permiten reconstruir un escenario fluvial, rodeado de coníferas, y un clima subtropical como el ambiente en el que vivió Soriatitan.

Foto 2. Rafael Royo estudiando el fémur de Soriatitan en el Museo Numantino de Soria

Rafael Royo estudiando el fémur de Soriatitan en el Museo Numantino de Soria

 

Foto 3. Diente y cráneo

Diente y cráneo de Soriatitan golmayensis

 

Foto 4. Humero de Soriatitan de 1250 mm

Humero de Soriatitan de 1250 mm

 

Foto 5. Soriatitan reconstrucción

Reconstrucción de Soriatitan golmayensis.

Referencia del artículo publicado en la revista Cretaceous Research:

Rafael Royo-Torres, Carolina Fuentes, Manuel Meijide, Federico Meijide-Fuentes, Manuel Meijide-Fuentes. 2017. A new Brachiosauridae sauropod dinosaur from the Lower Cretaceous of Europe (Soria province, Spain). https://doi.org/10.1016/j.cretres.2017.08.012

 

La semana pasada se celebró en la Universidad de Viena el 10th International Symposium on the Cretaceous, que contó con dos contribuciones protagonizadas por la provincia de Teruel que fueron presentadas por la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis y estaban referidas a dos temas muy distintos pero complementarios: difusión de la ciencia e investigación acerca de las características del límite Jurásico-Cretácico.

En la primera de ellas se introdujo -a los 240 expertos inscritos- el concepto de los satélites de Dinópolis, ejemplificado en los cuatro que se centran en fósiles cretácicos emblemáticos (especialmente de dinosaurios) y en sus ecosistemas; se trata de los situados en Peñarroya de Tastavins, Galve, Castellote y Ariño. Además, se mencionaron los fósiles del Cretácico que se muestran en las instalaciones centrales de Dinópolis en Teruel y en el centro asociado de Mas de las Matas. La presentación concluye que esta red de exposiciones introduce la “vida del Cretácico” al público en general y aclara algunas ideas de la paleontología de vertebrados, especialmente a quienes pudieran creer que los dinosaurios son sólo protagonistas de “parques jurásicos”.

Además, en colaboración con investigadores de la Universidad Complutense de Madrid, de la Universitat Autònoma de Barcelona, de la Georg-August-University Göttingen y de la Universidad de Oviedo, se presentó una aportación acerca de las implicaciones del cambio del límite entre el Jurásico y el Cretácico (propuesto recientemente por el Grupo de Trabajo del GSSP del Berriasiense) en la correlación cronoestratigráfica entre las sucesiones marinas y las costero-continentales. El trabajo está fundamentado en los afloramientos con dinosaurios de la Formación Villar del Arzobispo, con especial atención a los situados en el oeste de la Cuenca del Maestrazgo y en la Cuenca Suribérica.

 

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Póster de los satélites de Dinópolis centrados en ecosistemas del Cretácico.

 

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Reunión temática del grupo de trabajo que fijará las nuevas características del límite Jurásico-Cretácico.

 

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Una de las conferencias plenarias del simposio del Cretácico de Viena.

 

 

Estas jornadas, abiertas a todo el público, se realizan todos los años en el mes de agosto, con ponencias de clientes y amigos del hotel, donde se brinda la oportunidad de compartir conocimientos y aficiones de todos ellos.

 

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«Esculpiendo el presente mirando al pasado» muestra cómo se realizan las grandes esculturas corpóreas de dinosaurios. Daniel Ayala, restaurador y escultor de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis, explicó, cómo a través de la investigación de fósiles y la comparación con animales actuales, pueden llegar a reconstruirse la morfología, piel y color de grandes dinosaurios que habitaron la tierra hace millones de años.

 

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La Fundación Dinópolis, en colaboración con investigadores de la Universidad de Ohio y del Museo de Historia Natural de Berlín, presentó la semana pasada en la capital bávara sus resultados sobre la morfología del cerebro y del oído interno del dinosaurio saurópodo del Jurásico de Tendaguru (Tanzania) llamado Dicraeosaurus. Junto con Giraffatitan Dicraeosaurus es el saurópodo más famoso del yacimiento de Tenduguru. La paleoneurología de este taxón ya fue examinada en la primera mitad del siglo XX por el paleontólogo alemán Werner Janensch. Desde entonces, sin embargo, nuestro conocimiento de los dinosaurios saurópodos, así como de las técnicas para estudiarlos, han mejorado considerablemente. El objetivo del trabajo presentado en Múnich era presentar los resultados del nuevo estudio de la morfología cerebral y del laberinto de Dicraeosaurus mediante imágenes de tomografía computarizada. Los resultados sugieren que la configuración endocraneal de Dicraeosaurus es sorprendentemente diferente de la observada en el resto de saurópodos examinados previamente, incluso cuando se compara con taxones muy cercanos filogenéticamente como Suuwassea del Jurásico de Estados Unidos o Amargasaurus del Cretácico de Argentina.

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Fotografía: Fabien Knoll (investigador ARAID en la Fundación Dinópolis, izquierda) presenta los resultados de su trabajo de investigación sobre la anatomía endocraneal de Dicraeosaurus.

Referencia completa de la investigación presentada:

Knoll, F., R.C. Ridgely, D. Schwarz & L.M. Witmer. 2017. Brain and labyrinth anatomy of the Gondwanan Jurassic sauropod Dicraeosaurus. Zitteliana, 91: 49-50.

Las actuaciones de promoción del territorio a través de la conservación e investigación de los recursos paleontológicos turolenses son objeto de dos artículos publicados en el último número de la revista internacional Geoheritage, editada por The European Association for Conservation of the Geological Heritage.

El modelo presentado en las publicaciones se centra en los yacimientos de dinosaurios de El Castellar. De hecho, las actividades paleontológicas que se han llevado a cabo en el término municipal por la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis desde el año 2002 han permitido documentar 61 yacimientos de dinosaurios (tanto de huesos como de huellas) situados en cinco formaciones geológicas distintas, que abarcan el intervalo comprendido entre el Kimmeridgiense (Jurásico Superior) y el Aptiense (Cretácico Inferior). La gran diversidad de fósiles encontrados ha favorecido la realización de una serie de proyectos museográficos ya ejecutados, entre los que destacan la ruta denominada  “DINOpaseo por El Castellar”, la ruta del Jurásico marino de la Via Ferrata y la habilitación para la visita del yacimiento de icnitas de dinosaurios denominado El Castellar. De este modo, los visitantes y los participantes en cursos de verano o en eventos puntuales (Día Internacional de los Museos, Geolodía, etc.) pueden conocer las características paleontológicas de la zona en los propios ambientes naturales en los que se han descifrado. Estas iniciativas representan un ejemplo de aplicación de la investigación paleontológica al desarrollo territorial y sirven de complemento, en el ámbito rural, a la oferta expositiva de Dinópolis.

Referencias de los artículos:

Palaeontological Heritage as a Resource for Promoting Geotourism in the Rural Setting: El Castellar (Teruel, Spain)

Alberto Cobos, Luis Alcalá

Geoheritage, DOI 10.1007/s12371-017-0248-x, 2017

http://rdcu.be/usX1

Ichnological Analysis of a Good of Cultural Interest: the Site of El Hoyo (El Castellar, Aragón, Spain)

Alberto Cobos, Luis Alcalá, Francisco Javier Rodríguez-Tovar, Luis Mampel

Geoheritage, DOI 10.1007/s12371-017-0245-0, 2017

http://rdcu.be/uvZs

 

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Una de las paradas del “DINOpaseo por El Castellar”, que muestra la huella de la mano de un saurópodo del yacimiento El Pozo.

 

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Mural de los dinosaurios jurásicos de El Castellar en el pabellón polideportivo de la localidad.

 

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Visita al yacimiento El Castellar en el día de la inauguración de sus instalaciones.

 

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Una de las actividades de divulgación realizadas en El Castellar, “DINOtour con el paleontólogo”.