El 7 de noviembre se presentó en la Université nouvelle Sorbonne-Paris 3 la ponencia “Dinópolis, a present perfect of a future simple: The territorial development” impartida por el Director Gerente de la Fundación en el marco de un proyecto europeo H2020 coordinado desde el Muséum national d’Histoire naturelle de París.

 

París 3

Los ponentes de la sesión responden a preguntas de los participantes. De izquierda a derecha: Prof. François Mairesse (Profesor de la Sorbonne nouvelle Université-Paris 3 y Presidente de ICOFOM-ICOM); Hugues de Varine (ex-Director de ICOM); Prof. José Luis Palacio-Prieto (UNAM-México, ex-Director del Instituto de Geografía de la UNAM y ex-Presidente de la International Geographical Union); Luis Alcalá (Director Gerente de la Fundación). 

 

 

El pasado 3 de septiembre falleció el Dr. José Vicente Santafé, experto en diversos tipos de vertebrados, entre los que destacan los rinocerótidos y los dinosaurios españoles, en cuyo estudio fue pionero junto a la Dra. Lourdes Casanovas desde los tiempos del “Museo de Sabadell”. La generosidad de ambos se plasmó en el depósito de importantes obras paleontológicas de su propiedad, especialmente tesis doctorales, en la biblioteca de la Fundación. Desde la Fundación transmitimos nuestras condolencias a familiares, muy especialmente a Lourdes, y amigos.

SANTAFE copia

Los doctores Santafé y Casanovas en una fotografía del año 2013.

 

El 8 de noviembre falleció en Madrid el Dr. Jorge Civis, catedrático de la Universidad de Salamanca y especialista en micropaleontología del Cenozoico. El Dr. Civis colaboró con la Fundación formando parte del jurado del Premio Internacional en Investigación Paleontológica “Paleonturología” en sus convocatorias de 2007 y 2014. Desde la Fundación transmitimos nuestras condolencias a la familia y amigos de Jorge.

 

PTUR 2014 copia

El Dr. Civis (en el centro) durante la presentación del premio Paleonturología 14.

 

 

El 7 de noviembre se presentó en la Université nouvelle Sorbonne-Paris 3 la ponencia “Dinópolis, a present perfect of a future simple: The territorial development” impartida por el Director Gerente de la Fundación en el marco de un proyecto europeo H2020 coordinado desde el Muséum national d’Histoire naturelle de París.

 

París 3

Los ponentes de la sesión responden a preguntas de los participantes. De izquierda a derecha: Prof. François Mairesse (Profesor de la Sorbonne nouvelle Université-Paris 3 y Presidente de ICOFOM-ICOM); Hugues de Varine (ex-Director de ICOM); Prof. José Luis Palacio-Prieto (UNAM-México, ex-Director del Instituto de Geografía de la UNAM y ex-Presidente de la International Geographical Union); Luis Alcalá (Director Gerente de la Fundación). 

 

 

Lo primero que se aprende de los dinosaurios es que se dividen en dos categorías principales: los ornistiquios (Ornithischia, dinosaurios con «cadera de ave» como Europelta y Proa de Ariño o Triceratops de Norteamérica) y los saurisquios (Saurischia, dinosaurios con «cadera de lagarto», que incluye a los terópodos depredadores como Torvosaurus -cuya reconstrucción se puede admirar en Tierra Magna de Dinópolis desde marzo de este año- y los sauropodomorfos de cuello largo, como Aragosaurus de Galve). Sin embargo, Baron y sus colaboradores propusieron una dicotomía muy diferente, agrupando Ornithischia con Theropoda bajo el nuevo conjunto denominado Ornithoscelida y dejando aparte a los Sauropodomorpha. La evidencia presentada por estos autores parecía abrumadora, ya que identificaron 18 caracteres únicos compartidos por ornitisquios y terópodos.

Un consorcio internacional de especialistas en dinosaurios primitivos, encabezado por Max Langer de la Universidad de Sao Paulo, Brasil, e incluyendo expertos de Argentina, Brasil, Alemania, Gran Bretaña y España, ha reevaluado recientemente los datos de Baron y sus colaboradores. Sus resultados, publicados en la edición de esta semana de la revista «Nature«, muestran que podría ser todavía demasiado pronto para reescribir los libros de texto sobre dinosaurios. En este nuevo análisis, los autores hallaron datos a favor de la dicotomía tradicional Ornithischia-Saurischia de Dinosauria, aunque no con una gran robustez.

Según Max Langer, «este estudio requirió un gran trabajo por parte de nuestro consorcio, examinando muchos dinosaurios en varios continentes para asegurarnos de que codificamos correctamente todas las características anatómicas. Inicialmente pensamos que sólo pondríamos en duda la idea de Ornithoscelida, pero diría que toda esta cuestión debe ser revisada de nuevo ahora con sumo cuidado.»

Baron y sus colegas creyeron que sus datos sugerían que los dinosaurios podrían haberse originado en el hemisferio norte, pero los resultados del estudio de Langer y sus colaboradores favorecen la hipótesis más clásica de que el lugar de origen de los dinosaurios seria el hemisferio sur, más concretamente América del Sur.

Fabien Knoll, investigador de la ARAID en la Fundación Dinópolis y miembro del equipo de Langer, comenta «Baron y colaboradores formularon una propuesta estimulante. Sin embargo, como toda nueva hipótesis científica, debe ser evaluada críticamente por la comunidad científica. Sólo sopesando los argumentos a favor y en contra se podrá aceptar o refutar como la explicación más plausible de los datos. Nosotros tan sólo hemos proporcionado el primero de esos reexámenes, el cual muestra que ninguna de las principales hipótesis sobre las relaciones evolutivas de los primeros dinosaurios es particularmente concluyente.»

 

Sin título 1

Diferentes hipótesis sobre las relaciones de parentesco de los principales grupos de dinosaurios. (Imagen © Max Langer).

Referencia:

Langer, M.C., M.D. Ezcurra, O.W.M. Rauhut, M.J. Benton, F. Knoll, B.W. McPhee, F.E. Novas, D. Pol & S.L. Brusatte. 2017. Untangling the dinosaur family tree. Nature.

 

Un equipo de paleontólogos españoles, británicos y estadounidenses acaba de definir un nuevo dinosaurio en la revista científica Scientific Reports (del prestigioso Grupo Nature). Se trata del saurópodo más completo del Cretácico de Norteamérica y procede del estado de Utah (Estados Unidos). Su particularidad consiste en que es un descendiente de los saurópodos turiasaurios de Europa, grupo definido a partir del hallazgo del “gigante europeo“ Turiasaurus riodevensis en Riodeva (Teruel, España). La relación del nuevo dinosaurio con Turiasaurus permite postular la presencia de un puente intercontinental que uniría al continente norteamericano con el europeo hace aproximadamente 139 millones de años. El nombre del nuevo dinosaurio, Mierasaurus bobyoungi, está dedicado al primer científico europeo que exploró Utah y que realizó el primer mapa de ese territorio en el siglo XVIII, el cántabro Bernardo de Miera y Pacheco, y al geólogo norteamericano Robert Young, quien interpretó correctamente el Cretácico Inferior de la región de Utah, Colorado, Arizona y New Mexico.

 

Foto 1 Picture 1 Mierasaurus yacimiento Quarry

Foto 1. Excavación paleontológica de Mierasaurus bobyoungi en en el yacimiento Doelling’s Bowl (Utah, EEUU), realizada por la Utah Geological Survey.

 

Teruel, 30 de octubre de 2017.- La colaboración iniciada entre investigadores españoles, ingleses y del estado de Utah en el marco de un proyecto de investigación del Plan Nacional de I+D+i del Ministerio de Economía y Competitividad español (proyecto DINOTUR) ha permitido la identificación de un nuevo dinosaurio procedente del estado de Utah (Estados Unidos).

El hallazgo. El yacimiento denominado Doelling’s Bowl fue identificado por el paleontólogo del estado de Utah James Kirkland en 1991. La edad geológica y el gran interés potencial de los restos de esqueletos de dinosaurios que de allí proceden se reconocieron en 2006, año desde el que se realizan excavaciones sistemáticas. Los fósiles de dinosaurios saurópodos presentados en este trabajo se encontraron en el año 2010. El equipo de excavación, liderado por el Dr. Kirkland, del Utah Geological Survey, descubrió y preparó dos ejemplares de saurópodos, uno de ellos muy completo, incluido el cráneo.

 

Foto 2 Picture 2 Laboratory

Foto 2. Estudio paleontológico de los fósiles de Mierasaurus bobyoungi en el laboratorio del Utah Geological Survey (Salt Lake City, Utah, EEUU).

 

La situación geológica. El yacimiento de Doelling’s Bowl se encuentra en la parte inferior del Miembro Yellow Cat, situado en la base de la Formación Cedar Mountain (https://geology.utah.gov/map-pub/survey-notes/preserve-cret-dino-salt-deposits/). Su edad es Cretácico Temprano y, a la espera de los resultados de un trabajo en curso, su antigüedad se estima en unos 130-135 millones de años.

 

Foto 3 Picture 3 Tibia Fibula and pes

Foto 3. Parte de la extremidad posterior izquierda articulada (tibia, fíbula y pie completo) del dinosaurio saurópodo Mierasaurus bobyoungi.

 

El estudio. Durante 2016 y 2017 se procedió a la descripción y comparación de los nuevos restos por parte de un equipo multidisciplinar internacional compuesto por los doctores Rafael Royo-Torres, Alberto Cobos y Luis Alcalá de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis (Teruel, España), Paul Upchurch del University College London (Londres, Reino Unido), James Kirkland y Donald D. DeBlieux del Utah Geological Survey (Utah, USA) y John Foster del Museo de Moab (Utah, USA).

El trabajo se acaba de publicar en la revista Scientific Reports y contiene varios hitos:

1.- definición de un nuevo género y especie de dinosaurio saurópodo (cuadrúpedo, con el cuello y cola largos y el cráneo pequeño);

2.- identificación del grupo Turiasauria por primera vez en Norteamérica;

3.- atribución de un segundo saurópodo norteamericano ya conocido, Moabosaurus, al grupo de los turiasaurios; y

4.- interpretación del hallazgo de saurópodos turiasaurios en el continente americano, que han resultado ser los más modernos conocidos hasta el momento.

 

Foto 4 Picture 4 Mierasaurus

Foto 4. Reconstrucción del esqueleto del dinosaurio saurópodo Mierasaurus bobyoungi.

 

Los fósiles recuperados (del cráneo, dientes, vértebras del cuello, dorso y cola, huesos de las cinturas escapular y pélvica, y huesos de sus extremidades delanteras y traseras, incluidos de las manos y de los pies) permiten afirmar que el ejemplar con el que se ha definido Mierasaurus se trata del dinosaurio saurópodo más completo conocido del Cretácico de Norteamérica. Además, Mierasaurus y Moabosaurus son los saurópodos con caracteres más primitivos del continente norteamericano. La longitud de Mierasaurus, estimada entre 10 y 12 metros, es mucho menor que la de sus parientes europeos (que podrían superar los 25 metros de longitud). Mierasaurus convivió en los mismos ecosistemas que el ornitópodo Iguanacolossus, un dinosaurio acorazado todavía no descrito, pequeños “raptores” (dinosaurios carnívoros) emplumados, como Yurgovuchia, y grandes terópodos alosáuridos. El ambiente interpretado para el yacimiento de Mierasaurus sería el de una planicie con charcas (similares a ciénagas) y con escasa vegetación formada por equisetos y helechos.

 

Foto 5 Picture 5 skull of Mierasaurus

Foto 5. Reconstrucción del cráneo del dinosaurio saurópodo Mierasaurus bobyoungi.

 

¿Cómo llegaron los turiasaurios a Norteamérica desde Europa? El estudio indica que ninguno de los más de 430 ejemplares de saurópodos documentados en los yacimientos americanos del Jurásico Superior pertenece al grupo de los turiasaurios. Estos se encontraban bien representados en esa edad solamente en Europa (Turiasaurus y Losillasaurus en España y Zby en Portugal). El hallazgo de turiasaurios en el Cretácico Temprano de Utah (Mierasaurus y Moabosaurus, definido y reclasificado, respectivamente, en este estudio) en yacimientos mucho más modernos desde el punto de vista geológico que los europeos, permite inferir que representantes de este grupo de saurópodos primitivos se desplazó después del Jurásico Tardío (probablemente entre hace 145 y 130 millones de años) desde Europa a Norteamérica a través de un puente intercontinental. Este evento, según indican los datos geológicos documentados, se debió a que el nivel del mar entre ambos territorios descendió lo suficiente como para poder migrar a través de nuevas tierras emergidas.

 

Foto 6 Reconstruction Doellings bowl

Foto 6. Reconstrucción del paisaje de Utah en el Cretácico Temprano basada en la información del yacimiento Doelling’s Bowl: Mierasaurus (en el centro), Iguanocolossus y Yurgovuchia (a la derecha) y un esqueleto de anquilosaurio (a la izquierda).

 

El nombre del género del nuevo dinosaurio, Mierasaurus, está dedicado al cartógrafo y polímata español Bernardo de Miera y Pacheco (1713-1785), natural de Santibáñez de Villacarriedo (Cantabria). Miera fue el líder científico del equipo que los padres franciscanos Domínguez y Escalante formaron en 1776 para llevar a cabo una expedición por el Oeste Americano a través de lo que en aquel entonces era la frontera norte de la Nueva España y que actualmente es territorio de Nuevo México, Colorado, Utah y Arizona. El objetivo de la expedición era establecer una ruta de comunicación y comercio estable entre la Villa de Santa Fe, en Nuevo México, con Monterrey, en California. Durante seis meses recorrieron unos tres mil kilómetros de desiertos, bosques, valles frondosos e inmensas montañas y ríos, estableciendo contacto pacífico con numerosos grupos de nativos americanos (Hopis, Lagunas, Yutas y Apaches, entre otros). Bernardo de Miera y Pacheco realizó el primer mapa de este territorio, hasta entonces desconocido en su mayor parte por los europeos. Este mapa destaca por la exactitud, por su estilo artístico y por las numerosas notas geográficas, geológicas y etnográficas que contiene. Asimismo, la expedición Domínguez-Escalante supuso la primera incursión conocida de los europeos en el actual estado de Utah, de donde proceden los fósiles del nuevo dinosaurio. El nombre de la especie, Mierasaurus bobyoungi, está dedicado al geólogo estadounidense Robert Young. Este investigador interpretó correctamente el Cretácico Inferior de la región de Utah, Colorado, Arizona y New Mexico.

 

REFERENCIA DEL ARTÍCULO PUBLICADO EN LA REVISTA SCIENTIFIC REPORTS:

 

Rafael Royo-Torres, Paul Upchurch, James I. Kirkland, Donald D. DeBlieux, John Foster, Alberto Cobos, Luis Alcalá. Descendants of the Jurassic turiasaurs from Iberia found refuge in the Early Cretaceous of western USA. Scientific Reports. 

http://www.nature.com/articles/s41598-017-14677-2 

 

Rafael Royo-Torres, Alberto Cobos & Luis Alcalá

Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis/MuseoAragonés de Paleontología, Av. Sagunto s/n, E-44002, Teruel, Spain.

 Paul Upchurch

Department of Earth Sciences, University College London, Gower Street, London WC1E 6BT, United Kingdom.

James I. Kirkland & Donald D. DeBlieux

Utah Geological Survey, PO Box 146100, Salt Lake City, Utah, 84114-6100, United States.

 John R. Foster

Museum of Moab, 118 East Center St., Moab, Utah 84532, United States.

 

AGRADECIMIENTOS

DINOTUR Project (CGL2013-41295-P). Plan Nacional de I+D+i, Ministerio de Economía y Competitividad, Gobierno de España

Gobierno de Aragón

 

El trabajo de campo para este proyecto y la preparación de los fósiles fue financiado por:

Utah Geological Survey

Utah Friends of Paleontology

Bureau of Land Management

 

 

 

Un equipo de paleontólogos españoles, británicos y estadounidenses acaba de definir un nuevo dinosaurio en la revista científica Scientific Reports (del prestigioso Grupo Nature). Se trata del saurópodo más completo del Cretácico de Norteamérica y procede del estado de Utah (Estados Unidos). Su particularidad consiste en que es un descendiente de los saurópodos turiasaurios de Europa, grupo definido a partir del hallazgo del “gigante europeo“ Turiasaurus riodevensis en Riodeva (Teruel, España). La relación del nuevo dinosaurio con Turiasaurus permite postular la presencia de un puente intercontinental que uniría al continente norteamericano con el europeo hace aproximadamente 139 millones de años. El nombre del nuevo dinosaurio, Mierasaurus bobyoungi, está dedicado al primer científico europeo que exploró Utah y que realizó el primer mapa de ese territorio en el siglo XVIII, el cántabro Bernardo de Miera y Pacheco, y al geólogo norteamericano Robert Young, quien interpretó correctamente el Cretácico Inferior de la región de Utah, Colorado, Arizona y New Mexico.

 

Foto 1 Picture 1 Mierasaurus yacimiento Quarry

Foto 1. Excavación paleontológica de Mierasaurus bobyoungi en en el yacimiento Doelling’s Bowl (Utah, EEUU), realizada por la Utah Geological Survey.

 

Teruel, 30 de octubre de 2017.- La colaboración iniciada entre investigadores españoles, ingleses y del estado de Utah en el marco de un proyecto de investigación del Plan Nacional de I+D+i del Ministerio de Economía y Competitividad español (proyecto DINOTUR) ha permitido la identificación de un nuevo dinosaurio procedente del estado de Utah (Estados Unidos).

El hallazgo. El yacimiento denominado Doelling’s Bowl fue identificado por el paleontólogo del estado de Utah James Kirkland en 1991. La edad geológica y el gran interés potencial de los restos de esqueletos de dinosaurios que de allí proceden se reconocieron en 2006, año desde el que se realizan excavaciones sistemáticas. Los fósiles de dinosaurios saurópodos presentados en este trabajo se encontraron en el año 2010. El equipo de excavación, liderado por el Dr. Kirkland, del Utah Geological Survey, descubrió y preparó dos ejemplares de saurópodos, uno de ellos muy completo, incluido el cráneo.

 

Foto 2 Picture 2 Laboratory

Foto 2. Estudio paleontológico de los fósiles de Mierasaurus bobyoungi en el laboratorio del Utah Geological Survey (Salt Lake City, Utah, EEUU).

 

La situación geológica. El yacimiento de Doelling’s Bowl se encuentra en la parte inferior del Miembro Yellow Cat, situado en la base de la Formación Cedar Mountain (https://geology.utah.gov/map-pub/survey-notes/preserve-cret-dino-salt-deposits/). Su edad es Cretácico Temprano y, a la espera de los resultados de un trabajo en curso, su antigüedad se estima en unos 130-135 millones de años.

 

Foto 3 Picture 3 Tibia Fibula and pes

Foto 3. Parte de la extremidad posterior izquierda articulada (tibia, fíbula y pie completo) del dinosaurio saurópodo Mierasaurus bobyoungi.

 

El estudio. Durante 2016 y 2017 se procedió a la descripción y comparación de los nuevos restos por parte de un equipo multidisciplinar internacional compuesto por los doctores Rafael Royo-Torres, Alberto Cobos y Luis Alcalá de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis (Teruel, España), Paul Upchurch del University College London (Londres, Reino Unido), James Kirkland y Donald D. DeBlieux del Utah Geological Survey (Utah, USA) y John Foster del Museo de Moab (Utah, USA).

El trabajo se acaba de publicar en la revista Scientific Reports y contiene varios hitos:

1.- definición de un nuevo género y especie de dinosaurio saurópodo (cuadrúpedo, con el cuello y cola largos y el cráneo pequeño);

2.- identificación del grupo Turiasauria por primera vez en Norteamérica;

3.- atribución de un segundo saurópodo norteamericano ya conocido, Moabosaurus, al grupo de los turiasaurios; y

4.- interpretación del hallazgo de saurópodos turiasaurios en el continente americano, que han resultado ser los más modernos conocidos hasta el momento.

 

Foto 4 Picture 4 Mierasaurus

Foto 4. Reconstrucción del esqueleto del dinosaurio saurópodo Mierasaurus bobyoungi.

 

Los fósiles recuperados (del cráneo, dientes, vértebras del cuello, dorso y cola, huesos de las cinturas escapular y pélvica, y huesos de sus extremidades delanteras y traseras, incluidos de las manos y de los pies) permiten afirmar que el ejemplar con el que se ha definido Mierasaurus se trata del dinosaurio saurópodo más completo conocido del Cretácico de Norteamérica. Además, Mierasaurus y Moabosaurus son los saurópodos con caracteres más primitivos del continente norteamericano. La longitud de Mierasaurus, estimada entre 10 y 12 metros, es mucho menor que la de sus parientes europeos (que podrían superar los 25 metros de longitud). Mierasaurus convivió en los mismos ecosistemas que el ornitópodo Iguanacolossus, un dinosaurio acorazado todavía no descrito, pequeños “raptores” (dinosaurios carnívoros) emplumados, como Yurgovuchia, y grandes terópodos alosáuridos. El ambiente interpretado para el yacimiento de Mierasaurus sería el de una planicie con charcas (similares a ciénagas) y con escasa vegetación formada por equisetos y helechos.

 

Foto 5 Picture 5 skull of Mierasaurus

Foto 5. Reconstrucción del cráneo del dinosaurio saurópodo Mierasaurus bobyoungi.

 

¿Cómo llegaron los turiasaurios a Norteamérica desde Europa? El estudio indica que ninguno de los más de 430 ejemplares de saurópodos documentados en los yacimientos americanos del Jurásico Superior pertenece al grupo de los turiasaurios. Estos se encontraban bien representados en esa edad solamente en Europa (Turiasaurus y Losillasaurus en España y Zby en Portugal). El hallazgo de turiasaurios en el Cretácico Temprano de Utah (Mierasaurus y Moabosaurus, definido y reclasificado, respectivamente, en este estudio) en yacimientos mucho más modernos desde el punto de vista geológico que los europeos, permite inferir que representantes de este grupo de saurópodos primitivos se desplazó después del Jurásico Tardío (probablemente entre hace 145 y 130 millones de años) desde Europa a Norteamérica a través de un puente intercontinental. Este evento, según indican los datos geológicos documentados, se debió a que el nivel del mar entre ambos territorios descendió lo suficiente como para poder migrar a través de nuevas tierras emergidas.

 

Foto 6 Reconstruction Doellings bowl

Foto 6. Reconstrucción del paisaje de Utah en el Cretácico Temprano basada en la información del yacimiento Doelling’s Bowl: Mierasaurus (en el centro), Iguanocolossus y Yurgovuchia (a la derecha) y un esqueleto de anquilosaurio (a la izquierda).

 

El nombre del género del nuevo dinosaurio, Mierasaurus, está dedicado al cartógrafo y polímata español Bernardo de Miera y Pacheco (1713-1785), natural de Santibáñez de Villacarriedo (Cantabria). Miera fue el líder científico del equipo que los padres franciscanos Domínguez y Escalante formaron en 1776 para llevar a cabo una expedición por el Oeste Americano a través de lo que en aquel entonces era la frontera norte de la Nueva España y que actualmente es territorio de Nuevo México, Colorado, Utah y Arizona. El objetivo de la expedición era establecer una ruta de comunicación y comercio estable entre la Villa de Santa Fe, en Nuevo México, con Monterrey, en California. Durante seis meses recorrieron unos tres mil kilómetros de desiertos, bosques, valles frondosos e inmensas montañas y ríos, estableciendo contacto pacífico con numerosos grupos de nativos americanos (Hopis, Lagunas, Yutas y Apaches, entre otros). Bernardo de Miera y Pacheco realizó el primer mapa de este territorio, hasta entonces desconocido en su mayor parte por los europeos. Este mapa destaca por la exactitud, por su estilo artístico y por las numerosas notas geográficas, geológicas y etnográficas que contiene. Asimismo, la expedición Domínguez-Escalante supuso la primera incursión conocida de los europeos en el actual estado de Utah, de donde proceden los fósiles del nuevo dinosaurio. El nombre de la especie, Mierasaurus bobyoungi, está dedicado al geólogo estadounidense Robert Young. Este investigador interpretó correctamente el Cretácico Inferior de la región de Utah, Colorado, Arizona y New Mexico.

 

REFERENCIA DEL ARTÍCULO PUBLICADO EN LA REVISTA SCIENTIFIC REPORTS:

 

Rafael Royo-Torres, Paul Upchurch, James I. Kirkland, Donald D. DeBlieux, John Foster, Alberto Cobos, Luis Alcalá. Descendants of the Jurassic turiasaurs from Iberia found refuge in the Early Cretaceous of western USA. Scientific Reports. 

http://www.nature.com/articles/s41598-017-14677-2 

 

Rafael Royo-Torres, Alberto Cobos & Luis Alcalá

Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis/MuseoAragonés de Paleontología, Av. Sagunto s/n, E-44002, Teruel, Spain.

 Paul Upchurch

Department of Earth Sciences, University College London, Gower Street, London WC1E 6BT, United Kingdom.

James I. Kirkland & Donald D. DeBlieux

Utah Geological Survey, PO Box 146100, Salt Lake City, Utah, 84114-6100, United States.

 John R. Foster

Museum of Moab, 118 East Center St., Moab, Utah 84532, United States.

 

AGRADECIMIENTOS

DINOTUR Project (CGL2013-41295-P). Plan Nacional de I+D+i, Ministerio de Economía y Competitividad, Gobierno de España

Gobierno de Aragón

 

El trabajo de campo para este proyecto y la preparación de los fósiles fue financiado por:

Utah Geological Survey

Utah Friends of Paleontology

Bureau of Land Management

 

 

 

La Fundación ha participado en el descubrimiento y en el estudio de unas huellas de un dinosaurio carnívoro gigante, un “megaterópodo”. La expedición tuvo lugar el año pasado en el país de Lesoto, enclavado en Sudáfrica. Las improntas, que miden casi 60 cm de largo, fueron descubiertas mientras se buscaban otras que habían sido mencionadas por el erudito David Ambrose cerca de donde trabajaba en la Universidad Nacional de Lesoto. La rica icnología de Lesoto se estudió con gran detalle en los años 70. Desde hace unos pocos años está de nuevo de actualidad gracias a los esfuerzos de Emese Bordy, de la Universidad de Ciudad del Cabo. El equipo de Emese Bordy, precisamente, en el cual se encontraba Fabien Knoll (investigador ARAID en la Fundación Dinópolis), es el que ha descubierto las inesperadas huellas de megateropódos. Este descubrimiento es importante porque son las huellas más antiguas de megateropodos de Gondwana (antiguo continente cuya fragmentación dio lugar a África y otras masas continentales). Datan del Jurásico Temprano (aproximadamente 200 millones de años), una época durante la cual los terópodos eran generalmente de tamaño mediano, como Coelophysis rhodesiensis, que no superaba los tres metros de longitud. Los más grandes de aquel tiempo, como Cryolophos aurusellioti, se aproximaban a los 7 metros. Ahora bien, las nuevas huellas de Lesoto corresponden a un animal de unos 9 metros de longitud. Los terópodos gigantes se hicieron más comunes hacia el final del Jurásico y, sobre todo, en el Cretácico, culminando en los 15 metros de longitud de Spinosaurus aegyptiacus. Al contrario, antes del límite Triásico-Jurásico los mayores terópodos alcanzaban solo unos 5 metros (como Liliensternus liliensterni) y las huellas más grandes de terópodos eran más pequeñas que las de Lesoto. El nuevo hallazgo corrobora la hipótesis de que los terópodos alcanzaron un gran tamaño relativamente pronto en su evolución, nada más empezar el Jurásico. Las nuevas huellas han sido llamadas Kayentapus ambrokholohali, en honor a David Ambrose y en referencia a su gran tamaño.

 

AFRICAKNOLL1AFRICAKNOLL2

Fabien Knoll, Fundación Dinópolis-ARAID, al lado de las huellas de megaterópodo de África y posible silueta del dinosaurio que produjo las huellas (modificado de un dibujo de S. Hartman, con autorización).

Referencia del artículo:

Sciscio L, Bordy EM, Abrahams M, Knoll F, McPhee BW (2017). The first megatheropod tracks from the Lower Jurassic upper Elliot Formation, Karoo Basin, Lesotho. PLoS ONE 12 (10): e0185941. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0185941

 

El pasado 17 de octubre se presentó SPHERIUM en el Planetario de Madrid, una vanguardista producción de 35 minutos dirigida por el astrofísico Telmo Fernández.

 “Mi nombre es Spherium. Fui construido con el objetivo de encontrar un lugar en el Universo en el que la vida sea posible.”

Los protagonistas, Alia y Len, habitantes de un planeta inevitablemente condenado, viajan de una manera singular a través del Universo a bordo de la nave Spherium en busca de nuevos mundos. Y así comienzan un viaje increíble jamás realizado, impulsado por lo que mueve a todo ser viviente: el instinto de supervivencia y conservación.

En este audiovisual Dinópolis se convierte en el escenario crucial para el desenlace de la narración.

 

SPHERIUM 1

 

SPHERIUM 2

 

La Fundación Dinopolis ha liderado una expedición a localidades de huellas de dinosaurios en los Grands Causses (Occitania, Francia). Esta expedición se ha desarrollado en el marco de las investigaciones que realiza la Fundación sobre las faunas de dinosaurios de África austral. Se trata de analizar el grado de similitud existente entre las icnofaunas de dinosaurios del Jurásico inferior de Lesotho y Sudáfrica con las de la misma edad del Sur de Francia. Además de Fabien Knoll, Investigador ARAID en la Fundación Dinópolis, el equipo ha contado con Miengah Abrahams y Bianca Harrison, ambas de la Universidad de Ciudad del Cabo (Sudáfrica), así como con Albert Prieto-Márquez del Instituto Catalán de Paleontología Miquel Crusafont (España).

 

Grand Causses

Fabien Knoll (FCPTD-ARAID, a la izquierda) y Miengah Abrahams (Universidad de Ciudad del Cabo, a la derecha) examinando huellas de dinosaurios en los Grands Causses.

 

El Dr. Luis Alcalá, director gerente de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis, participa en las XIII Jornadas Aragonesas de Paleontología con la charla: «Ariño, la mina de los dinosaurios». En Ricla (Zaragoza) el sábado 11 de noviembre de 17:30 a 18:30.

El lema de esta XIII edición es «Nuevos hallazgos paleontológicos en Aragón» y se celebran en Ricla, del 10 al 12 de noviembre de 2017.

Programa:

Programa Jornadas Ricla copia