Un equipo de paleontólogos españoles, británicos y estadounidenses acaba de definir un nuevo dinosaurio en la revista científica Scientific Reports (del prestigioso Grupo Nature). Se trata del saurópodo más completo del Cretácico de Norteamérica y procede del estado de Utah (Estados Unidos). Su particularidad consiste en que es un descendiente de los saurópodos turiasaurios de Europa, grupo definido a partir del hallazgo del “gigante europeo“ Turiasaurus riodevensis en Riodeva (Teruel, España). La relación del nuevo dinosaurio con Turiasaurus permite postular la presencia de un puente intercontinental que uniría al continente norteamericano con el europeo hace aproximadamente 139 millones de años. El nombre del nuevo dinosaurio, Mierasaurus bobyoungi, está dedicado al primer científico europeo que exploró Utah y que realizó el primer mapa de ese territorio en el siglo XVIII, el cántabro Bernardo de Miera y Pacheco, y al geólogo norteamericano Robert Young, quien interpretó correctamente el Cretácico Inferior de la región de Utah, Colorado, Arizona y New Mexico.

 

Foto 1 Picture 1 Mierasaurus yacimiento Quarry

Foto 1. Excavación paleontológica de Mierasaurus bobyoungi en en el yacimiento Doelling’s Bowl (Utah, EEUU), realizada por la Utah Geological Survey.

 

Teruel, 30 de octubre de 2017.- La colaboración iniciada entre investigadores españoles, ingleses y del estado de Utah en el marco de un proyecto de investigación del Plan Nacional de I+D+i del Ministerio de Economía y Competitividad español (proyecto DINOTUR) ha permitido la identificación de un nuevo dinosaurio procedente del estado de Utah (Estados Unidos).

El hallazgo. El yacimiento denominado Doelling’s Bowl fue identificado por el paleontólogo del estado de Utah James Kirkland en 1991. La edad geológica y el gran interés potencial de los restos de esqueletos de dinosaurios que de allí proceden se reconocieron en 2006, año desde el que se realizan excavaciones sistemáticas. Los fósiles de dinosaurios saurópodos presentados en este trabajo se encontraron en el año 2010. El equipo de excavación, liderado por el Dr. Kirkland, del Utah Geological Survey, descubrió y preparó dos ejemplares de saurópodos, uno de ellos muy completo, incluido el cráneo.

 

Foto 2 Picture 2 Laboratory

Foto 2. Estudio paleontológico de los fósiles de Mierasaurus bobyoungi en el laboratorio del Utah Geological Survey (Salt Lake City, Utah, EEUU).

 

La situación geológica. El yacimiento de Doelling’s Bowl se encuentra en la parte inferior del Miembro Yellow Cat, situado en la base de la Formación Cedar Mountain (https://geology.utah.gov/map-pub/survey-notes/preserve-cret-dino-salt-deposits/). Su edad es Cretácico Temprano y, a la espera de los resultados de un trabajo en curso, su antigüedad se estima en unos 130-135 millones de años.

 

Foto 3 Picture 3 Tibia Fibula and pes

Foto 3. Parte de la extremidad posterior izquierda articulada (tibia, fíbula y pie completo) del dinosaurio saurópodo Mierasaurus bobyoungi.

 

El estudio. Durante 2016 y 2017 se procedió a la descripción y comparación de los nuevos restos por parte de un equipo multidisciplinar internacional compuesto por los doctores Rafael Royo-Torres, Alberto Cobos y Luis Alcalá de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis (Teruel, España), Paul Upchurch del University College London (Londres, Reino Unido), James Kirkland y Donald D. DeBlieux del Utah Geological Survey (Utah, USA) y John Foster del Museo de Moab (Utah, USA).

El trabajo se acaba de publicar en la revista Scientific Reports y contiene varios hitos:

1.- definición de un nuevo género y especie de dinosaurio saurópodo (cuadrúpedo, con el cuello y cola largos y el cráneo pequeño);

2.- identificación del grupo Turiasauria por primera vez en Norteamérica;

3.- atribución de un segundo saurópodo norteamericano ya conocido, Moabosaurus, al grupo de los turiasaurios; y

4.- interpretación del hallazgo de saurópodos turiasaurios en el continente americano, que han resultado ser los más modernos conocidos hasta el momento.

 

Foto 4 Picture 4 Mierasaurus

Foto 4. Reconstrucción del esqueleto del dinosaurio saurópodo Mierasaurus bobyoungi.

 

Los fósiles recuperados (del cráneo, dientes, vértebras del cuello, dorso y cola, huesos de las cinturas escapular y pélvica, y huesos de sus extremidades delanteras y traseras, incluidos de las manos y de los pies) permiten afirmar que el ejemplar con el que se ha definido Mierasaurus se trata del dinosaurio saurópodo más completo conocido del Cretácico de Norteamérica. Además, Mierasaurus y Moabosaurus son los saurópodos con caracteres más primitivos del continente norteamericano. La longitud de Mierasaurus, estimada entre 10 y 12 metros, es mucho menor que la de sus parientes europeos (que podrían superar los 25 metros de longitud). Mierasaurus convivió en los mismos ecosistemas que el ornitópodo Iguanacolossus, un dinosaurio acorazado todavía no descrito, pequeños “raptores” (dinosaurios carnívoros) emplumados, como Yurgovuchia, y grandes terópodos alosáuridos. El ambiente interpretado para el yacimiento de Mierasaurus sería el de una planicie con charcas (similares a ciénagas) y con escasa vegetación formada por equisetos y helechos.

 

Foto 5 Picture 5 skull of Mierasaurus

Foto 5. Reconstrucción del cráneo del dinosaurio saurópodo Mierasaurus bobyoungi.

 

¿Cómo llegaron los turiasaurios a Norteamérica desde Europa? El estudio indica que ninguno de los más de 430 ejemplares de saurópodos documentados en los yacimientos americanos del Jurásico Superior pertenece al grupo de los turiasaurios. Estos se encontraban bien representados en esa edad solamente en Europa (Turiasaurus y Losillasaurus en España y Zby en Portugal). El hallazgo de turiasaurios en el Cretácico Temprano de Utah (Mierasaurus y Moabosaurus, definido y reclasificado, respectivamente, en este estudio) en yacimientos mucho más modernos desde el punto de vista geológico que los europeos, permite inferir que representantes de este grupo de saurópodos primitivos se desplazó después del Jurásico Tardío (probablemente entre hace 145 y 130 millones de años) desde Europa a Norteamérica a través de un puente intercontinental. Este evento, según indican los datos geológicos documentados, se debió a que el nivel del mar entre ambos territorios descendió lo suficiente como para poder migrar a través de nuevas tierras emergidas.

 

Foto 6 Reconstruction Doellings bowl

Foto 6. Reconstrucción del paisaje de Utah en el Cretácico Temprano basada en la información del yacimiento Doelling’s Bowl: Mierasaurus (en el centro), Iguanocolossus y Yurgovuchia (a la derecha) y un esqueleto de anquilosaurio (a la izquierda).

 

El nombre del género del nuevo dinosaurio, Mierasaurus, está dedicado al cartógrafo y polímata español Bernardo de Miera y Pacheco (1713-1785), natural de Santibáñez de Villacarriedo (Cantabria). Miera fue el líder científico del equipo que los padres franciscanos Domínguez y Escalante formaron en 1776 para llevar a cabo una expedición por el Oeste Americano a través de lo que en aquel entonces era la frontera norte de la Nueva España y que actualmente es territorio de Nuevo México, Colorado, Utah y Arizona. El objetivo de la expedición era establecer una ruta de comunicación y comercio estable entre la Villa de Santa Fe, en Nuevo México, con Monterrey, en California. Durante seis meses recorrieron unos tres mil kilómetros de desiertos, bosques, valles frondosos e inmensas montañas y ríos, estableciendo contacto pacífico con numerosos grupos de nativos americanos (Hopis, Lagunas, Yutas y Apaches, entre otros). Bernardo de Miera y Pacheco realizó el primer mapa de este territorio, hasta entonces desconocido en su mayor parte por los europeos. Este mapa destaca por la exactitud, por su estilo artístico y por las numerosas notas geográficas, geológicas y etnográficas que contiene. Asimismo, la expedición Domínguez-Escalante supuso la primera incursión conocida de los europeos en el actual estado de Utah, de donde proceden los fósiles del nuevo dinosaurio. El nombre de la especie, Mierasaurus bobyoungi, está dedicado al geólogo estadounidense Robert Young. Este investigador interpretó correctamente el Cretácico Inferior de la región de Utah, Colorado, Arizona y New Mexico.

 

REFERENCIA DEL ARTÍCULO PUBLICADO EN LA REVISTA SCIENTIFIC REPORTS:

 

Rafael Royo-Torres, Paul Upchurch, James I. Kirkland, Donald D. DeBlieux, John Foster, Alberto Cobos, Luis Alcalá. Descendants of the Jurassic turiasaurs from Iberia found refuge in the Early Cretaceous of western USA. Scientific Reports. 

http://www.nature.com/articles/s41598-017-14677-2 

 

Rafael Royo-Torres, Alberto Cobos & Luis Alcalá

Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis/MuseoAragonés de Paleontología, Av. Sagunto s/n, E-44002, Teruel, Spain.

 Paul Upchurch

Department of Earth Sciences, University College London, Gower Street, London WC1E 6BT, United Kingdom.

James I. Kirkland & Donald D. DeBlieux

Utah Geological Survey, PO Box 146100, Salt Lake City, Utah, 84114-6100, United States.

 John R. Foster

Museum of Moab, 118 East Center St., Moab, Utah 84532, United States.

 

AGRADECIMIENTOS

DINOTUR Project (CGL2013-41295-P). Plan Nacional de I+D+i, Ministerio de Economía y Competitividad, Gobierno de España

Gobierno de Aragón

 

El trabajo de campo para este proyecto y la preparación de los fósiles fue financiado por:

Utah Geological Survey

Utah Friends of Paleontology

Bureau of Land Management

 

 

 

Un equipo de paleontólogos españoles, británicos y estadounidenses acaba de definir un nuevo dinosaurio en la revista científica Scientific Reports (del prestigioso Grupo Nature). Se trata del saurópodo más completo del Cretácico de Norteamérica y procede del estado de Utah (Estados Unidos). Su particularidad consiste en que es un descendiente de los saurópodos turiasaurios de Europa, grupo definido a partir del hallazgo del “gigante europeo“ Turiasaurus riodevensis en Riodeva (Teruel, España). La relación del nuevo dinosaurio con Turiasaurus permite postular la presencia de un puente intercontinental que uniría al continente norteamericano con el europeo hace aproximadamente 139 millones de años. El nombre del nuevo dinosaurio, Mierasaurus bobyoungi, está dedicado al primer científico europeo que exploró Utah y que realizó el primer mapa de ese territorio en el siglo XVIII, el cántabro Bernardo de Miera y Pacheco, y al geólogo norteamericano Robert Young, quien interpretó correctamente el Cretácico Inferior de la región de Utah, Colorado, Arizona y New Mexico.

 

Foto 1 Picture 1 Mierasaurus yacimiento Quarry

Foto 1. Excavación paleontológica de Mierasaurus bobyoungi en en el yacimiento Doelling’s Bowl (Utah, EEUU), realizada por la Utah Geological Survey.

 

Teruel, 30 de octubre de 2017.- La colaboración iniciada entre investigadores españoles, ingleses y del estado de Utah en el marco de un proyecto de investigación del Plan Nacional de I+D+i del Ministerio de Economía y Competitividad español (proyecto DINOTUR) ha permitido la identificación de un nuevo dinosaurio procedente del estado de Utah (Estados Unidos).

El hallazgo. El yacimiento denominado Doelling’s Bowl fue identificado por el paleontólogo del estado de Utah James Kirkland en 1991. La edad geológica y el gran interés potencial de los restos de esqueletos de dinosaurios que de allí proceden se reconocieron en 2006, año desde el que se realizan excavaciones sistemáticas. Los fósiles de dinosaurios saurópodos presentados en este trabajo se encontraron en el año 2010. El equipo de excavación, liderado por el Dr. Kirkland, del Utah Geological Survey, descubrió y preparó dos ejemplares de saurópodos, uno de ellos muy completo, incluido el cráneo.

 

Foto 2 Picture 2 Laboratory

Foto 2. Estudio paleontológico de los fósiles de Mierasaurus bobyoungi en el laboratorio del Utah Geological Survey (Salt Lake City, Utah, EEUU).

 

La situación geológica. El yacimiento de Doelling’s Bowl se encuentra en la parte inferior del Miembro Yellow Cat, situado en la base de la Formación Cedar Mountain (https://geology.utah.gov/map-pub/survey-notes/preserve-cret-dino-salt-deposits/). Su edad es Cretácico Temprano y, a la espera de los resultados de un trabajo en curso, su antigüedad se estima en unos 130-135 millones de años.

 

Foto 3 Picture 3 Tibia Fibula and pes

Foto 3. Parte de la extremidad posterior izquierda articulada (tibia, fíbula y pie completo) del dinosaurio saurópodo Mierasaurus bobyoungi.

 

El estudio. Durante 2016 y 2017 se procedió a la descripción y comparación de los nuevos restos por parte de un equipo multidisciplinar internacional compuesto por los doctores Rafael Royo-Torres, Alberto Cobos y Luis Alcalá de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis (Teruel, España), Paul Upchurch del University College London (Londres, Reino Unido), James Kirkland y Donald D. DeBlieux del Utah Geological Survey (Utah, USA) y John Foster del Museo de Moab (Utah, USA).

El trabajo se acaba de publicar en la revista Scientific Reports y contiene varios hitos:

1.- definición de un nuevo género y especie de dinosaurio saurópodo (cuadrúpedo, con el cuello y cola largos y el cráneo pequeño);

2.- identificación del grupo Turiasauria por primera vez en Norteamérica;

3.- atribución de un segundo saurópodo norteamericano ya conocido, Moabosaurus, al grupo de los turiasaurios; y

4.- interpretación del hallazgo de saurópodos turiasaurios en el continente americano, que han resultado ser los más modernos conocidos hasta el momento.

 

Foto 4 Picture 4 Mierasaurus

Foto 4. Reconstrucción del esqueleto del dinosaurio saurópodo Mierasaurus bobyoungi.

 

Los fósiles recuperados (del cráneo, dientes, vértebras del cuello, dorso y cola, huesos de las cinturas escapular y pélvica, y huesos de sus extremidades delanteras y traseras, incluidos de las manos y de los pies) permiten afirmar que el ejemplar con el que se ha definido Mierasaurus se trata del dinosaurio saurópodo más completo conocido del Cretácico de Norteamérica. Además, Mierasaurus y Moabosaurus son los saurópodos con caracteres más primitivos del continente norteamericano. La longitud de Mierasaurus, estimada entre 10 y 12 metros, es mucho menor que la de sus parientes europeos (que podrían superar los 25 metros de longitud). Mierasaurus convivió en los mismos ecosistemas que el ornitópodo Iguanacolossus, un dinosaurio acorazado todavía no descrito, pequeños “raptores” (dinosaurios carnívoros) emplumados, como Yurgovuchia, y grandes terópodos alosáuridos. El ambiente interpretado para el yacimiento de Mierasaurus sería el de una planicie con charcas (similares a ciénagas) y con escasa vegetación formada por equisetos y helechos.

 

Foto 5 Picture 5 skull of Mierasaurus

Foto 5. Reconstrucción del cráneo del dinosaurio saurópodo Mierasaurus bobyoungi.

 

¿Cómo llegaron los turiasaurios a Norteamérica desde Europa? El estudio indica que ninguno de los más de 430 ejemplares de saurópodos documentados en los yacimientos americanos del Jurásico Superior pertenece al grupo de los turiasaurios. Estos se encontraban bien representados en esa edad solamente en Europa (Turiasaurus y Losillasaurus en España y Zby en Portugal). El hallazgo de turiasaurios en el Cretácico Temprano de Utah (Mierasaurus y Moabosaurus, definido y reclasificado, respectivamente, en este estudio) en yacimientos mucho más modernos desde el punto de vista geológico que los europeos, permite inferir que representantes de este grupo de saurópodos primitivos se desplazó después del Jurásico Tardío (probablemente entre hace 145 y 130 millones de años) desde Europa a Norteamérica a través de un puente intercontinental. Este evento, según indican los datos geológicos documentados, se debió a que el nivel del mar entre ambos territorios descendió lo suficiente como para poder migrar a través de nuevas tierras emergidas.

 

Foto 6 Reconstruction Doellings bowl

Foto 6. Reconstrucción del paisaje de Utah en el Cretácico Temprano basada en la información del yacimiento Doelling’s Bowl: Mierasaurus (en el centro), Iguanocolossus y Yurgovuchia (a la derecha) y un esqueleto de anquilosaurio (a la izquierda).

 

El nombre del género del nuevo dinosaurio, Mierasaurus, está dedicado al cartógrafo y polímata español Bernardo de Miera y Pacheco (1713-1785), natural de Santibáñez de Villacarriedo (Cantabria). Miera fue el líder científico del equipo que los padres franciscanos Domínguez y Escalante formaron en 1776 para llevar a cabo una expedición por el Oeste Americano a través de lo que en aquel entonces era la frontera norte de la Nueva España y que actualmente es territorio de Nuevo México, Colorado, Utah y Arizona. El objetivo de la expedición era establecer una ruta de comunicación y comercio estable entre la Villa de Santa Fe, en Nuevo México, con Monterrey, en California. Durante seis meses recorrieron unos tres mil kilómetros de desiertos, bosques, valles frondosos e inmensas montañas y ríos, estableciendo contacto pacífico con numerosos grupos de nativos americanos (Hopis, Lagunas, Yutas y Apaches, entre otros). Bernardo de Miera y Pacheco realizó el primer mapa de este territorio, hasta entonces desconocido en su mayor parte por los europeos. Este mapa destaca por la exactitud, por su estilo artístico y por las numerosas notas geográficas, geológicas y etnográficas que contiene. Asimismo, la expedición Domínguez-Escalante supuso la primera incursión conocida de los europeos en el actual estado de Utah, de donde proceden los fósiles del nuevo dinosaurio. El nombre de la especie, Mierasaurus bobyoungi, está dedicado al geólogo estadounidense Robert Young. Este investigador interpretó correctamente el Cretácico Inferior de la región de Utah, Colorado, Arizona y New Mexico.

 

REFERENCIA DEL ARTÍCULO PUBLICADO EN LA REVISTA SCIENTIFIC REPORTS:

 

Rafael Royo-Torres, Paul Upchurch, James I. Kirkland, Donald D. DeBlieux, John Foster, Alberto Cobos, Luis Alcalá. Descendants of the Jurassic turiasaurs from Iberia found refuge in the Early Cretaceous of western USA. Scientific Reports. 

http://www.nature.com/articles/s41598-017-14677-2 

 

Rafael Royo-Torres, Alberto Cobos & Luis Alcalá

Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis/MuseoAragonés de Paleontología, Av. Sagunto s/n, E-44002, Teruel, Spain.

 Paul Upchurch

Department of Earth Sciences, University College London, Gower Street, London WC1E 6BT, United Kingdom.

James I. Kirkland & Donald D. DeBlieux

Utah Geological Survey, PO Box 146100, Salt Lake City, Utah, 84114-6100, United States.

 John R. Foster

Museum of Moab, 118 East Center St., Moab, Utah 84532, United States.

 

AGRADECIMIENTOS

DINOTUR Project (CGL2013-41295-P). Plan Nacional de I+D+i, Ministerio de Economía y Competitividad, Gobierno de España

Gobierno de Aragón

 

El trabajo de campo para este proyecto y la preparación de los fósiles fue financiado por:

Utah Geological Survey

Utah Friends of Paleontology

Bureau of Land Management

 

 

 

La Fundación ha participado en el descubrimiento y en el estudio de unas huellas de un dinosaurio carnívoro gigante, un “megaterópodo”. La expedición tuvo lugar el año pasado en el país de Lesoto, enclavado en Sudáfrica. Las improntas, que miden casi 60 cm de largo, fueron descubiertas mientras se buscaban otras que habían sido mencionadas por el erudito David Ambrose cerca de donde trabajaba en la Universidad Nacional de Lesoto. La rica icnología de Lesoto se estudió con gran detalle en los años 70. Desde hace unos pocos años está de nuevo de actualidad gracias a los esfuerzos de Emese Bordy, de la Universidad de Ciudad del Cabo. El equipo de Emese Bordy, precisamente, en el cual se encontraba Fabien Knoll (investigador ARAID en la Fundación Dinópolis), es el que ha descubierto las inesperadas huellas de megateropódos. Este descubrimiento es importante porque son las huellas más antiguas de megateropodos de Gondwana (antiguo continente cuya fragmentación dio lugar a África y otras masas continentales). Datan del Jurásico Temprano (aproximadamente 200 millones de años), una época durante la cual los terópodos eran generalmente de tamaño mediano, como Coelophysis rhodesiensis, que no superaba los tres metros de longitud. Los más grandes de aquel tiempo, como Cryolophos aurusellioti, se aproximaban a los 7 metros. Ahora bien, las nuevas huellas de Lesoto corresponden a un animal de unos 9 metros de longitud. Los terópodos gigantes se hicieron más comunes hacia el final del Jurásico y, sobre todo, en el Cretácico, culminando en los 15 metros de longitud de Spinosaurus aegyptiacus. Al contrario, antes del límite Triásico-Jurásico los mayores terópodos alcanzaban solo unos 5 metros (como Liliensternus liliensterni) y las huellas más grandes de terópodos eran más pequeñas que las de Lesoto. El nuevo hallazgo corrobora la hipótesis de que los terópodos alcanzaron un gran tamaño relativamente pronto en su evolución, nada más empezar el Jurásico. Las nuevas huellas han sido llamadas Kayentapus ambrokholohali, en honor a David Ambrose y en referencia a su gran tamaño.

 

AFRICAKNOLL1AFRICAKNOLL2

Fabien Knoll, Fundación Dinópolis-ARAID, al lado de las huellas de megaterópodo de África y posible silueta del dinosaurio que produjo las huellas (modificado de un dibujo de S. Hartman, con autorización).

Referencia del artículo:

Sciscio L, Bordy EM, Abrahams M, Knoll F, McPhee BW (2017). The first megatheropod tracks from the Lower Jurassic upper Elliot Formation, Karoo Basin, Lesotho. PLoS ONE 12 (10): e0185941. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0185941

 

El pasado 17 de octubre se presentó SPHERIUM en el Planetario de Madrid, una vanguardista producción de 35 minutos dirigida por el astrofísico Telmo Fernández.

 “Mi nombre es Spherium. Fui construido con el objetivo de encontrar un lugar en el Universo en el que la vida sea posible.”

Los protagonistas, Alia y Len, habitantes de un planeta inevitablemente condenado, viajan de una manera singular a través del Universo a bordo de la nave Spherium en busca de nuevos mundos. Y así comienzan un viaje increíble jamás realizado, impulsado por lo que mueve a todo ser viviente: el instinto de supervivencia y conservación.

En este audiovisual Dinópolis se convierte en el escenario crucial para el desenlace de la narración.

 

SPHERIUM 1

 

SPHERIUM 2

 

La Fundación Dinopolis ha liderado una expedición a localidades de huellas de dinosaurios en los Grands Causses (Occitania, Francia). Esta expedición se ha desarrollado en el marco de las investigaciones que realiza la Fundación sobre las faunas de dinosaurios de África austral. Se trata de analizar el grado de similitud existente entre las icnofaunas de dinosaurios del Jurásico inferior de Lesotho y Sudáfrica con las de la misma edad del Sur de Francia. Además de Fabien Knoll, Investigador ARAID en la Fundación Dinópolis, el equipo ha contado con Miengah Abrahams y Bianca Harrison, ambas de la Universidad de Ciudad del Cabo (Sudáfrica), así como con Albert Prieto-Márquez del Instituto Catalán de Paleontología Miquel Crusafont (España).

 

Grand Causses

Fabien Knoll (FCPTD-ARAID, a la izquierda) y Miengah Abrahams (Universidad de Ciudad del Cabo, a la derecha) examinando huellas de dinosaurios en los Grands Causses.

 

El Dr. Luis Alcalá, director gerente de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis, participa en las XIII Jornadas Aragonesas de Paleontología con la charla: «Ariño, la mina de los dinosaurios». En Ricla (Zaragoza) el sábado 11 de noviembre de 17:30 a 18:30.

El lema de esta XIII edición es «Nuevos hallazgos paleontológicos en Aragón» y se celebran en Ricla, del 10 al 12 de noviembre de 2017.

Programa:

Programa Jornadas Ricla copia

 

 

En 2015 los paleontólogos de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis definieron la nueva especie de dinosaurio ornitópodo Iguanodon galvensis a partir de fósiles de adultos y crías provenientes de los depósitos del Barremiense Inferior (Cretácico Inferior, alrededor de 127 millones de años de antigüedad) del municipio turolense de Galve, localidad en cuyo honor recibió su nombre.

La definición de esta nueva especie era uno de los resultados de las investigaciones que Francisco Javier Verdú Marco desarrolló entre 2012 y  2016 en el grupo de investigación de la Fundación, en el marco de un contrato predoctoral FPU (formación de profesorado universitario) para obtener el grado de doctor. Su trabajo de Tesis, dirigido por los doctores Luis Alcalá y Rafael Royo-Torres, se ha centrado principalmente en el estudio sistemático, filogenético y paleobiológico de Iguanodon galvensis, cuyos restos se descubrieron en los municipios de Aliaga y Galve. Destacan especialmente los resultados obtenidos acerca de la variabilidad intraespecífica (es decir, aquella que se manifiesta entre individuos de una misma especie) tanto en el caso de Iguanodon galvensis como en el del histórico Iguanodon bernissartensis (especie tipo del género Iguanodon, depositada en el Real Museo de Historia Natural de Bruselas), un aspecto poco estudiado previamente en este tipo de dinosaurios.

Finalmente, el pasado 25 de septiembre Javier Verdú accedió al Grado de Doctor en Biodiversidad con mención internacional tras presentar y defender en la Universidad de Valencia su memoria de Tesis titulada “Sistemática, filogenia y paleobiología de Iguanodon galvensis (Ornithopoda, Dinosauria) del Barremiense Inferior (Cretácico Inferior) de Teruel (España)”, que obtuvo la máxima calificación.

Foto Verdú FCPTD 2

El nuevo doctor durante el acto de presentación y defensa de los resultados de su Tesis Doctoral en la Universidad de Valencia.

 

Foto2 Verdú FCPTD copia

Javier Verdú (tercero por la derecha) con sus directores de Tesis (a la derecha) y miembros del tribunal evaluador (a la izquierda).

 

Foto3 Verdú FCPTD copia2

Javier Verdú recupera fósiles de Galve durante una campaña de control paleontológico en la explotación minera de SIBELCO Minerales Cerámicos.