Una investigación desarrollada por paleontólogos  españoles y británicos ha precisado el ambiente en el que vivió y fosilizó Aragosaurus, el primer dinosaurio español. El estudio científico se ha centrado en la identificación de bivalvos fósiles y en su análisis paleoecológico a través de un profundo estudio de isótopos estables de carbono y oxígeno, así como de elementos traza. Todo ello permite concluir que  Aragosaurus vivió hace aproximadamente 145 millones de años en un ambiente continental con zonas de  agua dulce, bien oxigenada, y con evaporación limitada. Estos datos se suman a los propuestos a partir de fósiles de plantas procedentes del mismo yacimiento (Las Zabacheras, Galve, Teruel) en otra publicación, también promovida desde la Fundación Dinópolis y disponible desde abril de este mismo año, en la que se infiere un clima tropical con una alta diversidad de helechos. Si a esto se añade el contexto geológico de un antiguo delta se obtiene una imagen muy aproximada de cómo fue el área de Galve durante el tránsito del Jurásico al Cretácico.

El trabajo, que se acaba de publicar en la revista británica Proceedings of the Geologists’ Association, se titula “Bivalves and oncoids as palaeoenvironmental indicators at Late Jurassic and Early Cretaceous dinosaur sites from Spain” (https://doi.org/10.1016/j.pgeola.2018.07.002) y ha sido realizado por Graciela Delvene y Rafael Lozano, del Museo Geominero-Instituto Geológico y Minero de España, Martín Munt, del Dinosaur Isle Museum-Isle of Wight, y Rafael Royo-Torres, Alberto Cobos y Luis Alcalá, de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis.

Estos avances son el resultado del impulso a las investigaciones en Galve generado por los paleontólogos de Dinópolis –que componen el Grupo de Investigación de Referencia FOCONTUR del Gobierno de Aragón– y que se ha plasmado en 18 artículos científicos, una Tesis Doctoral en Paleontología y un Máster en Biodiversidad en los últimos 8 años. Entre las aportaciones más relevantes se encuentra una nueva caracterización anatómica y clasificación de Aragosaurus y el establecimiento de su edad más plausible (en el año 2014), a partir del hallazgo y excavación del nivel original, en el que se encontraron nuevos huesos, huellas de dinosaurios, restos vegetales e invertebrados. Una parte de estos últimos se ha estudiado en la nueva publicación. En un esfuerzo por mostrar la riqueza paleontológica de Galve, algunos de estos fósiles, aunque todavía en fase de estudio, se incluyeron este mismo año en la exposición de Dinópolis en Galve. Asimismo, cabe destacar también la recuperación de huellas de dinosaurio del yacimiento San Cristóbal (una gran reproducción de las cuales se expone en Dinópolis-Galve desde el año 2013) y la descripción de una nueva especie de dinosaurio ornitópodo, Iguanodon galvensis (año 2015), de la que se ha encontrado más de una docena de crías en lo que podría considerarse una “guardería”.

 

Figura 1 copia

Recuperación de bivalvos en el yacimiento Las Zabacheras de Galve (Teruel). Fundación Dinópolis.

 

Figura 2Algunos de los bivalvos estudiados en el trabajo, procedentes de Las Zabacheras (Galve, Teruel). Museo Geominero-Fundación Dinópolis.

 

El yacimiento de Baldovar, situado en el término municipal de Alpuente (Valencia), se formó durante el final del Jurásico Tardío, hace unos 150 millones de años. En el año 1998 se encontraron vértebras del sacro y de la cola, chevrones, huesos de la cadera y varios restos de las extermidades anteriores y posteriores de un dinosaurio saurópodo que formaron parte de la tesis doctoral de Maite Suñer, directora del Museo Paleontológico de Alpuente, codirigida por Rafael Royo-Torres, de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis, Carlos de Santisteban, de la Universidad de Valencia, y Ángel Galobart Lorente, del Institut Català de Paleontologia.

Una parte de los resultados del estudio de Baldovar se han presentado en el 78th Annual Meeting de la Society of Vertebrate Paleontology celebrado del 17 al 20 de octubre de 2018 en Albuquerque (Nuevo Mexico, Estados Unidos). Los resultados presentados consisten en un análisis de las condiciones de formación del yacimiento, que indican que el animal, de unos 20 metros de longitud, murió en un estuario. La carcasa del ejemplar apenas sufrió transporte y se enterró rápidamente, lo que permitió la conservación de sus huesos parcialmente articulados. El estudio del material continúa para determinar si los restos pueden pertenecer a una nueva especie de dinosaurio.

Los autores y título del trabajo, disponible en http://vertpaleo.org/Annual-Meeting/Annual-Meeting-Home/SVP-2018-program-book-V4-FINAL-with-covers-9-24-18.aspx, son:

Maite Suñer, María Dolores Marín-Monfort, Andrés Santos-Cubedo, Rafael Royo-Torres, Borja Holgado, Arturo Gamonal, Ángel Galobart y Carlos de Santisteban. Taphonomic analysis ofan Upper Jurassic sauropod site from the Villar del Arzobispo Formation (Alpuente, Valencia, Eastern Spain).

 

 

Figura 1 saurópodo de Baldovar

Figura 1. Huesos recuperados (en color gris) del saurópodo de Baldovar.

 

 

figura 2 mapa de excavación

Figura 2. Posición de los huesos según se hallaron en la excavación.

 

 

Figura 3 Poster presentado en la SVP

Figura 3. Póster presentado en el 78th Annual Meeting-Society of Vertebrate Paleontology.

 

El prestigioso paleontólogo Eustoquio Molina, apasionado defensor del método científico y gran embajador de esta casa, nos acaba de dejar, demasiado pronto. Echaremos mucho de menos su maestría y afabilidad.

DSC 0108 copia

Foto: El doctor Eustoquio Molina, primero por la izquierda, durante el acto de presentación del ganador del Premio Internacional en Investigación Paleontológica PALEONTUROLOGÍA 11 junto a los otros miembros del jurado (diciembre de 2011).

 

Un trabajo realizado por paleontólogos  españoles, franceses y británicos ha permitido encontrar los fósiles originales de una especie de bivalvo del Cretácico Inferior que lleva el nombre de la localidad turolense de Galve: Elliptio galvensis.

En el trabajo se describe cómo fue la búsqueda del holotipo (es decir, del fósil en el que se fundamentó la nueva especie) y del resto de ejemplares que dieron lugar a su definición. Después de varios años, se hallaron en el Institut Polytechnique La Salle de Beauvais (Francia). El material era conocido por una publicación del año 1966 pero no se sabía dónde estaba depositado. Los fósiles salieron de Teruel en 1959 y se enviaron a la atención de Denise Mongin en París (según relata Albert Felix de Lapparent en el número 24 de la revista Teruel). Mongin era una especialista en bivalvos fósiles que definió la especie Elliptio galvensis en una revista del Instituto Geológico y Minero de España (IGME). Inicialmente los fósiles estuvieron depositados en el Muséum National d’Histoire Naturelle de París, pero después formaron parte de la colección del Institute Catholique de París y, por último, se trasladaron al mencionado Institut Polytechnique La Salle de Beauvais, donde se conservan actualmente. Este instituto forma parte de un campus moderno y privado que acoge estudios universitarios relacionados con las Ciencias de la Tierra y custodia la colección paleontológica de Albert Felix de Lapparent.

Durante esta investigación también se han encontrado nuevos fósiles de la especie en el yacimiento original de Galve, denominado La Maca, que actualmente están en fase de estudio.

El trabajo se ha presentó en las XXXIV Jornadas Paleontología de la Sociedad Española de Paleontología-IV Congreso Ibérico de Paleontología celebradas en Vila Real (Portugal). La comunicación científica se titula En busca del holotipo perdido: Elliptio galvensis y sus autores son Graciela Delvene (Museo Geominero, IGME, España), Rafael Royo-Torres (Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis, España), Pascal Barrier (Institut Polytechnique La Salle, Francia) y Martin Munt (Dinosaur Isle Museum, Reino Unido).

 

NP Bivalvos de La Maca galve en el Instituto polytechnique La Salle

Ejemplares del bivalvo Elliptio galvensis recogidos por Albert Felix de Lapparent en 1959, publicados por Denise Mongin en 1966 y depositados actualmente en el Institut Polytechnique La Salle de Beauvais (Francia).

 

En la provincia de Teruel los principales hallazgos de dinosaurios se registran desde finales del Jurásico Superior hasta finales del Cretácico Inferior, hace entre unos 154 y 110 millones de años. En el marco de las investigaciones que dirigen los investigadores de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis para intentar dilucidar las relaciones paleobiogeográficas de estos dinosaurios, se acaba de llevar a cabo una prospección en Líbano en colaboración con la Universidad Libanesa (Beirut). El Líbano tiene un interés especial dado que se trata de un país de Medio Oriente, una zona que permanece esencialmente una Terra incognita en cuanto a las faunas de dinosaurios se refiere. Concretamente, el reconocimiento ha tenido lugar en la región de Jazzin, en la parte meridional del Monte-Líbano. Allí afloran extensamente rocas del Cretácico inferior (sobre todo areniscas) formadas en un entorno fluviodeltaico y, por lo tanto, propicio para la conservación de restos de dinosaurios.

LIBANO

Izquierda: Fabien Knoll (investigador ARAID en la Fundación Dinopolis) en Jouâr Es-Souss, donde se encontró un diente de dinosaurio saurópodo titanosauriforme. Derecha: Fabien Knoll y Dany Azar (profesor en la Universidad Libanesa) en el bosque de Bkassîne donde aflora un nivel rico en peces de agua dulce. 

 

La exposición “Megadinosaurios”, producida por el grupo mediático japonés The Yomiuri Shimbun, se instaló en un pabellón de 3.000 m2 del West Japan General Exhibition Center de Kitakyushu (Fukuoka, isla de Kyushu), que tomaba el relevo a las sedes anteriores: 2015 en el recinto ferial de Makuhari Messe, en las inmediaciones de Tokio; 2016 en el Museo de Historia Natural de Toyohashi; y 2017 en el Asia and Pacific Trade Center de Osaka.

Entre los dinosaurios presentados destacaba la gran réplica de la mitad anterior del esqueleto de Turiasaurus riodevensis confeccionada en el laboratorio de la Fundación, elegido como imagen representativa de toda la exposición tanto en carteles y publicidad como en productos de mercadotecnia. Varios paneles informativos de la exposición –y un audiovisual– se centraban en Turiasaurus y en Riodeva, mientras que otro panel se dedicó específicamente a Dinópolis.

 

Yomiuri Shimbun copia

 

Los dos fósiles originales de Turiasaurus expuestos en Kitakyushu (un fragmento de cráneo y un gran diente) ya se han reincorporado a las colecciones de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis (Museo Aragonés de Paleontología).

 

Desmontaje 2018 copia

 

            Según fuentes de la organización, esta edición ha despertado de nuevo un enorme interés entre la población japonesa, con una media diaria de 2.250 visitantes. Hay que valorar especialmente este dato si se tiene en cuenta que las autoridades recomendaron evitar o reducir los desplazamientos debido a la intensa ola de calor registrada en el país a lo largo de todo el mes de agosto.

 

DSC 2493

 

 

DSC 2501

 

 

 

Ayer se presentó una nueva edición de la gran exposición “Megadinosaurios”, producida por el grupo mediático japonés The Yomiuri Shimbun. La exposición está enfocada al enorme tamaño que alcanzaron algunos dinosaurios y estará abierta al público hasta el día 2 de septiembre de este año. Tras haber visitado en 2015 el recinto ferial de Makuhari Messe, en las inmediaciones de Tokio, el Museo de Historia Natural de Toyohashi en 2016 y el Asia and Pacific Trade Center de Osaka, ahora la exposición cambia de isla y visita Kitakyushu, una ciudad con 1 millón de habitantes de la prefectura de Fukuoka.

 

FOTO 1 copia

Montaje de los fósiles originales de Riodeva.

 

Con la presentación al público de las características de Turiasaurus por parte del Director Gerente de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis, durante la tarde el 3 de agosto, han concluido los actos oficiales de la inauguración, en los que, una vez más, la Fundación ha sido la única institución extranjera invitada a participar en los mismos.

 

FOTO 2

Luis Alcalá se dirige a los asistentes durante el acto inaugural de la exposición “Megadinosaurios” en Kitakyushu ante el gran cartel de Turiasaurus que preside su entrada.

 

Entre los numerosos dinosaurios expuestos destaca la gran réplica de la mitad anterior del esqueleto de Turiasaurus riodevensis confeccionada en el laboratorio de la Fundación. De nuevo este dinosaurio español se ha elegido como imagen representativa de toda la exposición, tanto en carteles y publicidad como en productos de mercadotecnia. Además, en Kitakyushu se exponen dos fósiles originales de Riodeva: el neurocráneo del ejemplar-tipo de Turiasaurus procedente del yacimiento Barrihonda y un gran diente que se encontró en el yacimiento San Lorenzo. Varios paneles informativos de la exposición –y un audiovisual– se centran en Turiasaurus y en Riodeva, mientras que otro panel se dedica específicamente a Dinópolis.

 

FOTO 3D SC 2130

Acto oficial de inauguración de la exposición en el West Japan General Exhibition Center de Kitakyushu.

 

La actualidad de la exposición puede seguirse en http://mega2018.jp y @mega20181

 

Desde los albores de las explotaciones mineras de carbón se sabe que el lignito turolense contiene ámbar. En algunos casos, entre los que destaca el importante yacimiento de San Just en Utrillas, el ámbar ha conservado primorosamente diversos organismos durante más de 100 millones de años. Recientemente, miembros del equipo de investigación del ámbar de San Just, pertenecientes a la Universidad de Barcelona y al Instituto Geológico y Minero de España, han muestreado el lignito de Ariño para comprobar si también tiene fósiles en su interior. El estudio de las muestras resolverá próximamente esta cuestión.

 

 

IMG 5889 copiaLos expertos en el estudio del ámbar durante el muestreo del yacimiento AR-1 en Ariño. Fundación Dinópolis

 

 

IMG 5858 copia

Detalle de una muestra de ámbar de AR-1. Fundación Dinópolis

 

 

El dinosaurio gigante de Riodeva sirvió para establecer un nuevo grupo de saurópodos, el de los turiasaurios. Este grupo se ha identificado hasta el momento en varios países europeos y en Estados Unidos. La Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis participa activamente en el estudio de los dinosaurios gigantes de Francia, y concretamente durante el mes de julio de 2018, en las excavaciones del yacimiento de Angeac. Desde hace cuatro años, la Fundación colabora con el equipo del doctor Ronan Allain, del Museo de Historia Natural de Paris y director del proyecto, en los trabajos de campo y en el estudio de los dinosaurios de la región de Angeac-Charente, dada su estrecha su relación con los hallados en Teruel.

Foto 1 CHARENTE

Vista general de las excavaciones de Angeac en julio de 2018. Fundación Dinópolis.

 

En Angeac se han encontrado restos de un enorme ejemplar de turiasaurio que, al ser muy similares a los turolenses, van a permitir conocer, en los próximos años, nuevos aspectos de su biología y de su evolución desde el Jurásico Tardío de la Península Ibérica hasta el Cretácico Temprano de Norteamérica, pasando por lo que hoy es Francia. Precisamente estos últimos días se han recuperado dos nuevos e importantes fósiles del animal: un fragmento de su cráneo y un gran hueso del pie.

En el yacimiento de Angeac, al que se le estima una antigüedad de entre 145 y 140 millones de años, se han registrado más de 60.000 fósiles; entre ellos, 7.100 corresponden a restos óseos reconocibles de vertebrados, 130 son icnitas (huellas) de dinosaurios, 3.320 son coprolitos, 140 corresponden a restos de moluscos y numerosísimos restos pertenecen a plantas (polen, carófitas y fragmentos de troncos). Esta información la acaban de presentar los investigadores Lee Rozada, Jordan Gônet y Ronan Allain, del Museo de Historia Natural de París, y Rafael Royo-Torres, de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis, en el 5th International Palaeontological Congress celebrado del 8 al 13 de julio en París.

 

Foto 2 CHARENTE

Luis Alcalá y Rafael Royo-Torres con uno de los fósiles recuperados en las excavaciones de Angeac. Javier Trueba.

 

Adicionalmente, una reconstrucción de un cráneo de Turiasaurus encontrado en Riodeva, realizada por el equipo de la Fundación, se expondrá hasta el próximo 31 de diciembre de este año en la ciudad francesa de La Rochelle (Charente-Maritime) en el marco de la muestra “Dinosaures, les géants du vignoble”, con objeto de difundir el patrimonio turolense entre la sociedad francesa.

 

Foto 3 CHARENTE

Reproducción del cráneo de Turiasaurus de Riodeva, rodeado de fósiles originales de Angeac, en la exposición del Muséum de La Rochelle (https://museum.larochelle.fr/). Fundación Dinópolis.

 

 

Foto 4 CHARENTE

La participación de Teruel está reflejada en los créditos de la exposición francesa. Fundación Dinópolis.

 

En los últimos años se han intensificado las investigaciones de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis relacionadas con Aragosaurus ischiaticus, el primer dinosaurio descrito a partir de fósiles de España. El muestreo paleontológico del yacimiento de Las Zabacheras (Galve) y de sus alrededores ha permitido profundizar en nuevos aspectos relacionados con este emblemático dinosaurio. La Fundación, que realizó excavaciones con éxito en este yacimiento durante los años 2014 y 2015 (en las que encontró nuevos huesos de Aragosaurus, huellas de dinosaurios, bivalvos y restos de plantas) ha colaborado ahora con especialistas en el campo de la paleobotánica de la Universidade de Vigo, la Universidad Nacional Autónoma de México y la Universidad Chuo de Japón.

 

Figura 1 copia

Excavación en el yacimiento de Las Zabacheras 3 en Galve (Teruel).

 

El estudio de los fósiles de plantas se acaba de publicar en la revista científica  Cretaceous Research en un artículo titulado “Palaeobotanical records associated with the first dinosaur defined in Spain: Palynostratigraphy, taxonomy and palaeoenvironmental remarks(Registros paleobotánicos asociados al primer dinosaurio definido en España: observaciones palinoestratigráficas, taxonómicas y paleoambientales; https://doi.org/10.1016/j.cretres.2018.04.023). Los resultados se centran en dos tipos de restos fósiles:

– 1.298 muestras de granos de polen y esporas (palinomorfos) que, tras un complejo proceso de muestreo y separación del sedimento, se han estudiado mediante el uso de microscopio electrónico de barrido;

– 712 restos de hojas de plantas que se han conservado impresas en las rocas.

 

Figura 2

Ejemplo de una hoja de helecho fósil recuperada en el yacimiento Las Zabacheras 3 (Galve, Teruel); escala: 5 milímetros.

 

Figura 3

Restos de polen y esporas del yacimiento Las Zabacheras (Galve); escala: 10 micras.

 

Las investigaciones indican que Aragosaurus vivió rodeado de una gran cantidad de helechos, algunos con porte arbóreo, y también de gimnospermas (plantas sin flores como, por ejemplo, las coníferas). La diversidad de plantas era muy alta e indica un ambiente con mucha humedad en un sistema deltaico con influencia marina y ligado a un clima tropical-subtropical. Por otro lado, el estudio de los palinomorfos confirma las investigaciones anteriormente publicadas por el equipo de la Fundación en las que se indica que Aragosaurus vivió en el entorno del tránsito entre el Jurásico y el Cretácico, hace unos 145 millones de años.

 

Resumen del artículo científico disponible en:

https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0195667117303889