La Fundación Dinópolis (FCPTD) ha editado un nuevo número de su serie ¡Fundamental! (número 33, subserie Paleonturología) que presenta de forma divulgativa la investigación premiada en la última edición del Premio Internacional de Investigación en Paleontología ‘Paleonturología 19‘. Esta nueva publicación se titula: “Los neandertales y su alta capacidad pulmonar”.

Los autores de este trabajo estudiaron tres individuos neandertales particularmente bien conservados y los compararon con individuos actuales vivos y con otros homininos fósiles menos completos. El resultado obtenido sugiere que los neandertales tenían una capacidad pulmonar un 20% mayor que la de un humano moderno de su misma talla. La mayor corpulencia de los neandertales puede explicarse por su mayor necesidad de oxígeno, pero, junto con la masa muscular, también podrían considerarse otros factores, como las adaptaciones del cuerpo al clima y el gran volumen de órganos vitales -como el cerebro- en los neandertales. Quedan todavía muchas cosas que saber acerca de la fisiología de los neandertales, pero trabajos como el que se presenta en este ¡Fundamental! de la FCPTD suponen un importante paso adelante.

Los autores de la investigación original, publicada en la revista Communications Biology, son Daniel García-Martínez, Nicole Torres-Tamayo, Isabel Torres-Sánchez, Francisco García-Río, Antonio Rosas y Markus Bastir, del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC) y del Hospital Universitario La Paz Madrid.

Esta publicación, que consta de 44 páginas en color y profusamente ilustradas, estará disponible para su adquisición en la tienda online de Dinópolis www.dinopolis.com/tienda

COMUNICACIÓN DEL FALLO DEL PREMIO PALEONTUROLOGÍA 2020

El próximo lunes 21 de diciembre se procederá a la comunicación del fallo de la decimoctava edición del Premio Internacional ‘Paleonturología’. En esta edición participan 27 publicaciones científicas redactadas por 110 investigadores que desarrollan su labor en instituciones de 18 países (Alemania, Argentina, Australia, Brasil, Canadá, Ecuador, España, Estados Unidos, Francia, Japón, Polonia, Portugal, Reino Unido, República Checa, República de Irlanda, República Eslovaca, República de Sudáfrica y Suiza).

Las publicaciones incluyen investigaciones sobre huellas, plantas, invertebrados, peces, reptiles primitivos, cocodrilos, pterosaurios. dinosaurios y mamíferos (incluyendo homínidos), entre otros tipos de fósiles, y abarcan temas tan variados como anatomía, filogenia, evolución, tafonomía, paleoclimatología o intercambios faunísticos.

PORTADA Fundamental 33 Los neandertales y su alta capacidad pulmonar B

Publicación Fundamental Los neandertales y su alta capacidad pulmonar

 

  • El yacimiento paleontológico de la mina de Ariño, mundialmente conocido por su registro fósil de dinosaurios, cocodrilos y tortugas, ha proporcionado los pelos de mamífero más antiguos conservados en ámbar.
  • Este mechón de pelo, y plumas encontradas en ámbar del yacimiento de San Just (Utrillas, Teruel), ha permitido descifrar cómo los restos quedaron atrapados en resina por medio del proceso denominado “arrancamiento de vestidura”.

Los yacimientos de ámbar del Cretácico son abundantes en la península ibérica y su estudio ha proporcionado numerosos hallazgos de relevancia mundial. Varios de ellos se habían producido en la provincia de Teruel y a ellos se suman dos espectaculares fósiles cuya descripción e interpretación se acaban de publicar en la revista Scientific Reports.

El equipo de investigación,formado por Sergio Álvarez Parra, Xavier Delclòs (ambos de la Universitat de Barcelona), Mónica M. Solórzano Kraemer (Museo Senckenberg de Historia Natural de Frankfurt am Main), Luis Alcalá (Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis) y Enrique Peñalver (Instituto Geológico y Minero de España) ha descrito dos piezas de ámbar turolense muy peculiares con restos de vertebrados. El origen de las dos piezas se encuentra en resina producida en un medio aéreo hace entre 105 y 110 millones de años (Cretácico Inferior). Una de ellas se encontró hace años en el mundialmente conocido yacimiento de ámbar de San Just, en el municipio de Utrillas, y la otra en Ariño, cuando en el verano de 2019 se llevó a cabo una excavación para extraer ámbar en la mina Santa María (SAMCA), en la que ya se habían encontrado los nuevos dinosaurios Proa valdearinnoensis y Europelta carbonensis, pero nada hacía sospechar entonces que allí también se pudieran encontrar restos de vertebrados incluidos en el ámbar.

La pieza de San Just (Utrillas) incluye varios restos de plumas de dinosaurio dispersos en la superficie convexa del ámbar. La de Ariño presenta tres pelos de mamífero, con su característico patrón microscópico de escamas en la superficie, que representan el hallazgo más antiguo conocido de pelos en ámbar. La disposición paralela de los tres pelos y sus proporciones similares permiten identificarlos como pertenecientes a un pequeño mechón.

La determinación de las especies a las que pertenecen estos fósiles es muy complicada, pero es probable que los restos de plumas correspondan a un ave del grupo extinto Enantiornithes, y el patrón superficial de escamas de los pelos es similar al de algunos mamíferos actuales.

Ambos hallazgos tienen su origen en un mismo proceso de conservación, únicamente conocido en las resinas, que los investigadores describen por primera vez en la nueva publicación. Este proceso se ha denominado “pull off vestiture” (“arrancamiento de vestidura”) y consiste en el atrapamiento de pequeñas porciones de plumaje o pelaje de un individuo vivo, tras estar en contacto con una masa de resina pegajosa durante el tiempo necesario para que se produzca un cierto endurecimiento de la resina. Seguramente, el dinosaurio y el mamífero estuvieron en contacto con resina mientras descansaban o dormían en un árbol o cerca de él. Con el movimiento posterior del animal, la resina arrancó estaspequeñas estructuras epidérmicas.

Tres de los autores ya habían observado un proceso similar, aunque no idéntico, durante sus experimentos en los bosques de Madagascar, donde crecen árboles resiníferos. Sin embargo, no lo vieron en la propia resina, sino en unas trampas pegajosas que habían instalado en árboles resiníferos para comprender cómo, hace millones de años, la resina atrapó insectos y arañas. Estas trampas también retienen pelos de los mamíferos que contactan con ellas. La característica del proceso “pull off vestiture” es la necesidad de que transcurra un cierto tiempo entre el contacto del animal con la resina y el arrancamiento de su vestidura.

 

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Paleontólogos excavando en busca de ámbar en el yacimiento de Ariño durante el verano de 2019. Fundación Dinópolis.

 

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Pieza de ámbar del yacimiento turolense de San Just con restos de plumas de dinosaurio. Publicado en Scientific Reports.

 

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Pieza de ámbar del yacimiento turolense de Ariño con un mechón de tres pelos de mamífero. Se trata del hallazgo más antiguo conocido de pelos en ámbar. Publicado en Scientific Reports.

 

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Pieza de ámbar del yacimiento turolense de Ariño en la que se aprecia de forma excepcional la impresión del patrón superficial de escamas característico del pelo de los mamíferos. Publicado en Scientific Reports.

 

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Trampa pegajosa que se instaló en un árbol resinífero de Madagascar en la que se aprecia un mechón de pelos a la derecha y la marca de un mordisco abajo. Publicado en Scientific Reports.

 

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Esquema de cuatro ejemplos del proceso “pull off vestiture” (“arrancamiento de vestidura”) en piezas de ámbar de San Just, Ariño, Myanmar y Báltico, de izquierda a derecha y de arriba a abajo. Publicado en Scientific Reports.

 

Contactos:

Sergio Álvarez Parra (sergio.alvarez-parra@ub.edu)

Luis Alcalá (alcala@fundaciondinopolis.org)

Las dos piezas de ámbar de este estudio se encuentran depositadas en el Museo Aragonés de Paleontología (Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis) y ambas añaden aún más valor al extenso registro fósil de la provincia de Teruel. Las actuaciones paleontológicas que permitieron hallar estas piezas fueron posibles gracias a la colaboración de la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón, del Grupo SAMCA y de la Fundación SAMCA (Sociedad Anónima Minera Catalano-Aragonesa). Los investigadores agradecen al Ministerio de Medio Ambiente, Ecología y Bosques de Madagascar y al Centro ValBio en el Parque Nacional Ranomafana sus permisos y su apoyo, respectivamente, para realizar el trabajo con trampas pegajosas en Madagascar. El estudio ha contado con el apoyo del Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón,Grupo de Investigación de Referencia E04_20R FOCONTUR (Departamento de Ciencia, Universidad y Sociedad del Conocimiento del Gobierno de Aragón y fondos FEDER), el Instituto Aragonés de Fomento, Dinópolis, Ministerio de Economía, Industria y Competitividad del Gobierno de España, National Geographic y Fundación Volkswagen. Es una contribución a los proyectos (AEI/FEDER, UE)CRE CGL2017-84419 y PGC2018-094034-B-C22, y forma parte de la Tesis Doctoral de Sergio Álvarez Parra, que cuenta con el apoyo de la Secretaría de Universidades e Investigación dela Generalitat de Catalunya y el Fondo Social Europeo.

Referencia completa de la publicación (disponible gratuitamente en la página web de Scientific Reports): Álvarez-Parra, S., Delclòs, X., Solórzano-Kraemer, M.M., Alcalá, L., Peñalver, E. 2020. Cretaceous amniote integuments recorded through a taphonomic process unique to resins. Scientific Reports, www.nature.com/articles/s41598-020-76830-8

 

Starlight 1

 

Cuando las estrellas son los dinosaurios.

Charla de Luis Alcalá, Director gerente de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis.

Jueves 15, 9:30 en El Monasterio de El Olivar, Estercuel, Teruel.

 

En el marco del III Encuentro Starlight de Astroturismo y I Meeting de guías y monitores Starlight en El Monasterio de El Olivar, Teruel, 14-16 octubre 2020.

Para consultar el programa completo pincha aquí

 

El hallazgo al sur de Teruel (Riodeva) de un dinosaurio gigante por paleontólogos de la Fundación Dinópolis (al que llamaron Turiasaurus) condujo en 2006 a la publicación de un nuevo grupo de dinosaurios saurópodos, el de los turiasaurios, en la revista Science. Desde entonces se ha descubierto la presencia de turiasaurios en varios países europeos (Portugal, Francia, Reino Unido y Suiza) y en Estados Unidos, donde el equipo de Dinópolis reconoció a un nuevo representante del grupo, al que dio el nombre de Mierasaurus junto a colegas estadounidenses y británicos.

            La investigación de los turiasaurios ha experimentado un gran auge en los últimos años, mediante aportaciones de equipos tanto españoles como extranjeros, y una nueva publicación científica de la Fundación Dinópolis y de la Universidade de Lisboa en Zoological Journal of the Linnean Society (Oxford University Press), aporta relevantes novedades que se resumen a continuación.

–  Se clasifica el segundo esqueleto de dinosaurio gigante del Jurásico Tardío de Riodeva

Tras el sensacional hallazgo de Turiasaurus en 2003, el equipo de Teruel encontró a partir de 2007 numerosos restos de otro dinosaurio gigante en el mismo municipio (yacimiento San Lorenzo). Se trataba de parte del cráneo, más de 30 dientes, la cola casi completa, una tibia y un fémur de 1,90 m de longitud. ¿Pertenecían los huesos también a Turiasaurus o bien a otro dinosaurio de su mismo grupo? Varios años de investigaciones han sido necesarios para identificar diversas características anatómicas que permiten clasificarlo como Losillasaurus giganteus, un dinosaurio que se describió en 2001 con fósiles procedentes de Losilla de Aras (Valencia) e incluido en el grupo Turiasauria en 2006. A raíz de la nueva investigación también se ha identificado la presencia de Losillasaurus giganteus en Portugal (con una vértebra descubierta en la localidad de Baleal, Peniche); es la primera vez que se demuestra la existencia de una misma especie de saurópodo en España y en Portugal. Los nuevos fósiles confirman que Turiasaurus era de mayor tamaño que Losillasaurus.

– Se define un nuevo turiasaurio africano: Narindasaurus thevenini

Durante el proceso de comparación y discusión para el estudio de Losillasaurus de Riodeva se ha podido identificar otro nuevo turiasaurio. Sus restos se recuperaron en Madagascar a principios del siglo XX y están depositados en el Muséum national d’Histoire Naturelle de París. Entre sus fósiles hay un diente cuya corona tiene la forma típica de los turiasaurios: un corazón invertido. El nuevo dinosaurio se ha llamado Narindasaurus thevenini y está dedicado a la bahía de Narinda (noroeste de Madagascar) y al paleontólogo francés que lo estudió en 1907, Armand Thevenin. Narindasaurus es el turiasaurio más antiguo conocido (vivió durante Jurásico Medio, hace unos 168-166 millones de años) y sería un ancestro de los turiasaurios que se dispersaron por Europa durante el Jurásico Superior. El individuo de Narindasaurus tendría una dimensiones modestas en comparación con las de Turiasaurus riodevensis.

 – Se identifican, por primera vez, dientes de turiasaurio en América del Sur (Argentina)

 El estudio de la forma de un gran número de dientes de Losillasaurus recuperados en Riodeva ha permitido agruparlos en función de su posición en el cráneo, con dientes provenientes del dentario (mandíbula), del maxilar o del premaxilar. Los resultados de su caracterización permitirán, a partir de ahora, situar adecuadamente la posición de los dientes que se encuentran de forma aislada (que es lo más habitual).

            Por otra parte, aunque ya se conocía la presencia de dientes de turiasaurios en Europa, África y América del Norte, por primera vez se asignan a turiasaurios dientes de América del Sur (concretamente del Jurásico Medio de la Patagonia argentina).

 

LOS TURIASAURIOS, UN GRUPO EN EXPANSIÓN

El grupo de los saurópodos turiasaurios está constituido hasta el momento por ocho dinosaurios que vivieron desde el Jurásico Medio hasta el Cretácico Temprano: Turiasaurus riodevensis (España), Losillasaurus giganteus (España), Zby atlanticus (Portugal), Tendaguria tanzaniensis (Tanzania), Moabosaurus utahensis (EE. UU.), Mierasaurus bobyoungi (EE. UU.), Amanzia greppini (Suiza) y, ahora, Narindasaurus thevenini (Madagascar).

            La investigación ha sido posible gracias al apoyo del Departamento de Educación, Cultura y Deporte (Gobierno de Aragón), Grupo de investigación E04_20R FOCONTUR financiado por el Departamento de Ciencia, Universidad y Sociedad del Conocimiento (Gobierno de Aragón) y por los fondos FEDER ´Construyendo Europa desde Aragón´, así como del Instituto Aragonés de Fomento, Dinópolis y la Fundação para a Ciência e Tecnología (CEECIND/00726/2017, Portugal). Esta investigación forma parte del proyecto PGC2018-094034-B-C22 del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (MCIU), Agencia Estatal de Investigación (AEI) y Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER) del Gobierno de España.

Referencia completa de la publicación: El trabajo ha sido realizado por los investigadores Rafael Royo-Torres, Alberto Cobos y Luis Alcalá de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis (España) y por Pedro Mocho del Instituto Dom Luiz, Faculdade de Ciências da Universidade de Lisboa (Portugal); referencia completa:

Royo-Torres, R., Cobos, A., Mocho, P., Alcalá, L. 2020. Origin and evolution of turiasaur dinosaurs set by means of a new “rosetta” specimen from Spain. Zoological Journal of the Linnean Society, zlaa091

La publicación completa se puede descargar en el siguiente enlace: https://academic.oup.com/zoolinnean/advance-article/doi/10.1093/zoolinnean/zlaa091/5900936

Los fósiles de Losillasaurus de Riodeva se conservan en la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis (Museo Aragonés de Paleontología) y los más significativos se exponen en Dinópolis-Teruel (originales) y Dinópolis-Riodeva (réplicas). Asimismo los fósiles de Turiasaurus también se exponen en Dinópolis-Teruel, lo que le convierte en el museo con mayor diversidad de dinosaurios gigantes europeos. Los fósiles de Narindasaurus se conservan en el Muséum national d´Histoire Naturelle de París (algunos de ellos expuestos al público).

Fig 1

Reconstrucciones de turiasaurios: Turiasaurus riodevensis, Losillasaurus giganteus y Narindasaurus thevenini.

 

 

Fig 2

Fémur y tibia de Losillasaurus giganteus (Dinópolis).

 

 


Fig 3

Cola de Losillasaurus giganteus (Dinópolis).

 

Fig 4

Pubis izquierdo de Narindasaurus thevenini (MNHN París).

 

Fig 5

Vértebra caudal posterior de Narindasaurus thevenini (MNHN París).

 

 

Fig 6

Investigación de Narindasaurus en París.

 

ANEXO

INFORMACIÓN ADICIONAL SOBRE EL NUEVO TURIASAURIO

Narindasaurus thevenini

 

            ¿Qué se conoce de Narindasaurus? A principios del siglo pasado se recuperó un esqueleto parcial formado por un diente, una vértebra caudal anterior, una vértebra caudal posterior, un chevron (arco hemal) anterior y otro posterior, huesos de la extremidad delantera (ulna), de la trasera (tibia y fíbula) y de la cadera (pubis). Todos los fósiles están depositados en el Muséum national d’Histoire Naturelle de París y algunos están expuestos.

            ¿Cómo se encontró? Cuando Madagascar era colonia francesa (1890-1960), entre 1901 y 1906 se extrajeron numerosos fósiles de dinosaurios en operaciones dirigidas por el capitán Jean-Marie Colcanap, de la infantería colonial de Mahafaty. Los fósiles fueron enviados a París, donde los estudió el paleontólogo Armand Thevenin. El material de Narindasaurus proviene de estratos del Bathoniense (Jurásico Medio, hace unos 168-166 millones de años) situados en una colina de unos 12 m de altura en el municipio de Ankinganivalaka (anteriormente llamado Ankingavola), próxima a un meandro del río Loza.

            ¿Cual es su historia científica? Armand Thevenin (1870-1918) era un paleontólogo francés que se interesó a comienzos del siglo XX en los dinosaurios del Jurásico Medio de Madagascar. Sus estudios sobre esos dinosaurios fueron publicados en 1907 en una monografía de la revista Annales de Paléontologie. En aquel momento el material se clasificó como Bothriospondylus madagascariensis pero un estudio realizado por Philip Mannion en 2016 invalidó el género y la especie. Tanto en dicho trabajo como en una tesis doctoral presentada en 2008 por Emilie Läng en París ya se avanzaron algunas peculiaridades del ejemplar apropiadas para poder definir un nuevo taxón. Sin embargo, los diversos investigadores no pudieron concretar las características únicas que lo hacían diferente de cualquier otro saurópodo. Un estudio de los dientes de turiasaurios publicados en 2016 ya sugirió que los de Madagascar podrían pertenecer al grupo Turiasauria. Ahora, los autores del trabajo publicado en Zoological Journal of the Linnean Society han demostrado que el pubis y la fíbula tienen características exclusivas y, por ello, han podido definir un nuevo género y una nueva especie: Narindasaurus thevenini.

 

 

 

Proyecto Muéstranos lo que sabes (actividades verano Alcalá de la Selva): Paleontología (dinosaurios), por Luis Alcalá. Martes, 18 de agosto de 2020, 18 h., Pabellón de Alcalá de la Selva. www.alcaladelaselva.org/visitanos/oficina-de-turismo.

 

 

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Comenzamos esta aventura divulgativa llamada «Compridinos» con la idea de sentirnos más cerca en tiempos difíciles, porque lo que motiva nuestro trabajo, además de la pasión por lo que hacemos, es poder compartirlo contigo.

 

Hemos estado cerca, tan cerca que nos has enseñado tu colección de dinosaurios, tus recuerdos jurásicos y has compartido con nosotros tu sueño de ser paleontólog@.

La situación actual nos reclama rugir con más fuerza. Dinópolis y las siete sedes ubicadas en distintas localidades de la provincia de Teruel están abiertas. Estamos preparados para que vengáis a disfrutar con seguridad junto a nosotros.

 

Nuestros «Compridinos» se despiden con este último vídeo titulado «El viaje», metáfora de nuestra exploración comunicativa.

 

Viajar permite el encuentro pero, para poder reencontrarnos… ahora tenemos que despedirnos.

 

 

 

Música Kevin MacLeod, sujeta a una licencia de Creative Commons Attribution (https://creativecommons.org/licenses/by/4.0)

El conocimiento comienza cuando nos preguntamos cosas… ¿Qué? ¿Cómo? ¿Cuándo? ¿Por qué? 

El método científico parte de una pregunta, para la que se propone una respuesta: se trata de la hipótesis cuya validez debe confirmarse o rechazarse mediante pruebas repetibles. El hallazgo de un fósil abre un sinfín de preguntas y, en algunos casos, su observación e interpretación nos permiten avanzar contestaciones que puedan refrendar, en su caso, otros miembros de la comunidad científica. 

Los fósiles se suelen comparar usualmente con otros, sean del mismo grupo o no (dependiendo de nuestro objetivo), para poder identificar sus características propias y también aquellas que comparten con otros organismos, mediante lo que se conoce como análisis filogenéticos. 

La comparación del Gigante Europeo con otros grandes dinosaurios sirve también para descubrir las posibles interconexiones entre continentes, los llamados «puentes continentales». 

Buscando respuestas nos aventuramos por la Patagonia argentina, tierra de colosos. 

Fotografía © Reconstrucción del esqueleto de Argentinosaurus, en el Museo municipal Carmen Funes, Plaza Huincul.William Irvin Sellers, Lee Margetts, Rodolfo Aníbal Coria, Phillip Lars Manning.

 

 

Música Kevin MacLeod, sujeta a una licencia de Creative Commons Attribution (https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/

 

Nos referimos al famoso cuadro de Velázquez. Quienes son afortunados pueden ver el original en el Museo del Prado, en Madrid. Pero usualmente nuestro primer acercamiento al cuadro es a través de una reproducción fotográfica en algún libro, generalmente sin tener ninguna referencia para hacernos una idea clara de su tamaño.

Una bonita anécdota de un estudiante de Historia del Arte de Argentina cuenta  que viajó especialmente para ver la obra y describe la emoción e impresión que sintió al descubrir el tamaño colosal del cuadro. En su imaginario este cuadro tenía medidas “estándar” y contemplarlo a su escala original le generó tal impacto  que aún hoy, varios años después, sigue relatando con asombro y pasión su experiencia.

El proceso de reconstrucción del cráneo de Turiasaurus ha sido uno de los grandes retos al que se han enfrentado los paleontólogos de la Fundación Dinópolis. El resultado de esta valiosa tarea no sólo aporta nueva información científica: si tenemos la oportunidad de visitar la sede de Dinópolis en Riodeva (Teruel), podremos también apreciar sus proporciones. Un cráneo realmente pequeño para un dinosaurio gigante.

El cráneo de Turiasaurus hizo viajar a la ciencia turolense por el mundo, al igual que los cuadros de Velázquez, ya que cuatro de cada cinco saurópodos estudiados carecen de una información detallada de los huesos de la cabeza.

Anímate a vivir la experiencia, visita Territorio Dinópolis. 

 

 

 

Música Kevin MacLeod, sujeta a una licencia de Creative Commons Attribution (https://creativecommons.org/licenses/by/4.0/

 

En el año 2003 el hallazgo de un húmero de 178 cm de longitud despertó interés en todo el mundo. Era algo realmente extraordinario pero poca información teníamos sobre el fósil porque no habíamos tenido tiempo para estudiarlo.

El interés social era evidente, dado su gran tamaño, pero aún no conocíamos la importancia paleontológica que podría tener. Cualquier fósil contribuye al conocimiento de la vida en el pasado, pero hay una diferencia notable entre identificar una especie ya conocida o encontrarse a un «recién llegado» (como más tarde descubriríamos).

A finales de 2005, después de realizar estudios comparativos con otros dinosaurios, numerosos viajes para observar los más mínimos detalles en fósiles originales de dinosaurios semejantes y del intercambio de opiniones con colegas especializados en los dinosaurios saurópodos, ya teníamos algunas respuestas.

Se trataba no sólo de una nueva especie, sino de un nuevo género que estaba incluido, junto con otros dinosaurios, en un clado de dinosaurios nunca antes reconocido.

El equipo científico de la Fundación Dinópolis publicó en 2006 Turiasaurus riodevensis como un género y una especie nueva de dinosaurio en la prestigiosa revista Science. Como resultado de su estudio científico también se definió formalmente un nuevo clado de dinosaurios saurópodos: Turiasauria.

Esta historia no termina aquí, ya que entre los restos fósiles hallamos varios fragmentos de huesos craneales…

 

 

Imágenes ©N. Tamura ©Dmitry Bogdanov

 

En 2004, el hallazgo de un húmero completo de 178 cm de longitud así como de otros elementos del esqueleto, permitieron certificar que estábamos recuperando huesos in situ de uno de los dinosaurios de mayor tamaño descritos en el mundo… pero aún faltaban una ardua tarea de restauración y muchos estudios para demostrar su importancia científica.

El hallazgo es solo el comienzo de esta historia….