El Museo Aragonés de Paleontología (Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis) mostrará a todas las personas interesadas los trabajos de investigación y conservación que se están llevando a cabo en un yacimiento de icnitas en Ababuj.

 

Los días 18 y 19 de mayo, con motivo del Día Internacional de los Museos y cuyo lema es “El poder de los museos”, la Fundación Dinópolis llevará a cabo en Ababuj (Teruel) la actividad denominada Un Museo al aire libre, huellas de dinosaurios en Ababuj.

Esta actividad, de una hora de duración y que se llevará a cabo a las 10, 11, 12 y 13 h. de los días 18 y 19, consistirá en una visita guiada al yacimiento de icnitas de dinosaurios “Ababuj”. Allí se podrán conocer, además de la singularidad científica, los tratamientos de preparación y conservación que se aplican in situ para atenuar los procesos erosivos que afectan a cualquier yacimiento al aire libre.

Dichos trabajos paleontológicos se desarrollan en el marco de las acciones multidisciplinares que la Fundación está llevando a cabo en la ruta denominada La Carretera de las Huellas de Dinosaurio y que son subvencionadas por el Gobierno de España y el Gobierno de Aragón con cargo al Fondo de Inversiones de Teruel. Esta ruta une a lo largo de unos 50 km los municipios de El Castellar y Galve, donde se ubican varios yacimientos de icnitas de dinosaurios declarados Bien de Interés Cultural. Además discurre por otros municipios como Cedrillas, El Pobo, Aguilar del Alfambra, Ababuj y Camarillas donde también existen yacimientos paleontológicos de relevancia internacional (como el yacimiento “Ababuj” en el que se va a realizar la actividad). Repartidos por toda la ruta se pueden visitar otros yacimientos habilitados, tanto de huellas como de huesos, así como réplicas y diferentes instalaciones museográficas vinculadas a la paleontología.

Según Alberto Cobos, director de la Fundación Dinópolis, “esta experiencia, vinculada al Día Internacional de los Museos, supone una excelente ocasión para conocer en detalle, y de la mano de un equipo multidisciplinar, el yacimiento de icnitas Ababuj y para adentrarse en La Carretera de las Huellas de Dinosaurio”.

 

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Trabajos paleontológicos llevados a cabo en el yacimiento de icnitas de dinosaurios de Ababuj. Fotos Fundación Dinópolis

 

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Trabajos paleontológicos llevados a cabo en el yacimiento de icnitas de dinosaurios de Ababuj. Fotos Fundación Dinópolis

 

 

Estas actuaciones paleontológicas han sido autorizadas y cuentan con el apoyo del Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón y forman parte de las acciones del Grupo de Investigación FOCONTUR.

¿Dónde? Yacimiento “Ababuj” (punto Kilométrico 19 de la carretera TE-8001 que une Ababuj con Aguilar del Alfambra).

¿Cuándo? Días 18 y 19 de mayo, a las 10, 11, 12 y 13h. No es necesaria cita previa.

Duración de la actividad: Una hora aproximadamente.

Más Información: fundacion@dinopolis.com o en el 978 61 76 30

 

El próximo sábado 7 de mayo se celebra en Rodenas y en el castillo de Peracense el Geolodía 22. Desde la Fundación Dinópolis os animamos a participar. Toda la información necesaria en el cartel del evento.

 

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Este esqueleto, prácticamente completo del nodosaurio Europelta carbonensis, se une al de Proa valdearinnoensis, ambos originales, convirtiendo su exhibición en el museo de Dinópolis en todo un hito.

Además de dicha novedad, los visitantes al parque turolense podrán disfrutar de una nueva escultura a tamaño natural de Galveosaurus, en la zona temática de ‘Tierra Magna’, así como el estreno de una nueva película en 3D: “Return to Lost World”.

Los amantes de los dinosaurios tienen una cita ineludible a partir de este sábado 19 de marzo, fecha en la que el parque turolense dedicado a los dinosaurios y la Paleontología, Dinópolis, arrancará una nueva temporada, y con novedades.

Unas novedades, que versan en la combinación de ciencia y ocio clave del éxito de este parque único en España, y que permitirá a los visitantes a Dinópolis disfrutar del esqueleto original, único en el mundo, del dinosaurio anquilosaurio Europelta carbonensis, que se une, compartiendo espacio expositivo, al de Proa valdearinnoensis, ambos hallados en el municipio de Ariño (Teruel). De esta manera, la ‘Sala de los Dinosaurios’ de su Museo Paleontológico mostrará en exclusividad dos esqueletos originales prácticamente completos de dos dinosaurios autóctonos.

            El parque turolense también sorprenderá a los apasionados de estos seres extintos con una nueva escultura a tamaño natural del saurópodo (dinosaurios cuadrúpedos de cuello y cola largos) Galveosaurus herreroi en su zona temática exterior denominada ‘Tierra Magna’, en la que se exhiben dinosaurios a tamaño real hallados en la provincia de Teruel. La particularidad de dicha reconstrucción, de 15 metros de longitud, es que muestra una inusual postura, al encontrarse tumbado y herido.

Cabe reseñar, que el conjunto de acciones para la incorporación de ambos elementos expositivos y otros trabajos museográficos, ha contado con una inversión realizada con cargo al Fondo de Inversiones para Teruel (FITE) de 159.000 euros, y forman parte del Plan Director de Mejoras y Ampliación de Dinópolis.

            Pero las novedades no cesan aquí, porque una nueva aventura en 3D les espera a los visitantes al parque turolense en su sala de cine. Vuelven de nuevo las gafas que permiten obtener esa tercera dimensión para disfrutar del film: “Return to Lost World” (“Regreso al Mundo Perdido”), continuación de la anterior película que Dinópolis exhibía en dicha sala. Esta nueva entrega muestra un accidente de helicóptero que deja al estresado ejecutivo Bob, protagonista de la primera parte, a la deriva en un bote en el mar. Traumatizado por sus encuentros anteriores, las peores pesadillas de Bob se hacen realidad cuando encuentra un aterrador polizón de dinosaurio a bordo. Pero su única esperanza de rescate se encuentra en la isla repleta de dinosaurios de la primera película, y Bob no tiene más remedio que llevar a su pasajero hasta allí, enfrentarse sus miedos y regresar al mundo perdido.

            Dichas nuevas incorporaciones, que se unen al resto de los contenidos que alberga el parque turolense, han sido dadas a conocer por el presidente de Dinópolis y vicepresidente del Gobierno de Aragón, Arturo Aliaga, quien ha estado acompañado por la directora-gerente del parque, Higinia Navarro y el director-gerente de la Fundación Dinópolis, Alberto Cobos.

UN NUEVO DINOSAURIO ORIGINAL COMPLETO DE TERUEL: EUROPELTA CARBONENSIS

          Una de las novedades más sobresalientes para esta temporada 2022 en Dinópolis consiste en la exhibición, en la Sala de los Dinosaurios del Museo Paleontológico, de un esqueleto original prácticamente completo del nodosaurio Europelta carbonensis. El montaje de este dinosaurio acorazado de unos 5 metros de longitud es pionero y único en Europa y ha sido realizado por el equipo multidisciplinar de la Fundación Dinópolis. Más del 70% del nuevo esqueleto, compuesto por 283 fósiles, pertenece a un mismo individuo inédito desde el punto de vista científico y el resto se ha completado con material de otros 5 ejemplares (cabe recordar que, en el año 2013, cuando se realizó la descripción científica de Europelta, solo se conocían dos especímenes y desde entonces es el anquilosaurio más completo de Europa). Todos ellos proceden del yacimiento Santa María de Ariño en Teruel. El cráneo, que es una de las partes de los dinosaurios más excepcionales, está completo y pertenece al ejemplar de referencia (holotipo). El esqueleto en exhibición presenta incluso la mayor parte de los osteodermos (una especie de “coraza” que protegería al animal), proporcionando una visión excepcional de este emblemático “dinosaurio del carbón” turolense.

          Ahora Europelta comparte espacio en Dinópolis con Proa valdearinnoensis. Este dinosaurio ornitópodo, que ya fue en 2015 el primer dinosaurio original montado en nuestro país, también ha visto completado para esta nueva temporada el montaje de su esqueleto con la adición de 27 vértebras y 7 chevrones de la cola, lo que supone un dinosaurio en torno a 8 metros de longitud gracias a los fósiles de 5 ejemplares. Estos dos dinosaurios originales únicos en Europa complementan a otros fósiles de cocodrilos y tortugas ya existentes en el museo en el área dedicada al periodo Albiense de Ariño. De esta forma se puede tener una visión muy detallada de los vertebrados que habitaron esta parte de la península ibérica hace unos 110 millones de años.

 

 

GALVEOSAURUS: “EL LAGARTO DE GALVE”

Otra de las novedades para la nueva temporada de Dinópolis es la incorporación en Tierra Magna de la reconstrucción corpórea de un nuevo dinosaurio. Desde este año el saurópodo Galveosaurus herreroi, también conocido como Galvesaurus, forma parte de esta área dedicada a los dinosaurios de Teruel. Galve es un municipio de gran tradición histórica para el estudio de dinosaurios en España. Entre los nuevos géneros descubiertos allí se encuentra este saurópodo del Jurásico Superior que, a diferencia de otros dinosaurios cuadrúpedos y herbívoros de este tipo, presenta las extremidades delanteras algo más largas que las traseras (similar a las jirafas en la actualidad).

La reconstrucción de 15 metros de longitud muestra una inusual postura, al estar tumbado y herido, y ha sido realizada durante meses por el equipo especializado de la Fundación Dinópolis en sus propias instalaciones. La minuciosidad en el modelado de la musculatura, textura y color de la piel plasma un gran realismo.

APERTURA DEL RESTO DE SEDES

            Además de Dinópolis, este sábado 19 de marzo abrirán también sus puertas las otras 7 sedes ubicadas en distintas localidades de la provincia de Teruel en las que ha habido hallazgos paleontológicos de gran relevancia internacional. Dichos centros son: Legendark (Galve), Inhóspitak (Peñarroya de Tastavins), Región Ambarina (Rubielos de Mora), Bosque Pétreo (Castellote), Mar Nummus (Albarracín), Titania (Riodeva) y Valcaria (Ariño). Dichas sedes se pueden visitar de manera individual o de forma conjunta gracias a la entrada de Territorio que, por tan sólo 2 euros más al precio de la de Dinópolis, incluye la visita a todas ellas. Además, para todos aquellos que adquieran la entrada de Territorio infantil obtendrán gratis el cuaderno de actividades “Descubre el Misterio del Yacimiento” dentro del programa Pequevisitas.

MEDIDAS ANTI COVID

            Dinópolis continuará esta temporada con su plan de contingencia para la prevención de la Covid-19, con modificaciones debido a la relajación de algunas de las medidas por la situación pandémica actual. Es por ello, que de nuevo se permitirá el acceso a la Sima Misteriosa de la Paleosenda, se entregarán gafas 3D en el cine y en el simulador 4D y se activarán las pantallas táctiles del Museo Paleontológico. El resto de medidas que se mantienen de cara al visitante se pueden consultar en su página web en la sección planifica tu visita, medidas anti-covid.

Es importante reseñar, que debido a la limitación de los aforos como medida de prevención por protocolo Covid, por parte del parque se recomienda la compra de las entradas con antelación a través de su web: www.dinopolis.com/ventaentradas para asegurar el acceso en el día deseado de visita. Asimismo, aquellos interesados en adquirir el bono de temporada, se recomienda lo hagan con antelación por medio de la web del parque en: www.dinopolis.com/bonodetemporada.

 

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Presentación NOVEDAD 2022 Dinópolis Galveosaurus foto equipo humano

 

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Una investigación publicada en la prestigiosa revista científica “Sedimentology”, determina que los grandes dinosaurios jurásicos del este peninsular vivieron en zonas costeras bajo un clima monzónico con dos estaciones, seca y húmeda, muy diferenciadas.

Una investigación liderada por geólogas de la Universidad Complutense de Madrid y en la que participan investigadores de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis, de la Universidad de Oviedo, Universidad de Caen (Francia), Universidad de Leeds (Reino Unido) y Colorado School of Mines (EE.UU.), arroja luz sobre los ambientes sedimentarios y el clima en el que vivieron los dinosaurios del este de Iberia durante el Jurásico Superior (entre 154 y 145 millones de años de antigüedad aproximadamente). En concreto, esta investigación se basa en el análisis de rocas sedimentarias en las que se encuentran los principales yacimientos de dinosaurios de las provincias de Teruel y Valencia.

El estudio ha revelado que las faunas de dinosaurios de finales del Jurásico vivían en zonas costeras en las que había una gran variedad de ambientes sedimentarios. Estas zonas costeras estaban formadas por dunas eólicas y por grandes llanuras de inundación con abundante vegetación que estaban surcadas por ríos. En estas llanuras también había lagos muy someros de agua dulce a los que llegaba sedimento transportado por los ríos, el cual se depositaba en pequeños deltas. “Gracias al estudio detallado de las rocas jurásicas hemos podido determinar que las zonas costeras se formaron en un clima que tenía dos estaciones muy marcadas”, indica Sonia Campos-Soto, autora principal del estudio. La investigación concluye que en las estaciones secas apenas llovía, por lo que los ríos transportaban menos agua o, inclusive, se podían secar. El sedimento arenoso también era transportado por el viento y se acumulaba en las dunas eólicas. También determina que en las estaciones húmedas se producían lluvias torrenciales, como sucede en la actualidad en las zonas afectadas por los monzones. Durante estos periodos de fuertes lluvias, los ríos transportaban una gran cantidad de agua a muy alta velocidad y se desbordaban, dando lugar a grandes inundaciones. Durante estas, las corrientes de agua podían transportar troncos de árboles y grandes cantos de sedimento erosionados de las llanuras de inundación e, inclusive, podían llegar a arrastrar a los dinosaurios. Tras las inundaciones, los dinosaurios que transitaban por las zonas inundadas dejaron sus pisadas en el sedimento fangoso húmedo.

En la actualidad, un sistema costero similar al que había en el Jurásico Superior en el este de Iberia se encuentra en el Parque Nacional de Lençois Marahensis, en el noreste de Brasil. María Isabel Benito, profesora Titular de la Universidad Complutense de Madrid e investigadora principal de uno de los proyectos de investigación que ha financiado este estudio, indica que “este sistema costero se sitúa en una región de Brasil en la que se desarrollan lluvias estacionales, en la que hay dunas eólicas que se desarrollan y avanzan sobre deltas formados en lagos someros de agua dulce, ríos y llanuras de inundación que tienen abundante vegetación, de forma muy similar a los ambientes sedimentarios que había en el Jurásico Superior y en los que vivían los dinosaurios”. Alberto Cobos, Director Gerente de la Fundación Dinópolis y paleontólogo coautor del estudio, destaca que “estas conclusiones sedimentológicas suponen un gran avance para comprender el contexto paleoambiental y paleoclimático en el que vivieron los dinosaurios, como los saurópodos gigantes Turiasaurus y Losillasarus, entre otros.”

Para poder llevar a cabo esta investigación, se ha realizado un amplio análisis de ocho secciones estratigráficas en la provincia de Teruel (áreas de Cedrillas, El Castellar, Formiche Alto, Mora de Rubielos y Riodeva) y en la de Valencia (áreas de Losilla-Alpuente, Benagéber y Villar del Arzobispo), que en total comprenden un inmenso registro sedimentario de 5072 m de espesor. Asimismo, se han recolectado 455 muestras de roca para realizar estudios microscópicos.

El artículo de Sedimentology se titula “Where humid and arid meet: Sedimentology of coastal siliciclastic successions deposited in apparently contrasting climates” y los autores del artículo son Sonia Campos-Soto, María Isabel Benito, Nigel P. Mountney, Piret Plink-Björklund, I. Emma Quijada, Pablo Suarez-Gonzalez y Alberto Cobos. Este trabajo se ha realizado en el marco de diversos proyectos de investigación de los Ministerios de Ciencia, Innovación y Universidades y de Economía y Competitividad del Gobierno de España y del Gobierno de Aragón (grupo de investigación FOCONTUR).

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Reconstrucción idealizada de los ambientes sedimentarios que habitaban los dinosaurios en el este de Iberia durante el Jurásico Superior. Crédito: Campos-Soto y colaboradores (Sedimentology).

 

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Fotografía de campo y dibujo esquemático de los sedimentos depositados en los ambientes fluviales, eólicos y deltaicos que habitaban los dinosaurios durante el Jurásico Superior, en el área de Riodeva (provincia de Teruel). Crédito: Campos-Soto y colaboradores (Sedimentology).

 

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Imágenes de Google Earth del Parque Nacional de Lençois Marahensis (noreste de Brasil) donde se desarrollan dunas eólicas, canales fluviales, deltas, llanuras de inundación vegetadas y lagos someros. Crédito: Campos-Soto y colaboradores (Sedimentology).

Desde la Fundación Dinópolis queremos agradecer al Centro de Iniciativas Turísticas de Teruel este reconocimiento a nuestra institución. Sobre todo, porque pensamos que en esta efeméride representamos, no sólo a la Fundación y al proyecto Dinópolis, sino a todas las personas, instituciones y organismos que han contribuido, de una u otra manera, a hacer de los dinosaurios de Teruel un factor de desarrollo territorial durante estos 150 años.

Porque, efectivamente, el inicio del conocimiento sobre dinosaurios en Teruel comenzó hace siglo y medio, cuando Juan Vilanova y Piera realizó la que supone la primera documentación científica escrita sobre dinosaurios en España.

En concreto, en su Compendio de Geología de 1872 dice textualmente (sic):

Tambien poseo dos huesos largos, que probablemente pertenecen al Ignanodon Mantelli que, procedentes de Utrillas, me mandó hace poco el distinguido médico de Montalban D. Jerónimo Balduque. Quizás sean estos los únicos huesos de reptiles cretáceos hasta el presente encontrados en la Península, razon que me ha movido á dar estas noticias.”

De esta manera la provincia de Teruel en general y Utrillas en particular, junto a otros fósiles de la localidad castellonense de Morella, se convirtieron en el punto de salida de una carrera científica que, por suerte, aún no ha hecho más que comenzar. Décadas más tarde, a aquellos hallazgos se fueron sumando otros en Mora de Rubielos, Galve, Castellote, Ejulve… Y así, hasta una lista de casi 50 municipios turolenses donde se han descubierto fósiles de dinosaurios y que de una u otra manera están contribuyendo al avance científico y socieconómico.

De nuevo, muchas gracias al CITT por este reconocimiento.

 

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Alberto Cobos, Director Gerente de la Fundación Dinópolis firmando en el libro de honor del CITT

 

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Samuel Morón, presidente de la Comarca Comunidad de Teruel hace entrega de la placa conmemorativa

 

 

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Foto de familia de todos las entidades y personalidades homenajeadas por el CITT en esta edición

 

 

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Parte del equipo de la Fundación Dinópolis

El consejero y presidente del patronato de la Fundación Dinópolis ha visitado hoy junto al director del ente, Alberto Cobos, los dos yacimientos donde se han encontrado estos descubrimientos.

Faci ha felicitado a los investigadores por su excelente trayectoria, que en menos de 25 años ha logrado la recuperación de más de 30.000 fósiles y 463 yacimientos de vertebrados, y que ha sido avalada en las publicaciones internacionales más importantes del mundo.

El consejero de Educación, Cultura y Deporte, y presidente del Patronato de la Fundación Dinópolis, Felipe Faci, ha compartido hoy con los trabajadores de este organismo su último y espectacular hallazgo: 400 nuevas huellas de dinosaurios encontradas y documentadas en dos yacimientos de El Castellar (Teruel). Los fósiles han sido encontrados en las excavaciones llevadas a cabo en el año 2021 por la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis en los yacimientos de icnitas de dinosaurios El Pozo y El Hoyo en El Castellar (Teruel), declarados Bien de Interés Cultural por el Gobierno de Aragón en el año 2004.

El consejero, acompañado de la directora general de Patrimonio, Marisancho Menjón, ha podido comprobar in situ cómo se han realizado estos trabajos y ha felicitado a los investigadores por la cantidad de icnitas recuperadas. Según le ha explicado esta mañana en el propio terreno el director de la Fundación, Alberto Cobos, el yacimiento El Pozo destaca por el gran número de huellas de dinosaurios saurópodos y ornitópodos (herbívoros) y terópodos (carnívoros), así como por la gran diversidad en el tamaño de las icnitas de un mismo tipo de dinosaurios productores. Por su parte, en el yacimiento El Hoyo se han excavado nuevas huellas de dinosaurios terópodos y se han realizado diversas acciones museográficas.

Faci ha querido conocer de primera mano cómo se han llevado a cabo estos trabajos, con tan excelentes resultados, y ha declarado que “aunque la sociedad esté ya acostumbrada a las investigaciones y a los datos que aporta la Fundación sobre el pasado geológico de Teruel y la huella de los dinosaurios en la provincia, hay que seguir celebrando la cantidad y la calidad de la información aportada”.

En este sentido, el consejero ha recordado que, desde 1998, cuando se puso en marcha la Fundación, se han encontrado y documentado más de 460 nuevos yacimientos paleontológicos de vertebrados en 45 municipios de la provincia de Teruel y se han recuperado más de 30.000 nuevos fósiles. Hoy en día son unos 60.000 los fósiles, principalmente de Teruel, los que componen las colecciones paleontológicas del Museo. Algunos de los más representativos se exponen en las diversas sedes de Dinópolis y otros muchos esperan a ser preparados en el laboratorio para su posterior exhibición y para que investigadores propios o de diversos países viajen hasta Teruel para su estudio.

Entre sus logros del equipo hay que destacar el descubrimiento y definición del dinosaurio más grande descrito en Europa, Turiasaurus riodevensis (Riodeva), publicado en Science, y la definición de otros nuevos géneros y huellas de dinosaurios descritos en las más prestigiosas revistas científicas del ámbito paleontológico. Asimismo, su labor investigadora ha permitido disponer de una de las colecciones de huesos de dinosaurios más extensas de Europa procedentes de un solo yacimiento (Ariño).

En el pasado año, además de estos nuevos descubrimientos en El Castellar, se finalizó el proyecto denominado La Carretera de las Huellas de Dinosaurio (una ruta que une municipios como El Castellar y Galve, de gran riqueza paleontológica), y tuvieron lugar las excavaciones de mamíferos cenozoicos en la Gloria 4 en la ciudad de Teruel. Asimismo, por ejemplo, se dieron a conocer investigaciones previas relacionadas con fósiles de Ariño y otras muy recientes con fósiles de Cabra de Mora, etc. También, se sigue avanzando en la elaboración de un plan estratégico para la creación en Teruel de un centro nacional de I+D+i de paleontología de dinosaurios.

Además de la visita a El Castellar, Faci ha visitado previamente las instalaciones de la Fundación Dinópolis y se ha detenido tanto en las colecciones del Museo Aragonés de Paleontología como en los laboratorios en los que se desarrollan las labores de preparación, conservación y replicado de fósiles.  Igualmente ha conocido el proceso de creación de esculturas de dinosaurios, entre otros trabajos paleontológicos.  

La investigación de El Castellar

El yacimiento El Pozo, de unos 145 millones de años de antigüedad, era conocido anteriormente por la presencia de algunas huellas de grandes dinosaurios saurópodos  -comedores de plantas con el cuello y la cola largos- y por las huellas de pequeños dinosaurios ornitópodos -también herbívoros-. En las actuaciones paleontológicas llevadas a cabo en este yacimiento en el segundo semestre del año 2021 se han excavado más de 400 nuevas icnitas. Algunas de ellas (de unos 80 cm de longitud) también fueron producidas por grandes dinosaurios saurópodos, aunque otras huellas de este mismo tipo de dinosaurios son mucho más pequeñas (algunas tienen solo unos 20 cm de longitud). Esto implica una gran diversidad de altura a la cadera de los dinosaurios saurópodos productores, con unos 3,7 metros para los más grandes y de alrededor de 0,9 metros para los pequeños (en este último caso serían saurópodos de poco más de 4 metros de longitud total).

Asimismo, la mayor parte de las nuevas huellas del yacimiento El Pozo corresponden a los pies, y también a las manos, de pequeños dinosaurios ornitópodos que tendrían unos 70 cm de altura a la cadera. Muchas de las icnitas ornitópodas se agrupan en rastros (un rastro son varios pasos consecutivos de un mismo individuo). Otro aspecto a destacar es que, junto a las icnitas ornitópodas pequeñas, también hay algunas grandes. Con estas últimas se puede inferir una altura a la cadera de unos 2 metros para los dinosaurios productores.

Según Alberto Cobos, director gerente de la Fundación Dinópolis y codirector de las excavaciones, “la presencia de dinosaurios de tamaño tan diverso en muy relevante e inusual, por lo que espera que el estudio de todos los restos hallados pueda dar luz sobre aspectos paleoecológicos como por el gregarismo o no entre individuos juveniles y adultos de un mismo tipo de dinosaurios”. Además de estas icnitas de dinosaurios herbívoros también hay otras huellas de dinosaurios carnívoros.

Según Ana González, paleontóloga de la Fundación y codirectora de las excavaciones, “todas estas nuevas huellas se sitúan en una superficie de unos 100 metros cuadrados, en unos niveles estratigráficos que tienen continuidad lateral, lo que indica el potencial del yacimiento para futuras campañas de excavación”.

Por otra parte, el yacimiento El Hoyo, de unos 127 millones de años de antigüedad, era conocido por la presencia de huellas producidas por dinosaurios terópodos. En las excavaciones se han descubierto nuevas icnitas de carnívoros, incrementándose el número de pisadas en los tres rastros más importantes del yacimiento.

Además de la excavación, la Fundación Dinópolis ha realizado diversas acciones museográficas para la visita turística en El Hoyo. En concreto, se ha señalizado el camino a pie hasta el yacimiento y se han instalado una valla y una mesa de interpretación que facilita la visión de las icnitas de dinosaurios y del entorno geológico del Cretácico. Las acciones llevadas a cabo han tenido en cuenta que El Hoyo se encuentra enclavado en un paraje privilegiado, dentro de los límites del Lugar de Importancia Comunitaria Maestrazgo y Sierra de Gúdar (Red Natura 2000).

Estas actuaciones forman parte del proyecto denominado Los yacimientos paleontológicos BIC de la provincia de Teruel como factor de desarrollo territorial (‘The Dinosaur Tracks Road’) y han sido subvencionadas por el Gobierno de España y el Gobierno de Aragón con cargo al Fondo de Inversiones de Teruel. Todas las actuaciones paleontológicas han sido autorizadas y cuentan con el apoyo del Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón y forman parte de las acciones del Grupo de Investigación FOCONTUR.

 

 

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Una investigación de la Fundación Dinópolis describe nuevos fósiles de grandes dinosaurios ornitópodos hallados en el municipio de Cabra de Mora. En el trabajo se vuelve a evidenciar la diversidad de estos dinosaurios herbívoros en el Cretácico Inferior de Teruel y se describen los fósiles más antiguos atribuibles a Iguanodon galvensis.

En una nueva investigación publicada en la revista científica Journal of Iberian Geology, paleontólogos de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis estudian en detalle diferentes fósiles correspondientes a las vértebras cervicales, dorsales, sacras y caudales de tres dinosaurios ornitópodos. Asimismo, también describen huellas de este grupo de dinosaurios comedores de plantas. Todos los fósiles proceden de varios  yacimientos emplazados en el Cretácico Inferior de Cabra de Mora (provincia de Teruel, España). Concretamente, los yacimientos están situados en rocas pertenecientes a la denominada Formación Areniscas y Calizas El Castellar  (una unidad geológica que se depositó hace unos 130-127 millones de años aproximadamente, durante el Hauteriviense-Barremiense).  

Los resultados de la investigación “evidencian que dos formas indeterminadas de ornitópodos estiracosternos de gran tamaño coexistieron durante este tramo geológico en lo que hoy es Teruel: una grande (de unos diez metros de longitud) relacionada con el género robusto Iguanodon, y otra más esbelta de menor tamaño (de unos seis metros)”, concluye el paleontólogo Josué García Cobeña. Esta diversidad de grandes ornitópodos, refrenda investigaciones anteriores del mismo equipo en yacimientos cercanos de la misma edad geológica en el municipio próximo de El Castellar. Sin embargo, “una aportación importante de la nueva publicación es la atribución de los huesos fósiles de dos de los yacimientos a Iguanodon galvensis. Ello supone que este dinosaurio también vivió en periodos geológicos más antiguos de los previamente establecidos para yacimientos de la Formación Camarillas en Galve y Aliaga” afirman los coautores del trabajo, Javier Verdú y Alberto Cobos.

Por otra parte, las huellas están fosilizadas en forma de rellenos en varios niveles estratigráficos. Alguna de ellas se asemeja a la morfología del icnogénero Caririchnium y son asignadas también a grandes productores ornitópodos (a través de las huellas se puede inferir que algunos de los dinosaurios tendrían más de dos metros de altura hasta la cadera). Asimismo, es de resaltar que los yacimientos con huellas de dinosaurios en la Formación El Castellar son muy escasos.

La presencia conjunta de huesos y huellas de grandes ornitópodos en esta unidad geológica, evidencia que estos dinosaurios debieron ser frecuentes en los humedales costeros del Hauteriviense-Barremiense en este sector de la denominada geológicamente como subcuenca de Peñagolosa.

El título del trabajo, publicado en la revista internacional Journal of Iberian Geology, es «Abundance of large ornithopod dinosaurs in the El Castellar Formation (Hauterivian-Barremian, Lower Cretaceous) of the Peñagolosa sub-basin (Teruel, Spain) y está firmado por los paleontólogos Josué García Cobeña, Francisco Javier Verdú y Alberto Cobos.

Esta investigación forma parte de la tesis doctoral de Josué García Cobeña y ha tenido el apoyo del Departamento de Educación, Cultura y Deporte y del Departamento de Ciencia, Universidad y Sociedad del Conocimiento del Gobierno de Aragón a través del grupo FOCONTUR. Asimismo ha recibido financiación de varios Ministerios del Gobierno de España y de la Unidad de Paleontología de Dinosaurios de Teruel.

 

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Foto 1.- Algunos de los centros vertebrales cervicales y dorsales (color marrón) asignados a Iguanodon galvensis y su posición relativa en el cuello y “espalda” del dinosaurio. Créditos: Journal of Iberian Geology, García-Cobeña et al. (2022).

 

 

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Foto 2.- Niveles con huellas de dinosaurios en Cabra de Mora (Teruel). Créditos: Fundación Dinópolis.

 

 

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Foto 3.- Reconstrucción de Iguanodon galvensis en Dinópolis-Teruel

El premio PALEONTUROLOGÍA cumple su decimonovena edición, en la que han participado 78 investigadores de diversos países.

El jurado del Premio Internacional de Investigación en Paleontología ‘Paleonturología 2021’, convocado por la Fundación Dinópolis, ha decidido por unanimidad otorgar el premio al trabajo titulado “Generalist Pollen-Feeding Beetles during the Mid-Cretaceous”, publicado en la revista iScience por David Peris y colaboradores. El trabajo pone de manifiesto el papel de los insectos, y más concretamente el de los escarabajos, en servir como mecanismo de polinización. En la investigación el ámbar juega un papel clave, al ofrecer magníficos ejemplares fósiles de insectos y polen con los que entender las estrategias de polinización y de evolución de las plantas. En concreto, las piezas de ámbar de hace casi 100 millones de años procedentes de Myammar contienen escarabajos y abundantes granos de polen, entre los que se encuentran algunos relacionados con un linaje de plantas angiospermas basales, como los nenúfares. El trabajo concluye que el origen de la polinización de las plantas con flores por los escarabajos es esencial para comprender, no solo las estrategias tempranas de polinización, sino también el rápido éxito de las plantas angiospermas durante el Cretácico medio.

El jurado ha contado con tres destacados investigadores: el doctor Francisco Ortega (Profesor Titular de la Facultad de Ciencias de la UNED), el doctor Xabier Murelaga [Profesor de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU)] y Ainara Aberasturi (Directora del Museo Paleontológico de Elche) y, en calidad de secretario, el doctor Alberto Cobos (Director Gerente de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis).

Adicionalmente a la calidad científica general de la publicación, el jurado ha valorado muy positivamente la excelente preservación y singularidad de los fósiles, en los que se combinan tipos de registros facilitando la formulación de una argumentación compleja que contiene la participación de distintos grupos de insectos en la polinización de las plantas. De esta manera se muestra el proceso de transición de estos polinizadores desde un mundo poblado por plantas gimnospermas hacia los ecosistemas modernos dominados por plantas con flores. Asimismo se han tenido en cuenta los aspectos novedosos que incluye (como la definición de nuevas especies), así como la potencialidad del trabajo para la divulgación de diversos aspectos multidisciplinares.

El premio, convocado por la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis con la colaboración de la Sociedad Gestora del Conjunto Paleontológico de Teruel S.A. (Dinópolis) y de Caja Rural de Teruel, está dotado con 3.000 euros y con la edición de una versión divulgativa del trabajo premiado en la serie ¡Fundamental! A este premio pueden concurrir los trabajos de investigación paleontológica publicados el año anterior a cada edición en cualquier idioma y formato.

En esta edición se han presentado 16 artículos publicados por 78 autores de centros de investigación de referencia internacional de diversos países, como por ejemplo: Alemania, Argentina, Brasil, España, Estados Unidos, Madagascar, Países Bajos y Reino Unido. Las publicaciones incluyen investigaciones sobre fósiles de plantas, insectos, aves, reptiles, dinosaurios y mamíferos, entre otros, y abarcan temas tan variados como anatomía, filogenia, evolución, biomecánica, tafonomía, paleoecología, etc.

Referencia de la publicación ganadora:

David Peris, Conrad C. Labandeira, Eduardo Barrón, Xavier Delclòs, Jes Rust & Bo Wang

(2020). Generalist Pollen-Feeding Beetles during the Mid-Cretaceous. iScience 23 (3), 100913.

 

 

Premios paleonturologia Sala de los Mamiferos Copy

 “Rincón de la fama” de Dinópolis con los paneles conmemorativos de los trabajos premiados durante ediciones anteriores.

Nuevos descubrimientos de ámbar en el yacimiento de Ariño en Teruel han permitido reconstruir un paleoambiente pantanoso con un rico bosque resinífero costero de hace 110 millones de años, de la época de los dinosaurios. Este espacio se caracterizaba por las coníferas y sotobosques de cicadacias, helechos y plantas con flor primitivas en donde vivieron insectos, tortugas, cocodrilos, mamíferos y dinosaurios como los de las especies Proa valdearinnoensis y Europelta carbonensis.

Esta es una de las principales contribuciones de un artículo publicado en la revista eLife en la que participan miembros de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis, la Facultad de Ciencias de la Tierra y del Instituto de Investigación de la Biodiversidad (IRBio) de la UB, el Museo de Historia Natural de la Universidad de Oxford (Reino Unido) y el Instituto Geológico y Minero de España (IGME-CSIC), entre un total de dieciséis instituciones del ámbito internacional. Los nuevos descubrimientos confirman a Ariño como uno de los yacimientos más completos e importantes del mundo del Cretácico.

Ariño: de la minería a la riqueza paleontológica

Ariño es un yacimiento localizado en el interior de una mina de lignito a cielo abierto que se ha distinguido internacionalmente por los numerosos restos fósiles de vertebrados hallados en los últimos años. El ámbar o resina fosilizada hallada en Ariño está asociada a restos de dinosaurios y otros vertebrados, siendo inusualmente rica en bioinclusiones, es decir, restos biológicos conservados en su interior (en especial, insectos y otros artrópodos).

«El ámbar de Ariño es uno de los más prolíficos a nivel mundial y, en excavaciones previas, ha proporcionado restos fósiles de once grupos de insectos, además de ácaros, arañas, pelos de mamífero y un fragmento de pluma de dinosaurio», comenta Sergio Álvarez Parra, primer autor del artículo y miembro de la Facultad de Ciencias de la Tierra y del Instituto de Investigación de la Biodiversidad (IRBio) de la Universidad de Barcelona.

«Estos hallazgos demuestran el acierto de muestrear intensamente un yacimiento que desaparecería, ya que la colección de fósiles recuperados sigue aportando nuevas sorpresas científicas, aunque la extensa capa fosilífera de Ariño ya no es accesible», explica Luis Alcalá, anterior director de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis y actual director del Parque de las Ciencias de Granada.

Encontrar ámbar con contenido fósil junto a restos de dinosaurio es excepcionalmente extraño y sólo se había registrado en tres yacimientos del mundo, localizados en Fouras (Francia), Pipestone Creek (Canadá) y Bone Butte (Estados Unidos).

Además, «el caso de Ariño es aún más excepcional, dado que tanto los restos de vertebrados en el yacimiento como las bioinclusiones en el ámbar son especialmente abundantes y diversos», indica Ricardo Pérez de la Fuente, del Museo de Historia Natural de la Universidad de Oxford. Asimismo, el estudio de las características del ámbar de Ariño ha permitido diferenciar dos tipos de piezas: las relacionadas con resina producida por las raíces de los árboles (ámbar de raíz) y las que lo están con la resina producida en las ramas o el tronco (ámbar aéreo).

Las bioinclusiones solo se encontraron en las piezas de ámbar aéreo. «La distribución de cada tipo de pieza en el yacimiento y las características de forma y superficie externa de las piezas de ámbar de raíz indican que estas no sufrieron transporte. Por eso, se han encontrado exactamente en el lugar donde los árboles las produjeron hace 110 millones de años. Esta peculiaridad es la primera vez que se diferencia en el registro fósil», precisa Xavier Delclòs, catedrático del Departamento de Dinámica de la Tierra y del Océano de la UB y miembro del IRBio.

«Además, en el mismo nivel estratigráfico, hemos encontrado restos de dinosaurios y ámbar con mosquitos ceratopogónidos chupadores de sangre. Esto quiere decir que la posibilidad de que los mosquitos picaran a estos dinosaurios es una opción abierta», añade Enrique Peñalver (IGME-CSIC). El análisis geoquímico del ámbar indica que la resina fue producida por araucariáceas, un grupo de coníferas que actualmente sólo vive en el hemisferio sur.

En el marco del trabajo, el estudio de microfósiles (algas carofitas, polen y ostrácodos) ayuda a complementar la información paleoambiental de Ariño. «Teniendo en cuenta el conjunto de resultados que ya se conocían del yacimiento y los nuevos obtenidos en este estudio, se ha podido reconstruir el ecosistema donde se desarrollaron los árboles resiníferos con una precisión excepcional, un hito científico rara vez conseguido hasta ahora en paleontología», apunta Álvarez Parra.

Tal como destacan los codirectores de las excavaciones en Ariño, Eduardo Espílez y Luis Mampel de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis, «los nuevos datos confirman la excepcionalidad del yacimiento, donde el equipo de la Fundación Dinópolis ha excavado 163 concentraciones de vertebrados y ha recuperado más de 11.000 fósiles desde 2010 y donde continuarán los trabajos en 2022».

Este trabajo forma parte de la tesis doctoral de Sergio Álvarez Parra, que cuenta con el apoyo de la Secretaría General de Investigación y Universidades de la Generalitat de Cataluña y el Fondo Social Europeo.

El Grupo SAMCA ha colaborado en el trabajo de campo, que ha tenido el apoyo del Departamento de Educación, Cultura y Deporte y del Departamento de Ciencia, Universidad y Sociedad del Conocimiento del Gobierno de Aragón. Esta nueva colaboración científica entre el grupo de investigación AMBERIA y la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis también ha recibido financiación de los anteriores Ministerios de Ciencia, Innovación y Universidades y de Economía y Competitividad.

 

01 Reconstrucción del ecosistema pantanoso de Ariño durante el Cretácico Inferior. Artista José Antonio Peñas

Reconstrucción del ecosistema pantanoso de Ariño durante el Cretácico Inferior. Artista_José Antonio Peñas. Imagen publicada en eLife.

 

 

02 Pieza de ámbar de raíz relacionada con resina producida en las raíces del yacimiento de Ariño

Pieza de ámbar de raíz (relacionada con resina producida en las raíces) del yacimiento de Ariño. Imagen_Enrique Peñalver.

 

 

03 Pieza de ámbar de raíz relacionada con resina producida en las raíces del yacimiento de Ariño. Imagen Enrique Peñalver

Pieza de ámbar de raíz (relacionada con resina producida en las raíces) del yacimiento de Ariño. Imagen_Enrique Peñalver.

 

 

04 Avispilla encontrada en una pieza de ámbar de Ariño

Avispilla encontrada en una pieza de ámbar de Ariño. Imagen publicada en eLife.

 

 

05 Fragmento de pluma de dinosaurio encontrada en una pieza de ámbar de Ariño

Fragmento de pluma de dinosaurio encontrada en una pieza de ámbar de Ariño. Imagen publicada en eLife.

 

 

06 Campaña de excavación en busca de ámbar en el yacimiento de Ariño en julio de 2019

Campaña de excavación en busca de ámbar en el yacimiento de Ariño en julio de 2019. Imagen_ Xavier Delclòs.

 

 

Artículo de referencia:

Álvarez-Parra, S.; Pérez-de la Fuente, R.; Peñalver, E.; Barrón, E.; Alcalá, L.; Pérez-Cano, J.;Martín-Closas, C.; Trabelsi, K.; Meléndez, N.; López Del Valle, R.; Lozano, R.P.; Peris, D., Rodrigo.; A., Sarto i Monteys, V.; Bueno-Cebollada, C.A.; Menor-Salván, C.; Philippe, M.; Sánchez-García, A.; Peña-Kairath, C.; Arillo, A.; Espílez, E., Mampel, L.; Delclòs, X. «Dinosaur bonebed amber from an original swamp forest soil». eLife, noviembre de 2021. Doi: 10.7554/eLife.72477

Link: elifesciences.org/articles/72477

 

Proa valdearinnoensis era un dinosaurio comedor de plantas (ornitópodo) y primo lejano, pero menos antiguo, del famoso Iguanodon. Sus fósiles solo se han encontrado hasta el momento en la antigua mina de lignito de la localidad de Ariño. Un equipo internacional liderado por investigadores de la Fundación Dinópolis y de la Fundación ARAID, ayudándose de un escáner del Hospital Obispo Polanco de Teruel, ha podido inferir el tamaño del encéfalo, advirtiendo que los dinosaurios ornitópodos pudieron haber sido tan listos como sus parientes carnívoros. La relevancia de la publicación sobre el estudio paleoneurológico, que ya fue dada a conocer meses atrás, ha hecho que Proa sea portada ahora del volumen impreso de la revista.

 

Referencia de la publicación:
Knoll, F., S. Lautenschlager, S. Kawabe, G. Martínez, E. Espílez, L. Mampel, & L. Alcalá.
2021. Palaeoneurology of the Early Cretaceous iguanodont Proa valdearinnoensis and its bearing on the parallel developments of cognitive abilities in theropod and ornithopod dinosaurs. Journal of Comparative Neurology, 529 (18): 3922–3945.

 

Portada del último número de la revista científica JCN con el artículo sobre el estudio paleoneurológico del dinosaurio Proa de Ariño Teruel

Más Info:

  • ENLACE A LA PUBLICACIÓN CIENTÍFICA:

https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1002/cne.25224

  • NOTICIA SOBRE LA INVESTIGACIÓN PUBLICADA EN AGOSTO DE 2021:

https://www.fundaciondinopolis.org/index.php/noticias/661-los-dinosaurios-ornitopodos-pudieron-haber-sido-tan-listos-como-muchos-de-sus-parientes-carnivoros-segun-una-investigacion-de-la-fundacion-dinopolis