El consejero y presidente del patronato de la Fundación Dinópolis ha visitado hoy junto al director del ente, Alberto Cobos, los dos yacimientos donde se han encontrado estos descubrimientos.

Faci ha felicitado a los investigadores por su excelente trayectoria, que en menos de 25 años ha logrado la recuperación de más de 30.000 fósiles y 463 yacimientos de vertebrados, y que ha sido avalada en las publicaciones internacionales más importantes del mundo.

El consejero de Educación, Cultura y Deporte, y presidente del Patronato de la Fundación Dinópolis, Felipe Faci, ha compartido hoy con los trabajadores de este organismo su último y espectacular hallazgo: 400 nuevas huellas de dinosaurios encontradas y documentadas en dos yacimientos de El Castellar (Teruel). Los fósiles han sido encontrados en las excavaciones llevadas a cabo en el año 2021 por la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis en los yacimientos de icnitas de dinosaurios El Pozo y El Hoyo en El Castellar (Teruel), declarados Bien de Interés Cultural por el Gobierno de Aragón en el año 2004.

El consejero, acompañado de la directora general de Patrimonio, Marisancho Menjón, ha podido comprobar in situ cómo se han realizado estos trabajos y ha felicitado a los investigadores por la cantidad de icnitas recuperadas. Según le ha explicado esta mañana en el propio terreno el director de la Fundación, Alberto Cobos, el yacimiento El Pozo destaca por el gran número de huellas de dinosaurios saurópodos y ornitópodos (herbívoros) y terópodos (carnívoros), así como por la gran diversidad en el tamaño de las icnitas de un mismo tipo de dinosaurios productores. Por su parte, en el yacimiento El Hoyo se han excavado nuevas huellas de dinosaurios terópodos y se han realizado diversas acciones museográficas.

Faci ha querido conocer de primera mano cómo se han llevado a cabo estos trabajos, con tan excelentes resultados, y ha declarado que “aunque la sociedad esté ya acostumbrada a las investigaciones y a los datos que aporta la Fundación sobre el pasado geológico de Teruel y la huella de los dinosaurios en la provincia, hay que seguir celebrando la cantidad y la calidad de la información aportada”.

En este sentido, el consejero ha recordado que, desde 1998, cuando se puso en marcha la Fundación, se han encontrado y documentado más de 460 nuevos yacimientos paleontológicos de vertebrados en 45 municipios de la provincia de Teruel y se han recuperado más de 30.000 nuevos fósiles. Hoy en día son unos 60.000 los fósiles, principalmente de Teruel, los que componen las colecciones paleontológicas del Museo. Algunos de los más representativos se exponen en las diversas sedes de Dinópolis y otros muchos esperan a ser preparados en el laboratorio para su posterior exhibición y para que investigadores propios o de diversos países viajen hasta Teruel para su estudio.

Entre sus logros del equipo hay que destacar el descubrimiento y definición del dinosaurio más grande descrito en Europa, Turiasaurus riodevensis (Riodeva), publicado en Science, y la definición de otros nuevos géneros y huellas de dinosaurios descritos en las más prestigiosas revistas científicas del ámbito paleontológico. Asimismo, su labor investigadora ha permitido disponer de una de las colecciones de huesos de dinosaurios más extensas de Europa procedentes de un solo yacimiento (Ariño).

En el pasado año, además de estos nuevos descubrimientos en El Castellar, se finalizó el proyecto denominado La Carretera de las Huellas de Dinosaurio (una ruta que une municipios como El Castellar y Galve, de gran riqueza paleontológica), y tuvieron lugar las excavaciones de mamíferos cenozoicos en la Gloria 4 en la ciudad de Teruel. Asimismo, por ejemplo, se dieron a conocer investigaciones previas relacionadas con fósiles de Ariño y otras muy recientes con fósiles de Cabra de Mora, etc. También, se sigue avanzando en la elaboración de un plan estratégico para la creación en Teruel de un centro nacional de I+D+i de paleontología de dinosaurios.

Además de la visita a El Castellar, Faci ha visitado previamente las instalaciones de la Fundación Dinópolis y se ha detenido tanto en las colecciones del Museo Aragonés de Paleontología como en los laboratorios en los que se desarrollan las labores de preparación, conservación y replicado de fósiles.  Igualmente ha conocido el proceso de creación de esculturas de dinosaurios, entre otros trabajos paleontológicos.  

La investigación de El Castellar

El yacimiento El Pozo, de unos 145 millones de años de antigüedad, era conocido anteriormente por la presencia de algunas huellas de grandes dinosaurios saurópodos  -comedores de plantas con el cuello y la cola largos- y por las huellas de pequeños dinosaurios ornitópodos -también herbívoros-. En las actuaciones paleontológicas llevadas a cabo en este yacimiento en el segundo semestre del año 2021 se han excavado más de 400 nuevas icnitas. Algunas de ellas (de unos 80 cm de longitud) también fueron producidas por grandes dinosaurios saurópodos, aunque otras huellas de este mismo tipo de dinosaurios son mucho más pequeñas (algunas tienen solo unos 20 cm de longitud). Esto implica una gran diversidad de altura a la cadera de los dinosaurios saurópodos productores, con unos 3,7 metros para los más grandes y de alrededor de 0,9 metros para los pequeños (en este último caso serían saurópodos de poco más de 4 metros de longitud total).

Asimismo, la mayor parte de las nuevas huellas del yacimiento El Pozo corresponden a los pies, y también a las manos, de pequeños dinosaurios ornitópodos que tendrían unos 70 cm de altura a la cadera. Muchas de las icnitas ornitópodas se agrupan en rastros (un rastro son varios pasos consecutivos de un mismo individuo). Otro aspecto a destacar es que, junto a las icnitas ornitópodas pequeñas, también hay algunas grandes. Con estas últimas se puede inferir una altura a la cadera de unos 2 metros para los dinosaurios productores.

Según Alberto Cobos, director gerente de la Fundación Dinópolis y codirector de las excavaciones, “la presencia de dinosaurios de tamaño tan diverso en muy relevante e inusual, por lo que espera que el estudio de todos los restos hallados pueda dar luz sobre aspectos paleoecológicos como por el gregarismo o no entre individuos juveniles y adultos de un mismo tipo de dinosaurios”. Además de estas icnitas de dinosaurios herbívoros también hay otras huellas de dinosaurios carnívoros.

Según Ana González, paleontóloga de la Fundación y codirectora de las excavaciones, “todas estas nuevas huellas se sitúan en una superficie de unos 100 metros cuadrados, en unos niveles estratigráficos que tienen continuidad lateral, lo que indica el potencial del yacimiento para futuras campañas de excavación”.

Por otra parte, el yacimiento El Hoyo, de unos 127 millones de años de antigüedad, era conocido por la presencia de huellas producidas por dinosaurios terópodos. En las excavaciones se han descubierto nuevas icnitas de carnívoros, incrementándose el número de pisadas en los tres rastros más importantes del yacimiento.

Además de la excavación, la Fundación Dinópolis ha realizado diversas acciones museográficas para la visita turística en El Hoyo. En concreto, se ha señalizado el camino a pie hasta el yacimiento y se han instalado una valla y una mesa de interpretación que facilita la visión de las icnitas de dinosaurios y del entorno geológico del Cretácico. Las acciones llevadas a cabo han tenido en cuenta que El Hoyo se encuentra enclavado en un paraje privilegiado, dentro de los límites del Lugar de Importancia Comunitaria Maestrazgo y Sierra de Gúdar (Red Natura 2000).

Estas actuaciones forman parte del proyecto denominado Los yacimientos paleontológicos BIC de la provincia de Teruel como factor de desarrollo territorial (‘The Dinosaur Tracks Road’) y han sido subvencionadas por el Gobierno de España y el Gobierno de Aragón con cargo al Fondo de Inversiones de Teruel. Todas las actuaciones paleontológicas han sido autorizadas y cuentan con el apoyo del Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón y forman parte de las acciones del Grupo de Investigación FOCONTUR.

 

 

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Una investigación de la Fundación Dinópolis describe nuevos fósiles de grandes dinosaurios ornitópodos hallados en el municipio de Cabra de Mora. En el trabajo se vuelve a evidenciar la diversidad de estos dinosaurios herbívoros en el Cretácico Inferior de Teruel y se describen los fósiles más antiguos atribuibles a Iguanodon galvensis.

En una nueva investigación publicada en la revista científica Journal of Iberian Geology, paleontólogos de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis estudian en detalle diferentes fósiles correspondientes a las vértebras cervicales, dorsales, sacras y caudales de tres dinosaurios ornitópodos. Asimismo, también describen huellas de este grupo de dinosaurios comedores de plantas. Todos los fósiles proceden de varios  yacimientos emplazados en el Cretácico Inferior de Cabra de Mora (provincia de Teruel, España). Concretamente, los yacimientos están situados en rocas pertenecientes a la denominada Formación Areniscas y Calizas El Castellar  (una unidad geológica que se depositó hace unos 130-127 millones de años aproximadamente, durante el Hauteriviense-Barremiense).  

Los resultados de la investigación “evidencian que dos formas indeterminadas de ornitópodos estiracosternos de gran tamaño coexistieron durante este tramo geológico en lo que hoy es Teruel: una grande (de unos diez metros de longitud) relacionada con el género robusto Iguanodon, y otra más esbelta de menor tamaño (de unos seis metros)”, concluye el paleontólogo Josué García Cobeña. Esta diversidad de grandes ornitópodos, refrenda investigaciones anteriores del mismo equipo en yacimientos cercanos de la misma edad geológica en el municipio próximo de El Castellar. Sin embargo, “una aportación importante de la nueva publicación es la atribución de los huesos fósiles de dos de los yacimientos a Iguanodon galvensis. Ello supone que este dinosaurio también vivió en periodos geológicos más antiguos de los previamente establecidos para yacimientos de la Formación Camarillas en Galve y Aliaga” afirman los coautores del trabajo, Javier Verdú y Alberto Cobos.

Por otra parte, las huellas están fosilizadas en forma de rellenos en varios niveles estratigráficos. Alguna de ellas se asemeja a la morfología del icnogénero Caririchnium y son asignadas también a grandes productores ornitópodos (a través de las huellas se puede inferir que algunos de los dinosaurios tendrían más de dos metros de altura hasta la cadera). Asimismo, es de resaltar que los yacimientos con huellas de dinosaurios en la Formación El Castellar son muy escasos.

La presencia conjunta de huesos y huellas de grandes ornitópodos en esta unidad geológica, evidencia que estos dinosaurios debieron ser frecuentes en los humedales costeros del Hauteriviense-Barremiense en este sector de la denominada geológicamente como subcuenca de Peñagolosa.

El título del trabajo, publicado en la revista internacional Journal of Iberian Geology, es «Abundance of large ornithopod dinosaurs in the El Castellar Formation (Hauterivian-Barremian, Lower Cretaceous) of the Peñagolosa sub-basin (Teruel, Spain) y está firmado por los paleontólogos Josué García Cobeña, Francisco Javier Verdú y Alberto Cobos.

Esta investigación forma parte de la tesis doctoral de Josué García Cobeña y ha tenido el apoyo del Departamento de Educación, Cultura y Deporte y del Departamento de Ciencia, Universidad y Sociedad del Conocimiento del Gobierno de Aragón a través del grupo FOCONTUR. Asimismo ha recibido financiación de varios Ministerios del Gobierno de España y de la Unidad de Paleontología de Dinosaurios de Teruel.

 

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Foto 1.- Algunos de los centros vertebrales cervicales y dorsales (color marrón) asignados a Iguanodon galvensis y su posición relativa en el cuello y “espalda” del dinosaurio. Créditos: Journal of Iberian Geology, García-Cobeña et al. (2022).

 

 

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Foto 2.- Niveles con huellas de dinosaurios en Cabra de Mora (Teruel). Créditos: Fundación Dinópolis.

 

 

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Foto 3.- Reconstrucción de Iguanodon galvensis en Dinópolis-Teruel

El premio PALEONTUROLOGÍA cumple su decimonovena edición, en la que han participado 78 investigadores de diversos países.

El jurado del Premio Internacional de Investigación en Paleontología ‘Paleonturología 2021’, convocado por la Fundación Dinópolis, ha decidido por unanimidad otorgar el premio al trabajo titulado “Generalist Pollen-Feeding Beetles during the Mid-Cretaceous”, publicado en la revista iScience por David Peris y colaboradores. El trabajo pone de manifiesto el papel de los insectos, y más concretamente el de los escarabajos, en servir como mecanismo de polinización. En la investigación el ámbar juega un papel clave, al ofrecer magníficos ejemplares fósiles de insectos y polen con los que entender las estrategias de polinización y de evolución de las plantas. En concreto, las piezas de ámbar de hace casi 100 millones de años procedentes de Myammar contienen escarabajos y abundantes granos de polen, entre los que se encuentran algunos relacionados con un linaje de plantas angiospermas basales, como los nenúfares. El trabajo concluye que el origen de la polinización de las plantas con flores por los escarabajos es esencial para comprender, no solo las estrategias tempranas de polinización, sino también el rápido éxito de las plantas angiospermas durante el Cretácico medio.

El jurado ha contado con tres destacados investigadores: el doctor Francisco Ortega (Profesor Titular de la Facultad de Ciencias de la UNED), el doctor Xabier Murelaga [Profesor de la Universidad del País Vasco (UPV/EHU)] y Ainara Aberasturi (Directora del Museo Paleontológico de Elche) y, en calidad de secretario, el doctor Alberto Cobos (Director Gerente de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis).

Adicionalmente a la calidad científica general de la publicación, el jurado ha valorado muy positivamente la excelente preservación y singularidad de los fósiles, en los que se combinan tipos de registros facilitando la formulación de una argumentación compleja que contiene la participación de distintos grupos de insectos en la polinización de las plantas. De esta manera se muestra el proceso de transición de estos polinizadores desde un mundo poblado por plantas gimnospermas hacia los ecosistemas modernos dominados por plantas con flores. Asimismo se han tenido en cuenta los aspectos novedosos que incluye (como la definición de nuevas especies), así como la potencialidad del trabajo para la divulgación de diversos aspectos multidisciplinares.

El premio, convocado por la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis con la colaboración de la Sociedad Gestora del Conjunto Paleontológico de Teruel S.A. (Dinópolis) y de Caja Rural de Teruel, está dotado con 3.000 euros y con la edición de una versión divulgativa del trabajo premiado en la serie ¡Fundamental! A este premio pueden concurrir los trabajos de investigación paleontológica publicados el año anterior a cada edición en cualquier idioma y formato.

En esta edición se han presentado 16 artículos publicados por 78 autores de centros de investigación de referencia internacional de diversos países, como por ejemplo: Alemania, Argentina, Brasil, España, Estados Unidos, Madagascar, Países Bajos y Reino Unido. Las publicaciones incluyen investigaciones sobre fósiles de plantas, insectos, aves, reptiles, dinosaurios y mamíferos, entre otros, y abarcan temas tan variados como anatomía, filogenia, evolución, biomecánica, tafonomía, paleoecología, etc.

Referencia de la publicación ganadora:

David Peris, Conrad C. Labandeira, Eduardo Barrón, Xavier Delclòs, Jes Rust & Bo Wang

(2020). Generalist Pollen-Feeding Beetles during the Mid-Cretaceous. iScience 23 (3), 100913.

 

 

Premios paleonturologia Sala de los Mamiferos Copy

 “Rincón de la fama” de Dinópolis con los paneles conmemorativos de los trabajos premiados durante ediciones anteriores.

Nuevos descubrimientos de ámbar en el yacimiento de Ariño en Teruel han permitido reconstruir un paleoambiente pantanoso con un rico bosque resinífero costero de hace 110 millones de años, de la época de los dinosaurios. Este espacio se caracterizaba por las coníferas y sotobosques de cicadacias, helechos y plantas con flor primitivas en donde vivieron insectos, tortugas, cocodrilos, mamíferos y dinosaurios como los de las especies Proa valdearinnoensis y Europelta carbonensis.

Esta es una de las principales contribuciones de un artículo publicado en la revista eLife en la que participan miembros de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis, la Facultad de Ciencias de la Tierra y del Instituto de Investigación de la Biodiversidad (IRBio) de la UB, el Museo de Historia Natural de la Universidad de Oxford (Reino Unido) y el Instituto Geológico y Minero de España (IGME-CSIC), entre un total de dieciséis instituciones del ámbito internacional. Los nuevos descubrimientos confirman a Ariño como uno de los yacimientos más completos e importantes del mundo del Cretácico.

Ariño: de la minería a la riqueza paleontológica

Ariño es un yacimiento localizado en el interior de una mina de lignito a cielo abierto que se ha distinguido internacionalmente por los numerosos restos fósiles de vertebrados hallados en los últimos años. El ámbar o resina fosilizada hallada en Ariño está asociada a restos de dinosaurios y otros vertebrados, siendo inusualmente rica en bioinclusiones, es decir, restos biológicos conservados en su interior (en especial, insectos y otros artrópodos).

«El ámbar de Ariño es uno de los más prolíficos a nivel mundial y, en excavaciones previas, ha proporcionado restos fósiles de once grupos de insectos, además de ácaros, arañas, pelos de mamífero y un fragmento de pluma de dinosaurio», comenta Sergio Álvarez Parra, primer autor del artículo y miembro de la Facultad de Ciencias de la Tierra y del Instituto de Investigación de la Biodiversidad (IRBio) de la Universidad de Barcelona.

«Estos hallazgos demuestran el acierto de muestrear intensamente un yacimiento que desaparecería, ya que la colección de fósiles recuperados sigue aportando nuevas sorpresas científicas, aunque la extensa capa fosilífera de Ariño ya no es accesible», explica Luis Alcalá, anterior director de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis y actual director del Parque de las Ciencias de Granada.

Encontrar ámbar con contenido fósil junto a restos de dinosaurio es excepcionalmente extraño y sólo se había registrado en tres yacimientos del mundo, localizados en Fouras (Francia), Pipestone Creek (Canadá) y Bone Butte (Estados Unidos).

Además, «el caso de Ariño es aún más excepcional, dado que tanto los restos de vertebrados en el yacimiento como las bioinclusiones en el ámbar son especialmente abundantes y diversos», indica Ricardo Pérez de la Fuente, del Museo de Historia Natural de la Universidad de Oxford. Asimismo, el estudio de las características del ámbar de Ariño ha permitido diferenciar dos tipos de piezas: las relacionadas con resina producida por las raíces de los árboles (ámbar de raíz) y las que lo están con la resina producida en las ramas o el tronco (ámbar aéreo).

Las bioinclusiones solo se encontraron en las piezas de ámbar aéreo. «La distribución de cada tipo de pieza en el yacimiento y las características de forma y superficie externa de las piezas de ámbar de raíz indican que estas no sufrieron transporte. Por eso, se han encontrado exactamente en el lugar donde los árboles las produjeron hace 110 millones de años. Esta peculiaridad es la primera vez que se diferencia en el registro fósil», precisa Xavier Delclòs, catedrático del Departamento de Dinámica de la Tierra y del Océano de la UB y miembro del IRBio.

«Además, en el mismo nivel estratigráfico, hemos encontrado restos de dinosaurios y ámbar con mosquitos ceratopogónidos chupadores de sangre. Esto quiere decir que la posibilidad de que los mosquitos picaran a estos dinosaurios es una opción abierta», añade Enrique Peñalver (IGME-CSIC). El análisis geoquímico del ámbar indica que la resina fue producida por araucariáceas, un grupo de coníferas que actualmente sólo vive en el hemisferio sur.

En el marco del trabajo, el estudio de microfósiles (algas carofitas, polen y ostrácodos) ayuda a complementar la información paleoambiental de Ariño. «Teniendo en cuenta el conjunto de resultados que ya se conocían del yacimiento y los nuevos obtenidos en este estudio, se ha podido reconstruir el ecosistema donde se desarrollaron los árboles resiníferos con una precisión excepcional, un hito científico rara vez conseguido hasta ahora en paleontología», apunta Álvarez Parra.

Tal como destacan los codirectores de las excavaciones en Ariño, Eduardo Espílez y Luis Mampel de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis, «los nuevos datos confirman la excepcionalidad del yacimiento, donde el equipo de la Fundación Dinópolis ha excavado 163 concentraciones de vertebrados y ha recuperado más de 11.000 fósiles desde 2010 y donde continuarán los trabajos en 2022».

Este trabajo forma parte de la tesis doctoral de Sergio Álvarez Parra, que cuenta con el apoyo de la Secretaría General de Investigación y Universidades de la Generalitat de Cataluña y el Fondo Social Europeo.

El Grupo SAMCA ha colaborado en el trabajo de campo, que ha tenido el apoyo del Departamento de Educación, Cultura y Deporte y del Departamento de Ciencia, Universidad y Sociedad del Conocimiento del Gobierno de Aragón. Esta nueva colaboración científica entre el grupo de investigación AMBERIA y la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis también ha recibido financiación de los anteriores Ministerios de Ciencia, Innovación y Universidades y de Economía y Competitividad.

 

01 Reconstrucción del ecosistema pantanoso de Ariño durante el Cretácico Inferior. Artista José Antonio Peñas

Reconstrucción del ecosistema pantanoso de Ariño durante el Cretácico Inferior. Artista_José Antonio Peñas. Imagen publicada en eLife.

 

 

02 Pieza de ámbar de raíz relacionada con resina producida en las raíces del yacimiento de Ariño

Pieza de ámbar de raíz (relacionada con resina producida en las raíces) del yacimiento de Ariño. Imagen_Enrique Peñalver.

 

 

03 Pieza de ámbar de raíz relacionada con resina producida en las raíces del yacimiento de Ariño. Imagen Enrique Peñalver

Pieza de ámbar de raíz (relacionada con resina producida en las raíces) del yacimiento de Ariño. Imagen_Enrique Peñalver.

 

 

04 Avispilla encontrada en una pieza de ámbar de Ariño

Avispilla encontrada en una pieza de ámbar de Ariño. Imagen publicada en eLife.

 

 

05 Fragmento de pluma de dinosaurio encontrada en una pieza de ámbar de Ariño

Fragmento de pluma de dinosaurio encontrada en una pieza de ámbar de Ariño. Imagen publicada en eLife.

 

 

06 Campaña de excavación en busca de ámbar en el yacimiento de Ariño en julio de 2019

Campaña de excavación en busca de ámbar en el yacimiento de Ariño en julio de 2019. Imagen_ Xavier Delclòs.

 

 

Artículo de referencia:

Álvarez-Parra, S.; Pérez-de la Fuente, R.; Peñalver, E.; Barrón, E.; Alcalá, L.; Pérez-Cano, J.;Martín-Closas, C.; Trabelsi, K.; Meléndez, N.; López Del Valle, R.; Lozano, R.P.; Peris, D., Rodrigo.; A., Sarto i Monteys, V.; Bueno-Cebollada, C.A.; Menor-Salván, C.; Philippe, M.; Sánchez-García, A.; Peña-Kairath, C.; Arillo, A.; Espílez, E., Mampel, L.; Delclòs, X. «Dinosaur bonebed amber from an original swamp forest soil». eLife, noviembre de 2021. Doi: 10.7554/eLife.72477

Link: elifesciences.org/articles/72477

 

Proa valdearinnoensis era un dinosaurio comedor de plantas (ornitópodo) y primo lejano, pero menos antiguo, del famoso Iguanodon. Sus fósiles solo se han encontrado hasta el momento en la antigua mina de lignito de la localidad de Ariño. Un equipo internacional liderado por investigadores de la Fundación Dinópolis y de la Fundación ARAID, ayudándose de un escáner del Hospital Obispo Polanco de Teruel, ha podido inferir el tamaño del encéfalo, advirtiendo que los dinosaurios ornitópodos pudieron haber sido tan listos como sus parientes carnívoros. La relevancia de la publicación sobre el estudio paleoneurológico, que ya fue dada a conocer meses atrás, ha hecho que Proa sea portada ahora del volumen impreso de la revista.

 

Referencia de la publicación:
Knoll, F., S. Lautenschlager, S. Kawabe, G. Martínez, E. Espílez, L. Mampel, & L. Alcalá.
2021. Palaeoneurology of the Early Cretaceous iguanodont Proa valdearinnoensis and its bearing on the parallel developments of cognitive abilities in theropod and ornithopod dinosaurs. Journal of Comparative Neurology, 529 (18): 3922–3945.

 

Portada del último número de la revista científica JCN con el artículo sobre el estudio paleoneurológico del dinosaurio Proa de Ariño Teruel

Más Info:

  • ENLACE A LA PUBLICACIÓN CIENTÍFICA:

https://onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1002/cne.25224

  • NOTICIA SOBRE LA INVESTIGACIÓN PUBLICADA EN AGOSTO DE 2021:

https://www.fundaciondinopolis.org/index.php/noticias/661-los-dinosaurios-ornitopodos-pudieron-haber-sido-tan-listos-como-muchos-de-sus-parientes-carnivoros-segun-una-investigacion-de-la-fundacion-dinopolis

Se trata de una ruta, ideada por la fundación paleontológica, que recorre varios municipios turolenses con yacimientos de icnitas de dinosaurios declarados Bien de Interés Cultural y que, además, poseen una gran riqueza paleontológica.

Está pensada con el objetivo de integrar en un solo recorrido los cinco yacimientos de huellas de dinosaurios visitables que se encuentran entre estos municipios.

“La Carretera de las Huellas de Dinosaurio”, o The Dinosaur Tracks Road, en inglés, es una ruta de unos 50 kilómetros que discurre principalmente por tres carreteras de la provincia de Teruel (A-228, TE-V-8001 y TE-V-8010), entre la comarca de Gúdar-Javalambre y la comarca Comunidad de Teruel. Además de los dos municipios de referencia de la ruta, El Castellar y Galve, el recorrido pasa por otros con numerosos yacimientos paleontológicos que también han generado publicaciones científicas de trascendencia internacional: Cedrillas, El Pobo, Ababuj, Aguilar del Alfambra y Camarillas. Entre los siete municipios hay una decena de yacimientos de huellas de dinosaurios que son Bien de Interés Cultural. En cinco de ellos, situados en El Castellar, Ababuj y Galve, ya se han realizado con anterioridad acciones museográficas para el disfrute turístico y didáctico de los visitantes y en El Pobo y en Aguilar del Alfambra también existen lugares de temática paleontológica para visitar de relevancia.

El principal objetivo de esta ruta es integrar en un solo recorrido distintos municipios donde se ha promovido la excavación y adecuación de yacimientos y donde, además, hay otros puntos de interés paleontológico. Está ideada también para realizarla de forma circular (hasta los 140 km) con el fin de empezar o acabar en la sede principal de Dinópolis en la ciudad de Teruel. De esta forma cualquier persona con coche u otro vehículo podrá recorrerla de forma autónoma, sabiendo que en cada pueblo podrá informarse de la oferta paleontológica del entorno. Hay que tener en cuenta que mientras que a algunos yacimientos se accede fácilmente porque están junto a la carretera, para llegar hasta otros es necesario llegar a pie.

Con la difusión de esta ruta se pretende que los miles de visitantes que atrae anualmente Dinópolis tengan un nuevo aliciente complementario para conocer Teruel a través de la paleontología. “De esta forma se intentará prolongar la estancia de los visitantes en la provincia, así como dinamizar municipios escasamente poblados (algunos apenas llegan a los 60 habitantes) y se complementará la oferta científica y lúdica global en favor del desarrollo territorial”, explica el director de la Fundación Dinópolis, Alberto Cobos.

“Las Cerradicas” y “Los Corrales del Pelejón” en Galve, “Ababuj” en Ababuj y “El Castellar” y “Camino El Berzal” en El Castellar, son los cinco yacimientos de huellas de dinosaurio visitables. Por eso, a lo largo de la primera mitad del año 2021, desde la Fundación Dinópolis se han llevado a cabo trabajos de mantenimiento, conservación y mejora de las icnitas de estos cinco yacimientos.

Por el momento, se han instalado señales específicas creadas para indicar el recorrido de la ruta en El Castellar, Ababuj, Galve, El Pobo y Aguilar del Alfambra. El objetivo es generar una marca de divulgación integradora que podrá ampliarse en el futuro hacia otros municipios circundantes que también poseen una gran riqueza paleontológica.

Para dar a conocer la ruta se han editado 5.000 folletos específicos que estarán disponibles en la sede de Dinópolis Teruel y en los municipios enumerados anteriormente, tanto en formato físico como digital a través de códigos QR. En ellos se detallan, además de los cinco yacimientos de icnitas de dinosaurios visitables, los diferentes itinerarios, exposiciones y lugares de temática paleontológica presentes en el recorrido; como el Dinopaseo y la Ruta del Dinosaurio en El Castellar, la sede de Dinópolis “Legendark” y el museo paleontológico en Galve o el Safari de la Sabana Turoliense en El Pobo, entre otros.

Esta actuación forma parte del proyecto denominado Los yacimientos paleontológicos BIC de la provincia de Teruel como factor de desarrollo territorial (The Dinosaur Tracks Road) y ha sido subvencionada por el Gobierno de España y el Gobierno de Aragón con cargo al Fondo de Inversiones de Teruel (a través del Departamento de Presidencia y Relaciones Institucionales). Todas las actuaciones paleontológicas han sido autorizadas y cuentan con el apoyo del Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón y forman parte de las acciones del Grupo de Investigación FOCONTUR.

 

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Mapa con el recorrido de La Carretera de las Huellas de Dinosaurio (The Dinosaur Tracks Road).

 

 

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Algunas de las señales instaladas en los municipios por los que pasa La Carretera de las Huellas de Dinosaurio (The Dinosaur Tracks Road).

 

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Trabajos de conservación y mejora de las icnitas en el yacimiento “Ababuj”.

 

 

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Imagen y código QR con la información sobre La Carretera de las Huellas de Dinosaurio.

 

Autoría de las fotos: Fundación Dinópolis

Investigadores de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis y del Museo Nacional de Ciencias Naturales-CSIC han encontrado en las proximidades de Teruel nuevos fósiles de mamíferos que vivieron hace en torno a los 4 millones de años. El yacimiento de mamíferos, conocido como La Gloria 4, es uno de los más importantes de la Fosa neógena de Alfambra-Teruel y en él se está llevando a cabo actualmente una nueva campaña de excavación.

En esta campaña de 2021 se ha ampliado la zona de excavación y está siendo muy fructífera, ya que se han hallado nuevas asociaciones con abundantes fósiles, como un astrágalo y una tibia de jirafa, varios dientes de Hipparion (caballo primitivo), un cráneo de un antílope de talla mediana, y un maxilar de una hiena pequeña del género Plioviverrops.

Eduardo Espílez, paleontólogo de la Fundación Dinópolis y codirector de la excavación, destaca la importancia de excavar y estudiar estos yacimientos del entorno de la ciudad de Teruel, “como forma de poner en valor el impresionante patrimonio paleontológico de nuestra provincia”. El paleontólogo de la Fundación destaca que solo en el entorno de la ciudad de Teruel hay más de 60 yacimientos de mamíferos.

“Entre lo más interesante de esta campaña destaca el hallazgo de dientes de Hipparion de talla pequeña”, declara Dolores Pesquero, codirectora de la excavación e investigadora y del Museo Nacional de Ciencias Naturales-CSIC, “lo que nos indica que existieron al menos dos especies de este équido conviviendo en este yacimiento, ya que la otra especie hallada hasta ahora era de mayor tamaño”. Los carnívoros no son muy abundantes en La Gloria 4, pero este año se han hallado varios fósiles interesantes, según Manuel Salesa, otro de los codirectores e investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales-CSIC, “hemos encontrado varios elementos del esqueleto postcraneal de Plioviverrops, además de dentición muy bien conservada, lo que va a permitir llevar a cabo un estudio taxonómico y funcional muy detallado”.

Este yacimiento fue descubierto en el año 1978 y excavado parcialmente durante la década de los 80 del siglo pasado. Contiene faunas de vertebrados del Plioceno inferior, especialmente de mamíferos con una edad estimada en torno a los 4 millones de años. La fauna de mamíferos determinada hasta el momento consta de 41 especies, destacando la presencia de una jirafa primitiva.

El interés por conocer mejor el origen de esta asociación, de documentar con mayor precisión las especies descritas hasta el momento, así como por conocer más datos sobre la formación del yacimiento (tafonomía), motivaron la realización de la nueva campaña de excavación que se está llevando a cabo durante los últimos días de septiembre.

La Gloria 4 ya fue excavado por este mismo equipo en dos campañas anteriores (2016 y 2017). Se descubrieron fósiles muy interesantes de antílopes de tres especies diferentes, de un caballo del género Hipparion, conocido en otros yacimientos turolenses, y de una jirafa de gran talla en relación a las descritas en esa edad geológica.

La campaña de este año acabará a finales de mes, tras lo cual el yacimiento quedará protegido con lonas y sedimento hasta la siguiente campaña.

Los fósiles obtenidos se depositarán en el Museo Aragonés de Paleontología (Teruel), donde serán preparados e investigados. En este sentido cabe señalar que en la sala de los mamíferos de Dinópolis se exhiben abundantes e importantes fósiles del Mioceno y Plioceno de Teruel, entre ellos varios de la Gloria 4.

La campaña ha sido autorizada y cuenta con el apoyo del Departamento de Educación Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón y forma parte de las acciones del Grupo de Investigación FOCONTUR.

 

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Organizadas por el Foro Español de Geoparques Mundiales de la UNESCO #JornadasForo2021 @Fundadinopolis y @parqueculturaldelmaestrazgo con las JORNADAS VIRTUALES “HABLEMOS DE GEOPARQUES” Sesión 4 «Aprender es divertido en un Geoparque» con la ponencia ¿Qué es para ti un Geoparque? 10 años dibujando con los más pequeños. 

El miércoles 22 de septiembre de 2021, en horario de 18:00-20:00 (hora peninsular) o 17:00-19:00 (hora canaria).

Para poder asistir es imprescindible enviar el formulario, en este enlace: https://bit.ly/AprenderesdivertidoenunGeoparque

 

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El pasado sábado 21 de agosto se celebró un paseo geológico didáctico a las pasarelas del Estrecho de Valloré por el Río Guadalope en Montoro de Mezquita guiado por Dr. Luis Mampel, paleontólogo de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis y director científico del Geoparque del Maestrazgo (Geoparque Mundial de la UNESCO).

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Durante las jornada se presentó el nuevo tríptico “Geología en estado puro” que ofrece contenidos sobre la riqueza geológica y natural de este bonito rincón del Geoparque del Maestrazgo.

La visita concluyó con una visita guiada al Bosque de hadas, conducida por su creadora, Mari Carmen Olague.

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Las líneas a seguir del nuevo director, que lleva desde 1999 trabajando en la Fundación, serán dar continuidad y potenciar proyectos que tengan como objetivo el desarrollo territorial de Teruel mediante el uso de sus recursos paleontológicos.

El doctor en Ciencias Geológicas Alberto Cobos Periáñez se incorpora oficialmente a su nuevo puesto como director gerente de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis. El paleontólogo, que lleva más de dos décadas en la entidad, ocupa el puesto tras la decisión del antiguo director Luis Alcalá de trasladarse a Granada para dirigir el Parque de las Ciencias de la ciudad andaluza.

El nuevo director se muestra ilusionado por la etapa que comienza hoy. “Desde que llegué a Dinópolis y a Teruel, hace ya 22 años, he tenido claro que esta provincia tiene un potencial único para investigar, conservar y educar sobre la historia de la vida en la Tierra y desde el equipo de la Fundación seguiremos trabajando para afianzar a Teruel como un lugar de referencia nacional e internacional a través de sus recursos geológicos y paleontológicos”, afirma Cobos.

La investigación multidisciplinar de Alberto Cobos le llevó en 2011 a desarrollar una tesis doctoral titulada “Los dinosaurios de Teruel como recurso para el desarrollo territorial”. En ella concluye que la apuesta que el Gobierno de Aragón hizo en su día por implantar en la provincia de Teruel un proyecto paleontológico de envergadura como Dinópolis ha supuesto un incremento notable en el conocimiento de las faunas de dinosaurios de la Península Ibérica, la creación de un museo monográfico en Paleontología y la difusión educativa de la historia de la vida en la Tierra para todos los públicos. De esa forma, Teruel y su provincia han encontrado en la paleontología una aliada para impulsar el desarrollo científico de su territorio, siendo esta ciencia el germen inicial de este proceso.

Dinópolis es un parque paleontológico dedicado a la Paleontología en general y a los dinosaurios en particular que consta de una sede principal en la ciudad de Teruel y otras siete sedes dispersas por la provincia. Este año 2021 celebra su 20 aniversario. Durante este periplo ha tenido más de 3,2 millones de visitantes en una provincia con tan sólo 134.000 habitantes. Cobos opina que el éxito de este proyecto ha sido “conseguir que una ciencia como la paleontología sea de máximo interés para el ocio de millones de personas, ya que está fundamentado, preferentemente, con las investigaciones de primer nivel realizadas por los especialistas en la propia provincia en la que se sitúa Dinópolis”.

“La colaboración constante entre los ámbitos científicos y lúdicos es fundamental para seguir creciendo en beneficio del desarrollo socioeconómico de Teruel, y la Fundación seguirá trabajando para que Dinópolis ofrezca entretenimiento fundamentado en evidencias científicas”, indica Cobos.  De hecho, el paleontólogo, natural de Barakaldo (Bizkaia), fue uno de los encargados de perfilar el discurso museográfico del Museo Paleontológico de Dinópolis desde el comienzo de su andadura.

El nuevo director asegura que se presenta un “periodo muy emocionante” en el que tanto el equipo científico como el equipo comercial de Dinópolis seguirán implicados y coordinados en pro del avance de un proyecto común que aporta en positivo a toda la sociedad turolense y aragonesa. Dinópolis se ha convertido en un referente gracias al esfuerzo de todas las personas que forman el equipo en sus diversas áreas. 

Al margen de continuar con los proyectos en marcha que deben seguir su desarrollo antes de que acabe el año, las líneas futuras de actuación de la Fundación consistirán en promover nuevas excavaciones paleontológicas, avanzar en las investigaciones de los miles de fósiles del Museo Aragonés de Paleontología y seguir dando pasos para posibilitar que en Teruel se instale un centro nacional sobre paleontología de dinosaurios, entre otras. También desde la Fundación se participará en las futuras ampliaciones de Dinópolis, como el proyecto “Mar Jurásico” que verá la luz en el año 2023. Asimismo, se valorarán otras iniciativas locales de difusión paleontológica con el fin de favorecer a los municipios especialmente despoblados.

CONTACTOS PARA ENTREVISTAS:

 

Silvia Sánchez (Prensa Dinópolis): 678 35 24 61 ó prensa@dinopolis.com

 

Alberto Cobos director de la Fundación Dinópolis 1

 

Alberto Cobos director de la Fundación Dinópolis 2


MÁS SOBRE LA TRAYECTORIA PROFESIONAL DE ALBERTO COBOS

Alberto Cobos Periáñez (Barakaldo, 1969) es doctor en Ciencias Geológicas por la Universidad del País Vasco. Cobos es paleontólogo de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis desde 1999. Desde entonces dirige y coordina múltiples proyectos en el campo de la paleontología aplicada (museografía y difusión educativa), específicamente en relación con el proyecto Dinópolis y en el uso de la paleontología como un factor de desarrollo territorial de la provincia de Teruel. También realiza investigaciones sobre sistemática, paleoecología y paleogeografía de dinosaurios y de su entorno mesozoico, siendo especialmente relevantes las del Jurásico Superior y Cretácico Inferior y aquellas que abordan el contexto geológico en el que se ubican estos yacimientos. Es coautor en más de 50 publicaciones en revistas y libros nacionales e internacionales (como Science, Palaeo 3, Journal of Systematic Palaeontology,  Zoological Journal of the Linnean Society, Cretaceous Research, Journal of Iberian Geology, Scientific Reports, Dinosaur Tracks -The Next Steps-, etc.) que han llevado, entre otros aspectos relevantes, a la definición de cuatro nuevos dinosaurios (Turiasaurus riodevensis, Iguanodon galvensis, Mierasaurus bobyoungi y Narindasaurus thevenini), de dos nuevos tipos de huellas (Deltapodus ibericus e Iberosauripus grandis) y de una nueva tortuga (Riodevemys inumbragigas). Desde el punto de vista del patrimonio paleontológico ha publicado varios trabajos en revistas científicas de prestigio internacional como Geoheritage. También ha presentado docenas de comunicaciones en congresos nacionales e internacionales. Cobos ha participado en seis proyectos del plan nacional de I + D, trece del Gobierno de Aragón y doce de la FECYT. Ha dirigido más de 40 excavaciones y prospecciones que han llevado al descubrimiento de decenas de nuevos yacimientos de dinosaurios en municipios como Ababuj, Alcalá de la Selva, Cabra de Mora, El Castellar, Formiche Alto, Mora de Rubielos, Riodeva, etc.). Cobos ha sido secretario de la Sociedad Española de Paleontología y coordina cursos organizados por la Universidad de Zaragoza dentro de la Universidad de Verano de Teruel desde el año 2002. Asimismo, ha coordinado y participado en varios Geolodías en la provincia de Teruel.