Una reciente investigación de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis y del Museo Paleontológico de Alpuente describe nuevos fósiles de dinosaurios estegosaurios y revisa todo el registro conocido en las provincias de Teruel y Valencia. La abundancia de fósiles de estos dinosaurios con placas en esta región, convierte a España en uno de los países más importantes del mundo para el estudio de este tipo de dinosaurios.

Paleontólogos de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis y del Museo Paleontológico de Alpuente han realizado una investigación publicada en la prestigiosa revista científica Palaeontologia Electronica. En el artículo se describen nuevos fósiles de dinosaurios estegosaurios procedentes de varios yacimientos ubicados en los municipios de El Castellar, Jabaloyas, Monteagudo del Castillo, Mora de Rubielos y Riodeva (Teruel, España), así como en Alpuente (Valencia, España). Asimismo, se revisa en detalle todo el registro fósil anteriormente conocido de este tipo de dinosaurios en el centro-este de la península ibérica. Los estegosaurios se caracterizan principalmente por alimentarse de plantas, desplazarse de forma cuadrúpeda y exhibir dos hileras de placas y/o púas desde el inicio del cuello hasta el final de la cola. La investigación aporta información relevante y novedosa sobre la diversidad y la ecología de estos emblemáticos e icónicos dinosaurios durante el Jurásico Superior, hace aproximadamente unos 150‒145 millones de años.

Sergio Sánchez Fenollosa, investigador de la Fundación Dinópolis y primer autor del artículo, señala que “el estudio de nuevos fósiles, junto con la revisión de todo el registro conocido en Teruel y Valencia, nos ha permitido profundizar en el entendimiento de los estegosaurios que habitaron los ecosistemas jurásicos costeros del este de Iberia. Hasta la fecha, el linaje de los dacentrurinos es el único identificado. La abundancia de fósiles de este grupo, cuyo representante principal es Dacentrurus, sugiere que fue abundante en dichos ecosistemas. La ausencia de otros grupos de estegosaurios presentes en otras regiones de Laurasia, como los estegosaurinos –cuyo representante principal es Stegosaurus-, puede deberse a que vivieron en ambientes más continentales, lejos de las zonas próximas a la costa como las que originaron los sedimentos con los yacimientos de los fósiles analizados”.

Los fósiles estudiados han sido asignados a la especie Dacentrurus armatus, así como a los grupos Dacentrurinae, Neostegosauria, Stegosauridae y Stegosauria, en función de los diferentes yacimientos y características de los ejemplares.

Maite Suñer, directora del Museo Paleontológico de Alpuente y coautora de la publicación, subraya la importancia de algunos de los fósiles revisados: “en esta investigación hemos estudiado de nuevo y en detalle el material “clásico” de la comarca de Los Serranos, que representan los primeros restos de estegosaurios documentados en España a finales del siglo XX. A partir de la información que contamos actualmente, su revisión ha permitido reinterpretar algunos de estos fósiles y confirmar varias de las hipótesis en las que se venía trabajando”.

Alberto Cobos, director-gerente de la Fundación Dinópolis y coautor de este artículo, destaca que “la excepcional abundancia y conservación del registro fósil, tanto de huesos como de huellas, de este tipo de dinosaurios con placas en el centro-este peninsular, sitúa a España como uno de los países más importantes del mundo para el estudio de los emblemáticos estegosaurios. Esta investigación refuerza el papel de las provincias de Teruel y Valencia como enclaves fundamentales para comprender la evolución y diversidad de los dinosaurios en Europa durante el Jurásico Superior”.

El artículo científico se ha publicado en la revista internacional estadounidense Palaeontologia Electronica y se titula “The plated dinosaurs (Ornithischia, Stegosauria) of eastern Iberia (Spain): Taxonomy, diversity, and ecology”. Los autores son los paleontólogos de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis Sergio Sánchez Fenollosa y Alberto Cobos, y la paleontóloga del Museo Paleontológico de Alpuente, Maite Suñer. El artículo está disponible en acceso abierto en: https://doi.org/10.26879/1637

Esta publicación forma parte de las investigaciones del Grupo de Investigación E04-23R FOCONTUR, financiado por el Gobierno de Aragón, y de la Unidad de Paleontología de Teruel, financiada por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades (Gobierno de España). Además, cuenta con el respaldo del proyecto PID2024-162804NB-I00 a través del MICIU/AEI/10.13039/501100011033/FEDER, UE.

Algunos de los fósiles de estegosaurios estudiados procedentes de la provincia de Teruel (Aragón, España).

Algunos de los fósiles de estegosaurios estudiados procedentes de la provincia de Teruel (Aragón, España).

Algunos de los fósiles de estegosaurios estudiados procedentes de la provincia de Valencia (Comunidad Valenciana, España).

Algunos de los fósiles de estegosaurios estudiados procedentes de la provincia de Valencia (Comunidad Valenciana, España).

Ilustración de Dacentrurus. Fundación Dinópolis/Adrián Blázquez

Ilustración de Dacentrurus. Fundación Dinópolis/Adrián Blázquez.

El equipo multidisciplinar de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis mejora la museografía en varios yacimientos situados en El Castellar y Ababuj, a través del remarcado de las huellas de dinosaurios con el fin de mejorar su visibilidad desde el punto de vista turístico y educativo, además de favorecer su conservación.

Teruel, 23 de marzo de 2026.- La Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis inició hace un lustro un proyecto de difusión, preparación y restauración paleontológica en yacimientos de icnitas en el entorno de la denominada “La Carretera de las Huellas de Dinosaurio”. La ruta principal y otras alternativas, que se articulan principalmente entre las poblaciones de El Castellar y Galve, discurren por varios municipios turolenses en las que se vienen desarrollando importantes investigaciones paleontológicas. Para que los visitantes a estos yacimientos puedan observar de forma precisa las icnitas, desde el equipo multidisciplinar de la Fundación se viene desarrollando una metodología de remarcado que permite, no solo una mejor y rápida observación a ojos de los no especialistas, sino también su conservación. Para ello, las huellas de dinosaurios son tratadas con productos consolidantes e hidrofugantes, sin perjudicar a estos fósiles.

En el marco de este proyecto la Fundación está realizando actuaciones sobre el yacimiento “El Castellar” (situado en la población homónima) y considerado, por el momento, el yacimiento icnológico más importante de Aragón por su trascendencia científica, ya que allí se han definido dos nuevos tipos de huellas para la ciencia, entre otros aspectos. Como parte de los trabajos, y debido al elevado número de huellas en este yacimiento (se han contabilizado más de 800), se ha realizado solo el remarcado de algunas de ellas en los rastros más importantes. Un ejemplo de ello es el rastro principal, con más de 23 metros de largo, de Deltapodus ibericus. Este conjunto de huellas consecutivas de un mismo dinosaurio productor, en las que las icnitas de los pies tienen forma semitriangular y las de las manos forma de media luna, fueron producidas por un estegosaurio. Otro rastro muy importante, que también se ha remarcado para su idónea visualización, es el asignado a Iberosauripus grandis. Este rastro, compuesto por varias huellas tridáctilas de pies de gran tamaño (58 centímetros de longitud), fue producido por un gran carnívoro megalosáurido de unos 10 metros de longitud. Estos icnotaxones fueron descritos en este yacimiento por paleontólogos de la Fundación en publicaciones especializadas de alto impacto científico en los años 2010 y 2014, respectivamente.

También en el yacimiento “El Castellar” se han remarcado otras icnitas, asignadas a Megalosauripus, cuyos productores fueron otros dinosaurios carnívoros, aunque de menor tamaño que los anteriores, y más rastros de estegosáuridos. Hay que tener en cuenta que otro de los hitos científicos que ostenta este yacimiento del Jurásico Superior (hace unos 145 millones de años) es que en él se ha demostrado por vez primera en todo el mundo el comportamiento gregario de estos dinosaurios con placas (junto con otro yacimiento en Aguilar del Alfambra, también en Teruel).

Además de en “El Castellar” se han remarcado algunas icnitas en otros dos yacimientos de “La Carretera de las Huellas de Dinosaurio”: “Camino El Berzal”, también en el municipio de El Castellar, y “Ababuj”, situado en la población homónima. En ambos yacimientos se han resaltado rastros de huellas tridáctilas, producidas por dinosaurios terópodos, y rastros o huellas aisladas cuyos productores fueron dinosaurios saurópodos (herbívoros cuadrúpedos con el cuello y la cola largos y con cabezas pequeñas en relación a la longitud total del cuerpo). De esta manera ya son seis los yacimientos de icnitas en los que se ha implantado este nueva técnica: dos en El Castellar (“El Castellar” y “Camino El Berzal”), dos en Ababuj (“Ababuj” y “Santa Ana”) y dos en Aguilar del Alfambra (“Aguilar 1” y “Aguilar 3”).

Esta actuación, que además del avance en el conocimiento científico tiene un alto componente educativo y divulgativo, se engloba en el proyecto denominado “Los yacimientos paleontológicos de la provincia de Teruel como factor de desarrollo territorial”, subvencionado por el Gobierno de España y el Gobierno de Aragón con cargo al Fondo de Inversiones de Teruel (a través del Departamento de Vicepresidencia del Gobierno y Departamento de Presidencia, Economía y Justicia). Asimismo, forma parte de las acciones del Grupo de Investigación FOCONTUR, financiado a través del Gobierno de Aragón, y cuenta también con la financiación del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades del Gobierno de España a través de la Unidad de Paleontología de Teruel. La actuación paleontológica cuenta con el respaldo del Departamento de Educación, Cultura y Deporte del Gobierno de Aragón.

Fotos: Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis

Iberosauripus grandis en el yacimiento “El Castellar, cuyo productor fue un dinosaurio carnívoro megalosáurido de gran tamaño, en El Castellar (Teruel).

Huellas denominadas Deltapodus ibericus, de productor estegosaurio, en el yacimiento “El Castellar” en El Castellar (Teruel).

Equipo multidisciplinar trabajando en la metodología del remarcado de las huellas en el yacimiento “Camino El Berzal” en El Castellar (Teruel).

Equipo multidisciplinar trabajando en la metodología del remarcado de las huellas en el yacimiento “Ababuj” en Ababuj (Teruel).

Un estudio llevado a cabo por la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis amplía la diversidad de vertebrados fósiles del Cretácico Inferior, situados en la Formación El Castellar, en el sureste de la provincia de Teruel.

Los fósiles pertenecen a dinosaurios, cocodrilos, tortugas y tiburones que habitaron un extenso sistema de humedales costeros durante el Cretácico Inferior, hace entre 127 y 125 millones de años.

Teruel, 18 de marzo de 2026.- La Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis ha realizado una nueva investigación, que ha sido publicada en la prestigiosa revista científica Cretaceous Research, y que amplía de manera significativa el conocimiento sobre las faunas de vertebrados del Cretácico Inferior en la provincia de Teruel. El estudio analiza diversos fósiles procedentes de diez yacimientos localizados en los municipios de El Castellar, Cabra de Mora y Mora de Rubielos (Teruel, España). En concreto, y desde un punto de vista geológico, estos yacimientos se localizan en rocas de una edad de Hauteriviense superior–Barremiense inferior (Formación El Castellar), que tuvieron su origen en un amplio sistema de humedales costeros, con ambientes lacustres, palustres y fluviales de hace en torno a unos 127 a 125 millones de años.

Según Josué García Cobeña, primer autor de la publicación, «la gran diversidad faunística reconocida a través de los fósiles incluye principalmente dinosaurios ornitópodos (caracterizados por comer plantas, presentar un pico córneo, carecer de “armadura” y por poder caminar de forma cuadrúpeda y/o bípeda). Entre los dinosaurios identificados destacan fundamentalmente los grandes ornitópodos estiracosternos, grupo al que pertenecen el icónico Iguanodon y otro de mediano tamaño similar a Morelladon». También se han reconocido dientes fósiles de dinosaurios saurópodos (herbívoros de cuello y cola largos y cuadrúpedos), como los titanosauriformes, y de terópodos (carnívoros y bípedos), como los espinosáuridos (principalmente piscívoros y ligados a ambientes acuáticos), así como formas afines a los carcarodontosáuridos (considerados los superdepredadores de estos ecosistemas). A ello se suma una variada fauna, con tortugas terrestres y acuáticas, cocodrilos y tiburones.

Según Alberto Cobos, autor de la publicación y director-gerente de la Fundación Dinópolis, «el estudio pone de manifiesto la elevada diversidad faunística albergada en la Formación El Castellar, que es comparable a la documentada en otros yacimientos coetáneos del Cretácico Inferior de España, Portugal y el sur del Reino Unido, entre otros. Esto apoya estudios previos sobre la existencia de conexiones faunísticas entre estas (y posiblemente otras) zonas geográficas y refuerza el papel de estos humedales como entornos especialmente favorables para estos vertebrados».

El artículo científico se titula «The oldest dinosaurs and other vertebrates from the Cretaceous of southwestern Maestrazgo Basin (Teruel, Spain)». Los autores son los paleontólogos de la Fundación Dinópolis Josué García Cobeña, Sergio Sánchez Fenollosa, Pablo Cabrera Argudo y Alberto Cobos. El artículo está disponible en: https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0195667126000510 Esta nueva investigación de la Fundación Dinópolis se enmarca dentro de las actividades del Grupo de Investigación E04-23R FOCONTUR, financiado por el Gobierno de Aragón a través del Departamento de Empleo, Ciencia y Universidades. Asimismo, forma parte de las líneas de investigación desarrolladas por la Unidad de Paleontología de Teruel, con financiación del Gobierno de España a través del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, y del Proyecto PID-2024-162804NB-100, financiado por MICIU/AEI/10.13039/501100011033/FEDER, UE.

Diversidad de vertebrados en la Formación El Castellar de varios municipios de la provincia de Teruel analizados en este trabajo.

Dos de los dientes de dinosaurios terópodos hallados en la Formación El Castellar. La escala es válida para los fósiles, no para las siluetas.

Varios dientes y centros vertebrales de cocodrilos en la Formación El Castellar. La escala es válida para los fósiles, no para las siluetas.

Algunos fragmentos de placas de tortugas y un diente de tiburón hallados en la Formación El Castellar. La escala es válida para los fósiles, no para las siluetas.

Reconstrucción idealizada de un ecosistema de humedales costeros del Cretácico Inferior con los vertebrados estudiados de la Formación El Castellar en la subcuenca de Peñagolosa (Teruel).

Las recientes excavaciones paleontológicas en el yacimiento “El Pozo” en el municipio de El Castellar y el trabajo de preparación de los fósiles en el laboratorio de la institución aragonesa están propiciando nuevos hallazgos de fósiles de reptil volador, hasta llegar a más de un centenar. Parte de los fósiles han sido identificados como pterodactiloideos y dados a conocer en un congreso científico celebrado en Brasil.

Teruel, 9 de marzo de 2026. El yacimiento “El Pozo”, situado en el municipio de El Castellar (Teruel, España), continúa ofreciendo resultados de gran relevancia científica. El equipo de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis suma ahora nuevos hallazgos de fósiles de reptil volador que eleva la cifra a más de un centenar, convirtiendo a este enclave en uno de los registros más destacados de pterosaurios en la península ibérica. Este yacimiento es tradicionalmente conocido por la presencia de huellas producidas por varios tipos de dinosaurios; actualmente se contabilizan en torno a 1000 icnitas de saurópodos, ornitópodos y terópodos,  principalmente. Sin embargo, ahora presenta otro foco de interés tras el hallazgo de huesos de pterosaurios (popularmente conocidos como reptiles voladores), Los pterosaurios son un grupo de animales que habitaron nuestro planeta durante gran parte de la era Mesozoica y que desarrollaron el vuelo activo antes que las aves y los murciélagos.

Durante los últimos meses el equipo de la Fundación está llevado a cabo un intenso trabajo que combina la excavación paleontológica con  labores de preparación y consolidación en el laboratorio de estos fósiles de pterosaurios. Estas tareas han propiciado el hallazgo de nuevos huesos, elevando la cifra a más de un centenar de elementos esqueléticos craneales y postcraneales. En concreto, por el momento se han identificado fragmentos de mandíbula, diferentes vértebras, húmero, y falanges alares, así como una escápula-coracoide, entre otros. La excepcionalidad del hallazgo radica en la combinación de varios factores: la notable concentración de fósiles en un área reducida, la extrema fragilidad de los huesos y el contexto geológico. Los trabajos de laboratorio están requiriendo un proceso especialmente delicado debido a esa fragilidad, ya que los huesos de los pterosaurios son “huecos” y ligeros, lo que les facilitó el vuelo. Además se han realizado varios moldes de los fósiles in situ.

El registro de huesos de pterosaurios del Jurásico Superior en la península ibérica es extremadamente escaso. En este contexto, los de “El Pozo” representan la primera evidencia sólida de pterosaurios jurásicos en el centro-este peninsular. El estudio detallado aumentará la información sobre los ecosistemas costeros del este de Iberia de hace aproximadamente 145‒150 millones de años, así como sobre la evolución y distribución de los pterosaurios en el entonces archipiélago europeo. De hecho, parte de estos avances han sido presentados recientemente en el congreso internacional Paleo-NE 2025/7th IMERP celebrado en Brasil y asignan algunos de los restos al grupo de los pterodactiloideos. El trabajo, titulado First Late Jurassic pterodactyloid remains from eastern Iberia (Teruel, Spain), es firmado por Borja Holgado del Museu de Paleontologia Plácido Cidade Nuvens y por Sergio Sánchez Fenollosa, Josué García Cobeña, Ana González y Alberto Cobos de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis. Las investigaciones continúan y se esperan nuevos hallazgos en las continuas campañas de excavación en este yacimiento que fue declarado Bien de Interés Cultural por el Gobierno de Aragón en el año 2004.

Estas actuaciones forman parte de las acciones del Grupo de Investigación E04-23R FOCONTUR, financiado por el Gobierno de Aragón. Además, cuentan con el respaldo del proyecto PID2024-162804NB-I00 a través del MICIU/AEI/10.13039/501100011033/FEDER, UE. Asimismo, los trabajos en este yacimiento están siendo apoyados por el proyecto denominado Los yacimientos paleontológicos de la provincia de Teruel como factor de desarrollo territorial (V), subvencionado por el Gobierno de España y el Gobierno de Aragón con cargo al Fondo de Inversiones de Teruel.

Falange alar de pterosaurio en el momento de su descubrimiento en el yacimiento “El Pozo” (Teruel, España).

Proceso de realización de moldes de silicona de algunos de los huesos de pterosaurio y huellas de dinosaurio del yacimiento “El Pozo” (Teruel, España).

Falange alar de reptil volador junto a su respectivo molde de silicona en el yacimiento “El Pozo” (Teruel, España).

Reptil volador en Mar Jurásico en Dinópolis (Teruel).