La Fundación Dinópolis edita un nuevo número de la serie ‘Paleoguías’ titulada Huellas de dinosaurios en Mosqueruela. Este quinto número, destinado a todos los públicos, trata sobre la riqueza paleontológica del entorno de Mosqueruela, haciendo hincapié en su patrimonio paleontológico y, en especial, al yacimiento de huellas de dinosaurios ´Mas de Pérez´.

La serie de publicaciones de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis denominada `Paleoguías’ tienen un carácter educativo y divulgativo en torno a la historia de la vida en la Tierra con el objetivo de educar y difundir la paleontología al público general. El quinto número con el título ‘Huellas de dinosaurios en Mosqueruela’, versa sobre los múltiples atractivos y recursos relacionados con la paleontología y la geología con los que cuenta el municipio turolense de Mosqueruela.

La publicación estará disponible de forma gratuita para su descarga en línea a través de https://www.fundaciondinopolis.org/index.php/actividades/difusion/publicaciones-fundacion/paleoguia, tras darla a conocer en la Feria Internacional de Turismo 2025 en el stand de la Red Española de Geoparques.  Asimismo también será distribuida en su edición impresa en puntos de información como el de la Oficina de Turismo de Mosqueruela.

Desde la Fundación Dinópolis se viene desarrollando en los últimos años varias acciones de investigación, excavación y conservación en el yacimiento de huellas de dinosaurios denominado `Mas de Pérez´, ubicado en sedimentos de hace unos 100 millones de años Los descubrimientos llevados a cabo durante la campaña 2024, que han aumentado el número de huellas de dinosaurios a más de 80, hacen que este yacimiento se consolide como el más relevante del Cretácico Superior de la cordillera Ibérica de Aragón, teniendo en cuenta además el potencial que tiene la superficie que contiene las huellas para continuar con las excavaciones.

La visita al yacimiento paleontológico “Mas de Pérez”, es posible a través de una ruta señalizada, con información para interpretar el yacimiento y su entorno, que parte desde el mismo centro del municipio de Mosqueruela. Estas huellas de dinosaurio se encuentran en un territorio único dentro del Parque Cultural del Maestrazgo, Geoparque Mundial de la UNESCO, que cuenta con otros lugares de interés geológico de interés como el lapiaz de La Estrella en el mismo término municipal.

La publicación ha sido llevada a cabo por los paleontólogos de la Fundación Luis Mampel y Alberto Cobos y ha contado con la financiación del Parque Cultural del Maestrazgo-Geoparque Mundial de la UNESCO, la Asociación de Desarrollo Gúdar-Javalambre y Maestrazgo y el Ayuntamiento de Mosqueruela en el marco de un proyecto LEADER y de la propia Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis.

 

Figura 1 Portada Paleoguía 05

Portada de la Paleoguía 05, que trata sobre los recursos geoturísticos del municipio turolense de Mosqueruela. © FCPTD

 

 

Figura 2 paleoguía Mosqueruela Copy

El principal atractivo de la nueva paleoguía es el yacimiento paleontológico ‘Mas de Pérez’ que cuenta con más de 80 huellas, la mayor parte, atribuidas a dinosaurios terópodos. La publicación estará disponible de forma gratuita para su descarga en línea y en puntos de información turísticos. © FCPTD      

Han estudiado por primera vez la anatomía craneal y mandibular de Megantereon, cuyos caninos quedaban expuestos al cerrar la boca.

Desentrañar la evolución de estos félidos ha sido posible gracias a los estudios de anatomía comparada entre fósiles y especies actuales.

El estudio del félido dientes de sable Megantereon, un depredador de la talla de un jaguar actual que vivió durante el Plioceno y Pleistoceno de Eurasia, África y Norteamérica, ha confirmado que, al contrario que en otros félidos “dientes de sable” como Machairodus y Homotherium, poseía unos caninos superiores que quedaban expuestos cuando cerraba la boca. Llegar a esta conclusión ha sido posible gracias al estudio pormenorizado de cómo sería la musculatura facial y partes blandas asociadas, así como de la anatomía craneal y mandibular de estos félidos. Los resultados de esta investigación, liderada por el Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC), revelan cómo los caninos superiores quedaban fuera de la boca en ciertas especies de félidos “dientes de sable”.

Megantereon poseía unos caninos superiores muy largos y comprimidos lateralmente, y una mandíbula con una fuerte proyección ventral de su parte anterior, casi de la misma longitud que los caninos. Según relata el paleoartista Mauricio Antón, primer firmante del trabajo y colaborador del MNCN: “Llevaba años con la idea de embarcarme en este estudio, que ha sido posible gracias a un detallado análisis de la anatomía craneal y facial de carnívoros actuales, a partir de análisis de CT-Scan, disecciones de especímenes actuales y grabaciones de animales salvajes en libertad”. Para Juan Francisco Pastor, responsable de las disecciones que se han realizado en la Universidad de Valladolid: “Esta labor nos ha permitido estudiar la disposición de la musculatura facial y estructuras asociadas de varias especies de carnívoros”.

Los datos obtenidos de especies contemporáneas fueron comparados con los proporcionados por varios cráneos de Megantereon de yacimientos chinos y franceses. “Esta comparativa nos ha permitido estudiar las proporciones craneales e inferir la estructura y disposición de los músculos faciales y labios en Megantereon”, comenta Gema Siliceo, investigadora ARAID en la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel–DINÓPOLIS.

Según resume el investigador del MNCN Manuel Salesa: “Cuando comparamos el cráneo de Megantereon con el de otros félidos dientes de sable como Homotherium, observamos que el primero poseía un paladar más ancho, pero un premaxilar más estrecho, por lo que, al cerrar la boca, en Megantereon se generaba un espacio entre el canino superior y la mandíbula suficiente para alojar los labios. De esta forma, los caninos superiores quedaban expuestos al cerrar la boca, pero protegidos por el desarrollo ventral de la sínfisis mandibular”.

Los autores consideran que el desarrollo de esta proyección de la mandíbula, una morfología típica de Megantereon, es una transición entre los félidos dientes de sable con caninos superiores ocultos por los labios y Smilodon, uno de los últimos miembros del grupo, y que poseyó unos caninos superiores muy largos, y una mandíbula sin proyección ventral de la sínfisis.

El presente trabajo se enmarca dentro del proyecto de investigación “COEVOFEL – Félidos de dientes cónicos vs. félidos dientes de sable: origen, coevolución y paleobiología”, concedido por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, y dirigido por Manuel Salesa (MNCN-CSIC). En esta investigación han trabajado el equipo de paleontólogos del departamento de Paleobiología del MNCN-CSIC), la Fundación ARAID (Agencia Aragonesa para la Investigación y el Desarrollo), la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel–DINÓPOLIS (FCPT-DINIPOLIS), la Academia China de Ciencias, y la Facultad de Medicina de la Universidad de Valladolid (UVa),

Antón, M., Siliceo, G., Pastor, J. F., Jiangzuo, Q. & Salesa, M. J. (2024). weapons: A revised reconstruction of the facial anatomy and life appearance of the saber-toothed cat Megantereon (Felidae, Machairodontinae). The Anatomical Record. https://doi.org/10.1002/ar.25622.

 

Figura

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Reconstrucción secuencial de la cabeza de Megantereon: (a) cráneo y mandíbula; (b) músculos profundos y otras estructuras; (c) músculos superficiales; y (d) reconstrucción de la apariencia externa. md, músculo digastricus; ml, músculo levator nasolabialis; mm, músculo masseter; mo, músculo orbicularis oris; mp, almohadilla mistacial; mt, músculo temporalis; mz, músculo zygomaticus; nc, cartílago nasal; orl, borde externo del labio inferior; p, platisma; pct, almohadilla de tejido conectivo; tfl, pequeña expansión en forma de lengua del labio inferior (Ilustraciones: Mauricio Antón).

Una nueva investigación realizada por paleontólogos de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis en la revista científica Palaeobiodiversity and Palaeoenvironments, muestra el tipo de vegetación que se desarrollaba durante el límite Cretácico Inferior – Cretácico Superior en el este de España.

 

Estas plantas habitaban las llanuras mareales y las orillas de las bahías costeras, por donde caminaban los dinosaurios en lo que hoy es la provincia de Teruel, hace unos 100 millones de años.

 

Paleontólogos de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis han llevado a cabo una relevante investigación sobre paleobotánica, en la cual se ha estudiado una asociación de plantas del límite Cretácico Inferior – Cretácico Superior, de hace unos 100 millones de años; encontrada en el término municipal de Mosqueruela (comarca de Gúdar-Javalambre, provincia de Teruel).

Estas plantas pertenecen al grupo de las gimnospermas, y consisten en ramas multidivididas de coníferas y en una hoja de morfología acintada de gran tamaño. Los restos de coníferas corresponden al género Frenelopsis, perteneciente a la familia Cheirolepidiaceae, que es un grupo de plantas que se extinguió a finales del Cretácico y que se caracterizaba por presentar hojas con morfología triangular, a modo de escamas, de tamaño milimétrico. Por su parte, la gran hoja acintada pertenece al género Desmiophyllum relacionado con un grupo de gimnospermas, de afinidad indeterminada, que estaban ampliamente extendidas geográficamente durante el Mesozoico.

Según Luis Miguel Sender, primer autor de la publicación: “estos fósiles son muy singulares, ya que corresponden a restos articulados y de tamaño considerable correspondientes a plantas que vivían en tierra firme, pero que han sido encontrados en estratos correspondientes a depósitos marinos costeros. Este hecho indica que estas plantas vivirían muy próximas a la línea de costa en la zona del mar de Tethys, que se extendía por el área donde actualmente se encuentra el término de Mosqueruela hace unos 100 millones de años, y que fueron arrastradas por corrientes de baja energía, posiblemente a través del medio aéreo, y depositadas posteriormente en un fondo marino poco profundo.”

Esta investigación indica también que estas plantas están relacionadas con otras encontradas en diferentes zonas del planeta desde hace 125 a unos 100 millones de años. Según Luis Mampel, paleontólogo de la Fundación Dinópolis y coautor del artículo: “esta nueva paleoflora puede compararse con las asociaciones vegetales de varias localidades situadas en las costas del mar de Tethys occidental hace unos 100 millones de años, así como con las encontradas en depósitos de hace unos 125 millones de años en la actual costa este de Brasil. La presencia de estos nuevos registros españoles abre nuevas hipótesis sobre la distribución y dispersión de las paleofloras costeras entre estas zonas paleogeográficas durante el límite Cretácico Inferior-Cretácico Superior.”

Según Alberto Cobos, director de la Fundación Dinópolis y coautor también de este estudio: “los registros fósiles de este tipo de plantas en los estratos de esta edad en la zona de Mosqueruela aportan datos muy importantes para conocer los ambientes en los que vivían los dinosaurios hace unos 100 millones de años, ya que en esta zona tenemos evidencias de su actividad gracias a las decenas de huellas de dinosaurios terópodos (carnívoros) que se sitúan en el yacimiento “Más de Pérez”, y que está musealizado y acondicionado para su visita.”

Esta contribución de la Fundación Dinópolis, adscrita al Departamento de Medio Ambiente y Turismo del Gobierno de Aragón, forma parte de las acciones del Grupo de Investigación FOCONTUR, ha sido financiada a través del Departamento de Empleo, Ciencia y Universidades (Gobierno de Aragón) y la Unidad de Paleontología de Teruel. Ha contado con la colaboración del Ayuntamiento de Mosqueruela y sus habitantes, la Asociación de Desarrollo Gúdar-Javalambre y Maestrazgo (AGUJAMA) y del Parque Cultural del Maestrazgo – Geoparque Mundial de la UNESCO. Todas las acciones relacionadas cuentan con el apoyo de la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Aragón, y el material estudiado se encuentra depositado en el Museo Aragonés de Paleontología en Teruel.

La cita de la publicación es:

Sender, L.M., Mampel, L. y Cobos, A. (2024). First evidence of terrestrial plants in marine deposits from the upper Albian–Cenomanian of northeastern Spain (Teruel province) and their palaeogeographic and palaeoenvironmental implications. Palaeobiodiversity and Palaeoenvironments. DOI: 10.1007/s12549-024-00629-y.

Fotografías: ©Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel – Dinópolis

 

Foto 1

Rama multidividida de conífera del género Frenelopsis, en estratos de origen marino, procedente de Mosqueruela (Teruel).

 

 

Foto 2

Rama de conífera del género Frenelopsis parcialmente carbonizada de Mosqueruela (Teruel).

 

 

Foto 3

Gran fragmento de hoja acintada de la gimnosperma del género Desmiophyllum, con venación paralela y ápice conservado, encontrada en Mosqueruela (Teruel).

 

 

Foto 4

Reconstrucción del paleoambiente costero presente en el entorno de Mosqueruela (Teruel) hace unos 100 millones de años, en donde se desarrollaron las plantas estudiadas.