El trabajo premiado en la decimoquinta edición del Premio Internacional de Investigación en Paleontología Paleonturología 17 identifica gránulos de melanina fósil (llamados melanosomas) que forman parte del tejido blando de los organismos y que, sin embargo, se han conservado excepcionalmente en algunas ocasiones, como en los fósiles de ranas de Libros (Teruel, España). Estos melanosomas constituyen un recurso importante para inferir el color y su función en los animales.

 

Jurado con fósil Rana de Libros copia

 

El estudio señala que los compuestos de sulfuros orgánicos y/o concentraciones elevadas de sulfuros se han identificado en melanosomas conservados en varios fósiles de invertebrados y de vertebrados de diferentes ambientes sedimentarios, lo que sugiere que la conservación a través de la sulfurización pudo haber sido muy común. Los autores de la investigación son Maria E. McNamara, Bart E. Van Dongen, Nick P. Lockyer, Ian D. Bull & Patrick J. Orr de las siguientes instituciones: University College Cork (Ireland), University of Manchester (UK), University of Bristol (UK) & University College Dublin (Ireland).

El jurado ha valorado la innovación del trabajo en un área emergente de la paleontología, como es la tafonomía molecular, que se apoya en diferentes técnicas (microscopía electrónica, cromatografía de gases y análisis geoquímicos) para caracterizar no sólo los procesos de fosilización de tejidos blandos sino también para reinterpretar unas estructuras microscópicas de las ranas que ahora se determinan como elementos de la propia piel del animal. Además, valora la circunstancia de que nuevas técnicas permitan el progreso en el conocimiento científico, enmendando interpretaciones anteriores, así como el comportamiento ético de los autores al revisar sus conclusiones previas.

El jurado ha contado con tres destacados investigadores, los doctores Ángela D. Buscalioni (Profesora de la Universidad Autónoma de Madrid y miembro del equipo ganador del premio Paleonturología 16), Francis Duranthon (Director del Museo de Historia Natural de  Toulouse y miembro del equipo Human Origins en Namibia) y Luis Moliner (paleontólogo distinguido con la Medalla de la Universidad de Granada en 2010) y, en calidad de secretario, el doctor Luis Alcalá (Director Gerente de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis).

 

Premio Internacional PTUR17 póster trabajo ganador PTUR16

 

El premio está dotado con 4.500 euros y la edición de una versión divulgativa del trabajo premiado en la serie ¡Fundamental! A este premio pueden concurrir los trabajos de investigación paleontológica publicados el año anterior a cada edición en cualquier idioma y formato. En esta edición se han presentado 18 artículos publicados por 85 autores de centros de investigación de Alemania, Argentina, Canadá, China, España, EE. UU., Francia, Finlandia, Irlanda, Hungría, Italia y Reino Unido.

 

PALEONTUROLOGÍA 17: ACTA DEL JURADO

 

 

15º PREMIO INTERNACIONAL DE INVESTIGACIÓN EN PALEONTOLOGÍA

Paleonturología 17

 

          En la ciudad de Teruel, a las 21:00 horas del día 14 de diciembre de 2017, se reúnen en calidad de miembros del jurado los doctores Ángela D. Buscalioni (Profesora de la Universidad Autónoma de Madrid y miembro del equipo ganador del premio Paleonturología 16), Francis Duranthon (Director del Museo de Historia Natural de  Toulouse y miembro del equipo Human Origins en Namibia) y Luis Moliner (paleontólogo distinguido con la Medalla de la Universidad de Granada en 2010) y, en calidad de secretario, el doctor Luis Alcalá (Director Gerente de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis).

          Después de examinar los 18 artículos científicos participantes en la fase final del Decimoquinto Premio Internacional de Investigación en Paleontología Paleonturología 17 (convocado por la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis, la Caja Rural de Teruel y la Sociedad Gestora del Conjunto Paleontológico de Teruel) y tras las oportunas deliberaciones

          acuerdan conceder el Premio Paleonturología 17, dotado con 4.500 euros y una edición divulgativa del trabajo premiado, al artículo:

Fossilization of melanosomes via sulfurization

cuyos autores son

Maria E. McNamara, Bart E. Van Dongen, Nick P. Lockyer,

Ian D. Bull & Patrick J. Orr

University College Cork (Ireland), University of Manchester (UK),

University of Bristol (UK) & University College Dublin (Ireland)

         

publicado en Palaeontology, 59 (3): 337–350, 2016.

           

El trabajo premiado identifica gránulos de melanina fósil (llamados melanosomas) que forman parte del tejido blando de los organismos y que, sin embargo, se han conservado excepcionalmente en algunas ocasiones, como en los fósiles de ranas de Libros (Teruel, España). Estos melanosomas constituyen un recurso importante para inferir el color y su función en los animales.

El estudio señala que los compuestos de sulfuros orgánicos y/o concentraciones elevadas de sulfuros se han identificado en melanosomas conservados en varios fósiles de invertebrados y de vertebrados de diferentes ambientes sedimentarios, lo que sugiere que la conservación a través de la sulfurización pudo haber sido muy común.

El jurado ha valorado la innovación del trabajo en un área emergente de la paleontología, como es la tafonomía molecular, que se apoya en diferentes técnicas (microscopía electrónica, cromatografía de gases y análisis geoquímicos) para caracterizar no sólo los procesos de fosilización de tejidos blandos sino también para reinterpretar unas estructuras microscópicas de las ranas que ahora se determinan como elementos de la propia piel del animal. Además, valora la circunstancia de que nuevas técnicas permitan el progreso en el conocimiento científico, enmendando interpretaciones anteriores, así como el comportamiento ético de los autores al revisar sus conclusiones previas.

De todo lo cual doy constancia a las 11:16 horas del día 15 de diciembre de 2017.

El Secretario

Luis Alcalá

 

PREMIADOS EN EDICIONES ANTERIORES DE PALEONTUROLOGÍA

 

 

PALEONTUROLOGÍA 03: Faunal change, environmental variability and late Pliocene hominin evolution. René Bobe, Anna K. Behrensmeyer & Ralph E. Chapman (Smithsonian Institution, Washington, USA). Journal of Human Evolution, 42: 475-497. 2002.

PALEONTUROLOGÍA 04: Rib fabrication in Ostreoidea and Plicatuloidea (Bivalvia, Pteriomorphia) and its evolutionary significance. Antonio G. Checa & Antonio P. Jiménez-Jiménez (Universidad de Granada, Spain). Zoomorphology, 122: 145-159. 2003.

 

PALEONTUROLOGÍA 05: Dinosaur gastralia; origin, morphology and function. Leon P.A.M. Claessens (Harvard University, USA). Journal of Vertebrate Paleontology, 24: 89-106. 2004.

PALEONTUROLOGÍA 06: Postcranial Skeletal Pneumaticity in Sauropods and Its Implications for Mass Estimates. Mathew J. Wedel (Universidad de California, Museo de Paleontología, Berkeley, California, USA). In: The Sauropods: Evolution and Paleobiology (Curry, K.A. & Wilson, J.A., ed.). Univ. California Press, 201-228. 2005.

PALEONTUROLOGÍA 07: The eyes of trilobites: The oldest preserved visual system. Euan Clarkson, Riccardo Levi-Setti & Gabor Horváth (Univ. Edimburgo, UK; Univ. Chicago, USA & Univ. Lorand Eötvös, Budapest). Arthropod Structure & Development, 35: 247-259. 2006.

PALEONTUROLOGÍA 08: First trace and body fossil evidence of a burrowing, denning dinosaur. David J. Varricchio, Anthony J. Martin & Yoshihiro Katsura (Montana State University, Bozeman, USA; Emory University, Atlanta, USA & Gifu Prefectural Museum, Japan). Proc. R. Soc. B, 274: 1361-1368. 2007.

 

PALEONTUROLOGÍA 09: Fossilization potential of iron-bearing minerals in acidic environments of Rio Tinto, Spain: Implications for Mars exploration. David C. Fernández-Remolar & Andrew H. Knoll (Centro de Astrobiología, INTA, Spain; Harvard University, Cambridge, USA). Icarus, 194: 72-85. 2008.

 

PALEONTUROLOGÍA 10: Physiological and life history strategies of a fossil large mammal in a resource-limited environment. Meike Köhler & Salvador Moyà-Solà (Instituto Catalán de Paleontología, Universidad Autónoma de Barcelona, Spain). PNAS, 106 (48): 20354-20358. 2009.

 

PALEONTUROLOGÍA 11: The digital Plateosaurus II: An assessment of the range of motion of the limbs and vertebral column and of previous reconstructions using a digital skeletal mount. Heinrich Mallison (Museum für Naturkunde Berlin, Germany). Acta Palaeontologica Polonica, 55 (3): 433-458. 2010.

 

PALEONTUROLOGÍA 12: Anatomically modern Carboniferous harvestmen demonstrate early cladogenesis and stasis in Opiliones. Rusell J. Garwood, Jason A. Dunlop, Gonzalo Giribet & Mark D. Sutton (Imperial College London, Humboldt University Berlin & Harvard University Cambridge). Nature Communications, 2: 444, 1-7. 2011.

PALEONTUROLOGÍA 13: Plated Cambrian Bilaterians Reveal the Earliest Stages of Echinoderm Evolution. Samuel Zamora, Imran A. Rahman & Andrew B. Smith (The Natural History Museum, London & University of Birmingham, Reino Unido). PLoS ONE, 7(6): e38296. doi: 10.1371/journal.pone.0038296. 2012.

PALEONTUROLOGÍA 14: Primary biogenic skeletal structures in Multithecopora (Tabulata, Pennsylvanian). Ismael Coronado, Alberto Pérez-Huerta & Sergio Rodríguez (Universidad Complutense de Madrid, Instituto de Geociencias, IGEO, CSIC-UCM, University of Alabama, Tuscaloosa). Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology, 386: 286-299. 2013.

PALEONTUROLOGÍA 15: Hallucigenia’s onychophoran-like claws and the case for Tactopoda. Martin R. Smith & Javier Ortega-Hernández (Department of Earth Sciences, Downing Site, University of Cambridge, Cambridge, UK). Nature, 514: 363-366. 2014.

PALEONTUROLOGÍA 16: A Cretaceous eutriconodont and integument evolution in early mammals. Thomas Martin, Jesús Marugán-Lobón, Romain Vullo, Hugo Martín-Abad, Zhe-Xi Luo & Ángela D. Buscalioni (Universität Bonn, Universidad Autónoma de Madrid, Natural History Museum of Los Angeles, Université de Rennes & The University of Chicago). Nature, 526: 380-385, Supplementary Information. 2015.

 

El equipo de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis participó activamente con tres comunicaciones acerca de novedades paleontológicas y geológicas de Teruel en la 63ª Sesión Científica de la Sociedad Geológica de España celebrada en Elche.

Por una parte, se presentaron los primeros restos de dinosaurios encontrados en las localidades de Las Parras de Martín y Castel de Cabra. Se trata fundamentalmente de vértebras procedentes de la Formación Escucha, con una antigüedad estimada entre 110 y 113 millones de años. Los fósiles, así como otro nuevo recuperado en la localidad clásica de Utrillas, pertenecerían a dos tipos distintos de ornitópodos, concretamente del grupo Styracosterna. El estudio fue posible gracias a la colaboración de vecinos de Utrillas.

Otro de los estudios se centra en un diente de dinosaurio carnívoro celurosaurio procedente de El Castellar. El diente, con una altura conservada de 3,3 cm, perteneció a un dinosaurio carnívoro de talla media (5 a 6 m de longitud) que vivió durante el Cretácico Inferior (concretamente durante el Barremiense, hace entre 125 y 130 millones de años). El diente de El Castellar comparte características con los dientes de dos grupos de dinosaurios icónicos en la paleontología: los tiranosauroideos y los dromeosáuridos. ¿Podría tratarse de un tiranosauroideo primitivo como Eotyrannus o de un dromeosáurido gigante como Utahraptor? Son preguntas cuya respuesta requerirá de nuevos hallazgos y estudios.

Finalmente, en colaboración con un equipo de la Universidad Complutense de Madrid, se han presentado nuevos resultados geológicos del área de Villel, de interés para la correlación de yacimientos de dinosaurios entre localidades tan relevantes como Riodeva y Galve.

Las tres comunicaciones se publicarán en el próximo número de la revista Geogaceta de la Sociedad Geológica de España.

 

Foto1 SGE Castel de Cabra copia

La Formación Escucha en Castel de Cabra.

 

Foto2 SGE ElCastellar copia

Una ventana al Mesozoico: vista de los afloramientos del Cretácico Inferior de El Castellar desde el DINOpaseo.

 

Foto3 SGE DienteCelurosaurio copia

El nuevo diente de dinosaurio carnívoro de El Castellar.

 

Referencias completas:

Guillermo Rey, Rafael Royo-Torres, Luis Alcalá.

Nuevos restos de dinosaurios estiracosternos en el Albiense de la Cordillera Ibérica.

 

Miguel Ángel Torrente, Francisco Javier Verdú, Alberto Cobos, Luis Alcalá.

Diente de un coelurosaurio (Theropoda, Dinosauria) del Barremiense (Cretácico Inferior) de El Castellar (Teruel, España).

 

David Pacios, Sonia Campos-Soto, Pablo Suarez-González, M. Isabel Benito, Alberto Cobos, Esmeralda Caus.

Revisión cartográfica y estratigráfica del Jurásico Superior-Cretácico Inferior de Villel (Teruel).

 

 

El proyecto científico-artístico ‘TIERRA. Poemas y música de las esferas’ reivindica una Nueva Cultura de la Tierra, la búsqueda del equilibrio entre geosfera, hidrosfera, atmósfera, biosfera y antroposfera. Su faceta más singular es una música creada a partir de la sonificación de sucesiones de rocas sedimentarias. Recogiendo la noción pitagórica de la música como expresión de la armonía del Universo, plasmando los ciclos orbitales de la Tierra registrados en el clima y en la sedimentación, esta ‘geomúsica’ expresa, en sentido poético, el pulso y la voz del Planeta. El vídeo recopila algunos de los contenidos del CD-libro del mismo título: fragmentos de poemas, temas de ‘geomúsica’, combinados con imágenes de paisajes geológicos de variada procedencia (Pirineo, Cordillera Ibérica, Cuenca del Ebro, Atlas Marroquí, Islandia, Escocia, Gales…). Se intercalan tomas breves en directo del grupo O’Carolan, de María José Hernández y Reyes Giménez. Un personaje atraviesa el discurso audiovisual: es Gea/Gaia, la Tierra, la figura central de la historia (coreografía y danza: Clara Gastón).

VÍDEO:

TIERRA. Poemas y música de las esferas

Guión y dirección: Antonio Casas y José Luis Simón

Cámara y montaje: Antonio Casas

Dpto. de Ciencias de la Tierra – Grupo Geotransfer – Universidad de Zaragoza

Tierra

https://www.youtube.com/watch?v=gYbGpxlR_Cc

 

El pasado 3 de septiembre falleció el Dr. José Vicente Santafé, experto en diversos tipos de vertebrados, entre los que destacan los rinocerótidos y los dinosaurios españoles, en cuyo estudio fue pionero junto a la Dra. Lourdes Casanovas desde los tiempos del “Museo de Sabadell”. La generosidad de ambos se plasmó en el depósito de importantes obras paleontológicas de su propiedad, especialmente tesis doctorales, en la biblioteca de la Fundación. Desde la Fundación transmitimos nuestras condolencias a familiares, muy especialmente a Lourdes, y amigos.

SANTAFE copia

Los doctores Santafé y Casanovas en una fotografía del año 2013.

 

El 8 de noviembre falleció en Madrid el Dr. Jorge Civis, catedrático de la Universidad de Salamanca y especialista en micropaleontología del Cenozoico. El Dr. Civis colaboró con la Fundación formando parte del jurado del Premio Internacional en Investigación Paleontológica “Paleonturología” en sus convocatorias de 2007 y 2014. Desde la Fundación transmitimos nuestras condolencias a la familia y amigos de Jorge.

 

PTUR 2014 copia

El Dr. Civis (en el centro) durante la presentación del premio Paleonturología 14.

 

 

El 7 de noviembre se presentó en la Université nouvelle Sorbonne-Paris 3 la ponencia “Dinópolis, a present perfect of a future simple: The territorial development” impartida por el Director Gerente de la Fundación en el marco de un proyecto europeo H2020 coordinado desde el Muséum national d’Histoire naturelle de París.

 

París 3

Los ponentes de la sesión responden a preguntas de los participantes. De izquierda a derecha: Prof. François Mairesse (Profesor de la Sorbonne nouvelle Université-Paris 3 y Presidente de ICOFOM-ICOM); Hugues de Varine (ex-Director de ICOM); Prof. José Luis Palacio-Prieto (UNAM-México, ex-Director del Instituto de Geografía de la UNAM y ex-Presidente de la International Geographical Union); Luis Alcalá (Director Gerente de la Fundación). 

 

 

El pasado 3 de septiembre falleció el Dr. José Vicente Santafé, experto en diversos tipos de vertebrados, entre los que destacan los rinocerótidos y los dinosaurios españoles, en cuyo estudio fue pionero junto a la Dra. Lourdes Casanovas desde los tiempos del “Museo de Sabadell”. La generosidad de ambos se plasmó en el depósito de importantes obras paleontológicas de su propiedad, especialmente tesis doctorales, en la biblioteca de la Fundación. Desde la Fundación transmitimos nuestras condolencias a familiares, muy especialmente a Lourdes, y amigos.

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Los doctores Santafé y Casanovas en una fotografía del año 2013.

 

El 8 de noviembre falleció en Madrid el Dr. Jorge Civis, catedrático de la Universidad de Salamanca y especialista en micropaleontología del Cenozoico. El Dr. Civis colaboró con la Fundación formando parte del jurado del Premio Internacional en Investigación Paleontológica “Paleonturología” en sus convocatorias de 2007 y 2014. Desde la Fundación transmitimos nuestras condolencias a la familia y amigos de Jorge.

 

PTUR 2014 copia

El Dr. Civis (en el centro) durante la presentación del premio Paleonturología 14.

 

 

El 7 de noviembre se presentó en la Université nouvelle Sorbonne-Paris 3 la ponencia “Dinópolis, a present perfect of a future simple: The territorial development” impartida por el Director Gerente de la Fundación en el marco de un proyecto europeo H2020 coordinado desde el Muséum national d’Histoire naturelle de París.

 

París 3

Los ponentes de la sesión responden a preguntas de los participantes. De izquierda a derecha: Prof. François Mairesse (Profesor de la Sorbonne nouvelle Université-Paris 3 y Presidente de ICOFOM-ICOM); Hugues de Varine (ex-Director de ICOM); Prof. José Luis Palacio-Prieto (UNAM-México, ex-Director del Instituto de Geografía de la UNAM y ex-Presidente de la International Geographical Union); Luis Alcalá (Director Gerente de la Fundación). 

 

 

Lo primero que se aprende de los dinosaurios es que se dividen en dos categorías principales: los ornistiquios (Ornithischia, dinosaurios con «cadera de ave» como Europelta y Proa de Ariño o Triceratops de Norteamérica) y los saurisquios (Saurischia, dinosaurios con «cadera de lagarto», que incluye a los terópodos depredadores como Torvosaurus -cuya reconstrucción se puede admirar en Tierra Magna de Dinópolis desde marzo de este año- y los sauropodomorfos de cuello largo, como Aragosaurus de Galve). Sin embargo, Baron y sus colaboradores propusieron una dicotomía muy diferente, agrupando Ornithischia con Theropoda bajo el nuevo conjunto denominado Ornithoscelida y dejando aparte a los Sauropodomorpha. La evidencia presentada por estos autores parecía abrumadora, ya que identificaron 18 caracteres únicos compartidos por ornitisquios y terópodos.

Un consorcio internacional de especialistas en dinosaurios primitivos, encabezado por Max Langer de la Universidad de Sao Paulo, Brasil, e incluyendo expertos de Argentina, Brasil, Alemania, Gran Bretaña y España, ha reevaluado recientemente los datos de Baron y sus colaboradores. Sus resultados, publicados en la edición de esta semana de la revista «Nature«, muestran que podría ser todavía demasiado pronto para reescribir los libros de texto sobre dinosaurios. En este nuevo análisis, los autores hallaron datos a favor de la dicotomía tradicional Ornithischia-Saurischia de Dinosauria, aunque no con una gran robustez.

Según Max Langer, «este estudio requirió un gran trabajo por parte de nuestro consorcio, examinando muchos dinosaurios en varios continentes para asegurarnos de que codificamos correctamente todas las características anatómicas. Inicialmente pensamos que sólo pondríamos en duda la idea de Ornithoscelida, pero diría que toda esta cuestión debe ser revisada de nuevo ahora con sumo cuidado.»

Baron y sus colegas creyeron que sus datos sugerían que los dinosaurios podrían haberse originado en el hemisferio norte, pero los resultados del estudio de Langer y sus colaboradores favorecen la hipótesis más clásica de que el lugar de origen de los dinosaurios seria el hemisferio sur, más concretamente América del Sur.

Fabien Knoll, investigador de la ARAID en la Fundación Dinópolis y miembro del equipo de Langer, comenta «Baron y colaboradores formularon una propuesta estimulante. Sin embargo, como toda nueva hipótesis científica, debe ser evaluada críticamente por la comunidad científica. Sólo sopesando los argumentos a favor y en contra se podrá aceptar o refutar como la explicación más plausible de los datos. Nosotros tan sólo hemos proporcionado el primero de esos reexámenes, el cual muestra que ninguna de las principales hipótesis sobre las relaciones evolutivas de los primeros dinosaurios es particularmente concluyente.»

 

Sin título 1

Diferentes hipótesis sobre las relaciones de parentesco de los principales grupos de dinosaurios. (Imagen © Max Langer).

Referencia:

Langer, M.C., M.D. Ezcurra, O.W.M. Rauhut, M.J. Benton, F. Knoll, B.W. McPhee, F.E. Novas, D. Pol & S.L. Brusatte. 2017. Untangling the dinosaur family tree. Nature.

 

Un equipo de paleontólogos españoles, británicos y estadounidenses acaba de definir un nuevo dinosaurio en la revista científica Scientific Reports (del prestigioso Grupo Nature). Se trata del saurópodo más completo del Cretácico de Norteamérica y procede del estado de Utah (Estados Unidos). Su particularidad consiste en que es un descendiente de los saurópodos turiasaurios de Europa, grupo definido a partir del hallazgo del “gigante europeo“ Turiasaurus riodevensis en Riodeva (Teruel, España). La relación del nuevo dinosaurio con Turiasaurus permite postular la presencia de un puente intercontinental que uniría al continente norteamericano con el europeo hace aproximadamente 139 millones de años. El nombre del nuevo dinosaurio, Mierasaurus bobyoungi, está dedicado al primer científico europeo que exploró Utah y que realizó el primer mapa de ese territorio en el siglo XVIII, el cántabro Bernardo de Miera y Pacheco, y al geólogo norteamericano Robert Young, quien interpretó correctamente el Cretácico Inferior de la región de Utah, Colorado, Arizona y New Mexico.

 

Foto 1 Picture 1 Mierasaurus yacimiento Quarry

Foto 1. Excavación paleontológica de Mierasaurus bobyoungi en en el yacimiento Doelling’s Bowl (Utah, EEUU), realizada por la Utah Geological Survey.

 

Teruel, 30 de octubre de 2017.- La colaboración iniciada entre investigadores españoles, ingleses y del estado de Utah en el marco de un proyecto de investigación del Plan Nacional de I+D+i del Ministerio de Economía y Competitividad español (proyecto DINOTUR) ha permitido la identificación de un nuevo dinosaurio procedente del estado de Utah (Estados Unidos).

El hallazgo. El yacimiento denominado Doelling’s Bowl fue identificado por el paleontólogo del estado de Utah James Kirkland en 1991. La edad geológica y el gran interés potencial de los restos de esqueletos de dinosaurios que de allí proceden se reconocieron en 2006, año desde el que se realizan excavaciones sistemáticas. Los fósiles de dinosaurios saurópodos presentados en este trabajo se encontraron en el año 2010. El equipo de excavación, liderado por el Dr. Kirkland, del Utah Geological Survey, descubrió y preparó dos ejemplares de saurópodos, uno de ellos muy completo, incluido el cráneo.

 

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Foto 2. Estudio paleontológico de los fósiles de Mierasaurus bobyoungi en el laboratorio del Utah Geological Survey (Salt Lake City, Utah, EEUU).

 

La situación geológica. El yacimiento de Doelling’s Bowl se encuentra en la parte inferior del Miembro Yellow Cat, situado en la base de la Formación Cedar Mountain (https://geology.utah.gov/map-pub/survey-notes/preserve-cret-dino-salt-deposits/). Su edad es Cretácico Temprano y, a la espera de los resultados de un trabajo en curso, su antigüedad se estima en unos 130-135 millones de años.

 

Foto 3 Picture 3 Tibia Fibula and pes

Foto 3. Parte de la extremidad posterior izquierda articulada (tibia, fíbula y pie completo) del dinosaurio saurópodo Mierasaurus bobyoungi.

 

El estudio. Durante 2016 y 2017 se procedió a la descripción y comparación de los nuevos restos por parte de un equipo multidisciplinar internacional compuesto por los doctores Rafael Royo-Torres, Alberto Cobos y Luis Alcalá de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis (Teruel, España), Paul Upchurch del University College London (Londres, Reino Unido), James Kirkland y Donald D. DeBlieux del Utah Geological Survey (Utah, USA) y John Foster del Museo de Moab (Utah, USA).

El trabajo se acaba de publicar en la revista Scientific Reports y contiene varios hitos:

1.- definición de un nuevo género y especie de dinosaurio saurópodo (cuadrúpedo, con el cuello y cola largos y el cráneo pequeño);

2.- identificación del grupo Turiasauria por primera vez en Norteamérica;

3.- atribución de un segundo saurópodo norteamericano ya conocido, Moabosaurus, al grupo de los turiasaurios; y

4.- interpretación del hallazgo de saurópodos turiasaurios en el continente americano, que han resultado ser los más modernos conocidos hasta el momento.

 

Foto 4 Picture 4 Mierasaurus

Foto 4. Reconstrucción del esqueleto del dinosaurio saurópodo Mierasaurus bobyoungi.

 

Los fósiles recuperados (del cráneo, dientes, vértebras del cuello, dorso y cola, huesos de las cinturas escapular y pélvica, y huesos de sus extremidades delanteras y traseras, incluidos de las manos y de los pies) permiten afirmar que el ejemplar con el que se ha definido Mierasaurus se trata del dinosaurio saurópodo más completo conocido del Cretácico de Norteamérica. Además, Mierasaurus y Moabosaurus son los saurópodos con caracteres más primitivos del continente norteamericano. La longitud de Mierasaurus, estimada entre 10 y 12 metros, es mucho menor que la de sus parientes europeos (que podrían superar los 25 metros de longitud). Mierasaurus convivió en los mismos ecosistemas que el ornitópodo Iguanacolossus, un dinosaurio acorazado todavía no descrito, pequeños “raptores” (dinosaurios carnívoros) emplumados, como Yurgovuchia, y grandes terópodos alosáuridos. El ambiente interpretado para el yacimiento de Mierasaurus sería el de una planicie con charcas (similares a ciénagas) y con escasa vegetación formada por equisetos y helechos.

 

Foto 5 Picture 5 skull of Mierasaurus

Foto 5. Reconstrucción del cráneo del dinosaurio saurópodo Mierasaurus bobyoungi.

 

¿Cómo llegaron los turiasaurios a Norteamérica desde Europa? El estudio indica que ninguno de los más de 430 ejemplares de saurópodos documentados en los yacimientos americanos del Jurásico Superior pertenece al grupo de los turiasaurios. Estos se encontraban bien representados en esa edad solamente en Europa (Turiasaurus y Losillasaurus en España y Zby en Portugal). El hallazgo de turiasaurios en el Cretácico Temprano de Utah (Mierasaurus y Moabosaurus, definido y reclasificado, respectivamente, en este estudio) en yacimientos mucho más modernos desde el punto de vista geológico que los europeos, permite inferir que representantes de este grupo de saurópodos primitivos se desplazó después del Jurásico Tardío (probablemente entre hace 145 y 130 millones de años) desde Europa a Norteamérica a través de un puente intercontinental. Este evento, según indican los datos geológicos documentados, se debió a que el nivel del mar entre ambos territorios descendió lo suficiente como para poder migrar a través de nuevas tierras emergidas.

 

Foto 6 Reconstruction Doellings bowl

Foto 6. Reconstrucción del paisaje de Utah en el Cretácico Temprano basada en la información del yacimiento Doelling’s Bowl: Mierasaurus (en el centro), Iguanocolossus y Yurgovuchia (a la derecha) y un esqueleto de anquilosaurio (a la izquierda).

 

El nombre del género del nuevo dinosaurio, Mierasaurus, está dedicado al cartógrafo y polímata español Bernardo de Miera y Pacheco (1713-1785), natural de Santibáñez de Villacarriedo (Cantabria). Miera fue el líder científico del equipo que los padres franciscanos Domínguez y Escalante formaron en 1776 para llevar a cabo una expedición por el Oeste Americano a través de lo que en aquel entonces era la frontera norte de la Nueva España y que actualmente es territorio de Nuevo México, Colorado, Utah y Arizona. El objetivo de la expedición era establecer una ruta de comunicación y comercio estable entre la Villa de Santa Fe, en Nuevo México, con Monterrey, en California. Durante seis meses recorrieron unos tres mil kilómetros de desiertos, bosques, valles frondosos e inmensas montañas y ríos, estableciendo contacto pacífico con numerosos grupos de nativos americanos (Hopis, Lagunas, Yutas y Apaches, entre otros). Bernardo de Miera y Pacheco realizó el primer mapa de este territorio, hasta entonces desconocido en su mayor parte por los europeos. Este mapa destaca por la exactitud, por su estilo artístico y por las numerosas notas geográficas, geológicas y etnográficas que contiene. Asimismo, la expedición Domínguez-Escalante supuso la primera incursión conocida de los europeos en el actual estado de Utah, de donde proceden los fósiles del nuevo dinosaurio. El nombre de la especie, Mierasaurus bobyoungi, está dedicado al geólogo estadounidense Robert Young. Este investigador interpretó correctamente el Cretácico Inferior de la región de Utah, Colorado, Arizona y New Mexico.

 

REFERENCIA DEL ARTÍCULO PUBLICADO EN LA REVISTA SCIENTIFIC REPORTS:

 

Rafael Royo-Torres, Paul Upchurch, James I. Kirkland, Donald D. DeBlieux, John Foster, Alberto Cobos, Luis Alcalá. Descendants of the Jurassic turiasaurs from Iberia found refuge in the Early Cretaceous of western USA. Scientific Reports. 

http://www.nature.com/articles/s41598-017-14677-2 

 

Rafael Royo-Torres, Alberto Cobos & Luis Alcalá

Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis/MuseoAragonés de Paleontología, Av. Sagunto s/n, E-44002, Teruel, Spain.

 Paul Upchurch

Department of Earth Sciences, University College London, Gower Street, London WC1E 6BT, United Kingdom.

James I. Kirkland & Donald D. DeBlieux

Utah Geological Survey, PO Box 146100, Salt Lake City, Utah, 84114-6100, United States.

 John R. Foster

Museum of Moab, 118 East Center St., Moab, Utah 84532, United States.

 

AGRADECIMIENTOS

DINOTUR Project (CGL2013-41295-P). Plan Nacional de I+D+i, Ministerio de Economía y Competitividad, Gobierno de España

Gobierno de Aragón

 

El trabajo de campo para este proyecto y la preparación de los fósiles fue financiado por:

Utah Geological Survey

Utah Friends of Paleontology

Bureau of Land Management

 

 

 

Un equipo de paleontólogos españoles, británicos y estadounidenses acaba de definir un nuevo dinosaurio en la revista científica Scientific Reports (del prestigioso Grupo Nature). Se trata del saurópodo más completo del Cretácico de Norteamérica y procede del estado de Utah (Estados Unidos). Su particularidad consiste en que es un descendiente de los saurópodos turiasaurios de Europa, grupo definido a partir del hallazgo del “gigante europeo“ Turiasaurus riodevensis en Riodeva (Teruel, España). La relación del nuevo dinosaurio con Turiasaurus permite postular la presencia de un puente intercontinental que uniría al continente norteamericano con el europeo hace aproximadamente 139 millones de años. El nombre del nuevo dinosaurio, Mierasaurus bobyoungi, está dedicado al primer científico europeo que exploró Utah y que realizó el primer mapa de ese territorio en el siglo XVIII, el cántabro Bernardo de Miera y Pacheco, y al geólogo norteamericano Robert Young, quien interpretó correctamente el Cretácico Inferior de la región de Utah, Colorado, Arizona y New Mexico.

 

Foto 1 Picture 1 Mierasaurus yacimiento Quarry

Foto 1. Excavación paleontológica de Mierasaurus bobyoungi en en el yacimiento Doelling’s Bowl (Utah, EEUU), realizada por la Utah Geological Survey.

 

Teruel, 30 de octubre de 2017.- La colaboración iniciada entre investigadores españoles, ingleses y del estado de Utah en el marco de un proyecto de investigación del Plan Nacional de I+D+i del Ministerio de Economía y Competitividad español (proyecto DINOTUR) ha permitido la identificación de un nuevo dinosaurio procedente del estado de Utah (Estados Unidos).

El hallazgo. El yacimiento denominado Doelling’s Bowl fue identificado por el paleontólogo del estado de Utah James Kirkland en 1991. La edad geológica y el gran interés potencial de los restos de esqueletos de dinosaurios que de allí proceden se reconocieron en 2006, año desde el que se realizan excavaciones sistemáticas. Los fósiles de dinosaurios saurópodos presentados en este trabajo se encontraron en el año 2010. El equipo de excavación, liderado por el Dr. Kirkland, del Utah Geological Survey, descubrió y preparó dos ejemplares de saurópodos, uno de ellos muy completo, incluido el cráneo.

 

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Foto 2. Estudio paleontológico de los fósiles de Mierasaurus bobyoungi en el laboratorio del Utah Geological Survey (Salt Lake City, Utah, EEUU).

 

La situación geológica. El yacimiento de Doelling’s Bowl se encuentra en la parte inferior del Miembro Yellow Cat, situado en la base de la Formación Cedar Mountain (https://geology.utah.gov/map-pub/survey-notes/preserve-cret-dino-salt-deposits/). Su edad es Cretácico Temprano y, a la espera de los resultados de un trabajo en curso, su antigüedad se estima en unos 130-135 millones de años.

 

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Foto 3. Parte de la extremidad posterior izquierda articulada (tibia, fíbula y pie completo) del dinosaurio saurópodo Mierasaurus bobyoungi.

 

El estudio. Durante 2016 y 2017 se procedió a la descripción y comparación de los nuevos restos por parte de un equipo multidisciplinar internacional compuesto por los doctores Rafael Royo-Torres, Alberto Cobos y Luis Alcalá de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis (Teruel, España), Paul Upchurch del University College London (Londres, Reino Unido), James Kirkland y Donald D. DeBlieux del Utah Geological Survey (Utah, USA) y John Foster del Museo de Moab (Utah, USA).

El trabajo se acaba de publicar en la revista Scientific Reports y contiene varios hitos:

1.- definición de un nuevo género y especie de dinosaurio saurópodo (cuadrúpedo, con el cuello y cola largos y el cráneo pequeño);

2.- identificación del grupo Turiasauria por primera vez en Norteamérica;

3.- atribución de un segundo saurópodo norteamericano ya conocido, Moabosaurus, al grupo de los turiasaurios; y

4.- interpretación del hallazgo de saurópodos turiasaurios en el continente americano, que han resultado ser los más modernos conocidos hasta el momento.

 

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Foto 4. Reconstrucción del esqueleto del dinosaurio saurópodo Mierasaurus bobyoungi.

 

Los fósiles recuperados (del cráneo, dientes, vértebras del cuello, dorso y cola, huesos de las cinturas escapular y pélvica, y huesos de sus extremidades delanteras y traseras, incluidos de las manos y de los pies) permiten afirmar que el ejemplar con el que se ha definido Mierasaurus se trata del dinosaurio saurópodo más completo conocido del Cretácico de Norteamérica. Además, Mierasaurus y Moabosaurus son los saurópodos con caracteres más primitivos del continente norteamericano. La longitud de Mierasaurus, estimada entre 10 y 12 metros, es mucho menor que la de sus parientes europeos (que podrían superar los 25 metros de longitud). Mierasaurus convivió en los mismos ecosistemas que el ornitópodo Iguanacolossus, un dinosaurio acorazado todavía no descrito, pequeños “raptores” (dinosaurios carnívoros) emplumados, como Yurgovuchia, y grandes terópodos alosáuridos. El ambiente interpretado para el yacimiento de Mierasaurus sería el de una planicie con charcas (similares a ciénagas) y con escasa vegetación formada por equisetos y helechos.

 

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Foto 5. Reconstrucción del cráneo del dinosaurio saurópodo Mierasaurus bobyoungi.

 

¿Cómo llegaron los turiasaurios a Norteamérica desde Europa? El estudio indica que ninguno de los más de 430 ejemplares de saurópodos documentados en los yacimientos americanos del Jurásico Superior pertenece al grupo de los turiasaurios. Estos se encontraban bien representados en esa edad solamente en Europa (Turiasaurus y Losillasaurus en España y Zby en Portugal). El hallazgo de turiasaurios en el Cretácico Temprano de Utah (Mierasaurus y Moabosaurus, definido y reclasificado, respectivamente, en este estudio) en yacimientos mucho más modernos desde el punto de vista geológico que los europeos, permite inferir que representantes de este grupo de saurópodos primitivos se desplazó después del Jurásico Tardío (probablemente entre hace 145 y 130 millones de años) desde Europa a Norteamérica a través de un puente intercontinental. Este evento, según indican los datos geológicos documentados, se debió a que el nivel del mar entre ambos territorios descendió lo suficiente como para poder migrar a través de nuevas tierras emergidas.

 

Foto 6 Reconstruction Doellings bowl

Foto 6. Reconstrucción del paisaje de Utah en el Cretácico Temprano basada en la información del yacimiento Doelling’s Bowl: Mierasaurus (en el centro), Iguanocolossus y Yurgovuchia (a la derecha) y un esqueleto de anquilosaurio (a la izquierda).

 

El nombre del género del nuevo dinosaurio, Mierasaurus, está dedicado al cartógrafo y polímata español Bernardo de Miera y Pacheco (1713-1785), natural de Santibáñez de Villacarriedo (Cantabria). Miera fue el líder científico del equipo que los padres franciscanos Domínguez y Escalante formaron en 1776 para llevar a cabo una expedición por el Oeste Americano a través de lo que en aquel entonces era la frontera norte de la Nueva España y que actualmente es territorio de Nuevo México, Colorado, Utah y Arizona. El objetivo de la expedición era establecer una ruta de comunicación y comercio estable entre la Villa de Santa Fe, en Nuevo México, con Monterrey, en California. Durante seis meses recorrieron unos tres mil kilómetros de desiertos, bosques, valles frondosos e inmensas montañas y ríos, estableciendo contacto pacífico con numerosos grupos de nativos americanos (Hopis, Lagunas, Yutas y Apaches, entre otros). Bernardo de Miera y Pacheco realizó el primer mapa de este territorio, hasta entonces desconocido en su mayor parte por los europeos. Este mapa destaca por la exactitud, por su estilo artístico y por las numerosas notas geográficas, geológicas y etnográficas que contiene. Asimismo, la expedición Domínguez-Escalante supuso la primera incursión conocida de los europeos en el actual estado de Utah, de donde proceden los fósiles del nuevo dinosaurio. El nombre de la especie, Mierasaurus bobyoungi, está dedicado al geólogo estadounidense Robert Young. Este investigador interpretó correctamente el Cretácico Inferior de la región de Utah, Colorado, Arizona y New Mexico.

 

REFERENCIA DEL ARTÍCULO PUBLICADO EN LA REVISTA SCIENTIFIC REPORTS:

 

Rafael Royo-Torres, Paul Upchurch, James I. Kirkland, Donald D. DeBlieux, John Foster, Alberto Cobos, Luis Alcalá. Descendants of the Jurassic turiasaurs from Iberia found refuge in the Early Cretaceous of western USA. Scientific Reports. 

http://www.nature.com/articles/s41598-017-14677-2 

 

Rafael Royo-Torres, Alberto Cobos & Luis Alcalá

Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis/MuseoAragonés de Paleontología, Av. Sagunto s/n, E-44002, Teruel, Spain.

 Paul Upchurch

Department of Earth Sciences, University College London, Gower Street, London WC1E 6BT, United Kingdom.

James I. Kirkland & Donald D. DeBlieux

Utah Geological Survey, PO Box 146100, Salt Lake City, Utah, 84114-6100, United States.

 John R. Foster

Museum of Moab, 118 East Center St., Moab, Utah 84532, United States.

 

AGRADECIMIENTOS

DINOTUR Project (CGL2013-41295-P). Plan Nacional de I+D+i, Ministerio de Economía y Competitividad, Gobierno de España

Gobierno de Aragón

 

El trabajo de campo para este proyecto y la preparación de los fósiles fue financiado por:

Utah Geological Survey

Utah Friends of Paleontology

Bureau of Land Management