Con motivo de los 30 años de la última excavación en el yacimiento Las Zabacheras de Galve (Teruel), realizada en 1983, y también para estudiar los fósiles del esqueleto de Aragosaurus ischiaticus (primer dinosaurio definido en España) que aún permanecían inéditos, se llevó a cabo un nuevo trabajo científico que se acaba de publicar en la prestigiosa revista británica Zoological Journal of the Linnean Society. En el estudio, liderado por la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis, colabora José Luis Sanz (Universidad Autónoma de Madrid), autor principal de la nueva especie –que se publicó en 1987- así como científicos del University College de Londres, del Imperial College de Londres y de la Universidad Complutense de Madrid. Cabe señalar que faltaba un análisis detallado acerca de este emblemático dinosaurio que incluyera la descripción de todos los huesos conocidos y completara aspectos científicos sobre su anatomía, clasificación y la edad en la que vivió (esta última objeto de debates científicos).

Aragosaurus fue un dinosaurio saurópodo (herbívoro de hábitos cuadrúpedos, con cuello y cola muy alargados y con una cabeza pequeña). Los huesos estudiados en el nuevo trabajo son: una extremidad delantera, un fémur, una falange ungueal (uña), huesos de la cintura escapular y pélvica, 14 vértebras de la cola, chevrones y costillas. Por otra parte, el único diente asignado previamente a esta especie ha sido descartado como perteneciente a la misma. Los huesos hallados permiten estimar unas dimensiones de 17 metros de longitud y 20 toneladas de peso y situarlo como un macronario basal, es decir, emparentado con los camarasáuridos de Norteamérica y con los braquiosáuridos de Norteamérica y África.

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 Reconstrucción artística de Aragosaurus ischiaticus. Crédito: Fundación Dinópolis-Oscar Sanisidro.

 

Aragosaurus vivió en un antiguo delta (una zona húmeda con abundante vegetación) surcado por canales meandriformes que desembocaban en el Mar de Tethys (ancestro del actual Mediterráneo). Aragosaurus compartiría hábitat, hace unos 145 millones de años (Formación Villar del Arzobispo) con dinosaurios típicos del final del Jurásico de la Península Ibérica: otros saurópodos gigantes, estegosaurios y diversos carnívoros

Historia del yacimiento Las Zabacheras  y nuevos descubrimientos en el año 2014.

El yacimiento Las Zabacheras fue excavado en varias ocasiones. La primera data de finales de los años 50 cuando José María Herrero y Dimas Fernández Galiano recuperaron varios huesos que se depositaron en el Museo Provincial de Teruel. Posteriormente, entre 1982 y 1983, un equipo de paleontólogos de la Universidad Autónoma de Madrid y del Instituto de Paleontología de Sabadell (hoy Institut Català de Paleontología) estudió el yacimiento y sus fósiles. Como resultado de sus actuaciones, Aragosaurus ischiaticus se definió en el año 1987, en la revista Estudios Geológicos (CSIC).

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Excavación en el yacimiento Las Zabacheras (Galve). Crédito: Fundación Dinópolis.

Este mismo año 2014 se ha vuelto a excavar este yacimiento histórico que estaba literalmente cubierto por más de 4 metros de escombros. La actuación ha permitido alcanzar los niveles fosilíferos originales y recuperar huesos inéditos de Aragosaurus ischiaticus: varios chevrones, un esternal y una tibia. Además, los restos vegetales y el polen que se han hallado en Las Zabacheras permitirán conocer todavía más información acerca del ecosistema en el que vivió el “lagarto de Aragón”. Estas investigaciones se realizan en el marco de un proyecto paleobotánico con especialistas de la Universidad de Vigo y de la Universidad Nacional Autónoma de México, programado para conocer la flora de los humedales del final del Jurásico y del Cretácico temprano de Galve. Algunos resultados obtenidos en otros dos yacimientos con dinosaurios de Galve se acaban de publicar –el pasado 10 de julio- en la revista Historical Biology (Palaeobotanical remains associated with dinosaur fossils from the Camarillas Formation (Barremian) of Galve(Teruel, Spain): http://dx.doi.org/10.1080/08912963.2014.931385).

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Detalle de la extracción de la nueva tibia de Aragosaurus. Crédito: Fundación Dinópolis.

En exposición

Los fósiles de Aragosaurus se exponen en la sede de Dinópolis en Galve, ‘Legendark’, y en la colección paleontológica del Ayuntamiento de Galve. La tibia, uno de los nuevos fósiles hallados en 2014 se presentará en el 74º congreso internacional de la Society of Vertebrate Paleontology que se celebrará en Berlín durante el próximo mes de noviembre. La tibia original y una reproducción de los huesos de la mano podrán verse en Dinópolis-Teruel a partir del día 30 de julio (vitrina de novedades del Museo Aragonés de Paleontología).

Referencia

Royo-Torres, R., Upchurch, P., Mannion, P. D., Mas, R., Cobos, A., Gascó, F., Alcalá, L. and Sanz, J. L. (2014), The anatomy, phylogenetic relationships, and stratigraphic position of the Tithonian–Berriasian Spanish sauropod dinosaurAragosaurus ischiaticus. Zoological Journal of the Linnean Society, 171: 623–655. doi: 10.1111/zoj.12144

http://onlinelibrary.wiley.com/doi/10.1111/zoj.12144/abstract

 

 

Un año más, la Universidad de Verano de Teruel, en colaboración con la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis (FCPTD), ha programado el curso “Paleontología y desarrollo”. Para su XIII edición se ha preparado un curso sobre “Prácticas en excavación de Dinosaurios”, que convierte los afloramientos de sedimentos mesozoicos de El Castellar (Teruel) en una inmensa aula universitaria sobre métodos de prospección y excavación paleontológica. El curso es eminentemente práctico por lo que, además de las conferencias que serán impartidas por paleontólogos de la Fundación Dinópolis, tendrán un especial protagonismo las clases de campo en El Castellar. Bajo la dirección de paleontólogos de la Fundación, los alumnos participarán en prospecciones paleontológicas y formarán parte del propio equipo de excavación del yacimiento de dinosaurios denominado ‘La Tejería’.

Tras la presentación, prevista para el día 21 de julio en el Campus Universitario de Teruel, se desarrollará la conferencia inaugural abierta a todas las personas interesadas además de los inscritos en el curso e impartida por el doctor Alberto Cobos–secretario del curso y que versará sobre “Los ecosistemas mesozoicos continentales a través de los dinosaurios de la Comarca Gúdar-Javalambre”. Ese mismo día por la tarde, en las instalaciones de Dinópolis, será el turno para que los alumnos del curso conozcan “Las entrañas del Museo Paleontológico”, actividad desarrollada por Eduardo Espílez. La jornada concluirá con un taller impartido por Ana González en el que explicará “Las técnicas de preparación paleontológica en macrovertebrados”.

Para los días posteriores, del 22 al 25 de julio, tanto las clases prácticas como las teóricas se desarrollarán en la localidad turolense de El Castellar. Concretamente, el centro neurálgico de las actividades se situará en el yacimiento de dinosaurios denominado ‘La Tejería’, así como en el entorno geológico del municipio. Asimismo, en el ayuntamiento (institución colaboradora del curso) se impartirán varias conferencias: el día 22, el doctor Rafael Royo-Torres hablará sobre “Los dinosaurios saurópodos”; el día 23 Luis Mampel tratará las “Técnicas cartográficas en los yacimientos de dinosaurios”. La última de las conferencias titulada: “Los últimos hallazgos de dinosaurios en la provincia de Teruel” tendrá lugar el día 24 a cargo del director del curso y Dtor-gerente de la FCPTD el Dr. Luis Alcalá. Las labores de campo concluirán el viernes 25 de julio.

Por último cabe destacar, que con este curso se pretende evidenciar cómo la Paleontología puede suponer un elemento significativo para el desarrollo socioeconómico del entorno rural turolense.

Galve es conocido por sus yacimientos de fósiles de vertebrados del Mesozoico, especialmente dinosaurios. Como consecuencia, son numerosos los estudios publicados en revistas nacionales e internacionales sobre la fauna de esta localidad. Por el contrario, el estudio del entorno vegetal de los ecosistemas en los que vivieron estos animales es prácticamente desconocido.

Un estudio reciente describe los fragmentos de cutículas y el polen de plantas procedentes de dos yacimientos (Mina Galve-9 y San Cristóbal-4) situados dentro de la mina de Galve. Estos yacimientos pertenecen a la Formación Camarillas (Barremiense, Cretácico Inferior) con una antigüedad entre 127 y 129 millones de años. Según este estudio, en esta época Galve era muy húmedo y sus ecosistemas estaban caracterizados por la presencia de grandes coníferas como Pseudofrenelopsis, helechos (abundantes esporas de los géneros Cicatricosisporites y Plicatella) y en menor medida angiospermas, las plantas con flores (documentadas mediante granos de polen de los géneros Crassipollis y Retimonocolpites). Adicionalmente, este estudio ha permitido situar la edad de la Formación Camarillas como Barremiense inferior-medio.

Foto 1 - Pseudofrenolopsis

 Ejes de Pseudofrenelopsis del yacimiento Mina Galve-9.

Foto 2 -Polen Sc-4

Muestra palinomórfica del yacimiento de San Cristóbal-4.

 

Este trabajo, publicado en la revista internacional “Historical Biology”, ha sido posible gracias a la colaboración de un equipo internacional y multidisciplinar formado por investigadores de diferentes instituciones: la Universidad Nacional Autónoma de México, la Universidad de Zaragoza, la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis, el Muséum National d’Histoire Naturelle de París y la Universidad de Vigo.

Yacimientos en la mina

Este estudio viene a sumarse a los trabajos de control paleontólogico que se vienen realizando desde 2008 por parte de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis, en colaboración con SIBELCO-Hispania, dentro de la mina de Galve. Fruto de esta colaboración se han recuperado numerosos fósiles de dinosaurios entre huesos y huellas. De hecho, en San Cristóbal-4, uno de los yacimientos que se incluyen en este estudio paleobotánico, aparecieron también varias vértebras de un dinosaurio ornitópodo. 

Foto 3 - Sc-4 muestreo

 Parte del equipo de paleontólogos tomando muestras en el yacimiento de San Cristóbal-4. 

 

Referencia al trabajo

 

Uxue Villanueva-Amadoz, Luis Miguel Sender, Rafael Royo-Torres, Francisco Javier Verdú, Denise Pons, Luis Alcalá & José B. Diez (2014): Palaeobotanical remains associated with dinosaur fossils from the Camarillas Formation (Barremian) of Galve (Teruel, Spain), Historical Biology: An International Journal of Paleobiology, DOI:10.1080/08912963.2014.931385

 

http://www.tandfonline.com/doi/full/10.1080/08912963.2014.931385#.U7-WX0Dm5GE

 

 

Dos nuevos escarabajos hallados en el yacimiento de ‘San Just’ en la localidad turolense de Utrillas, han sido descritos en dos prestigiosas revistas científicas por David Peris y Xavier Delclòs (Universitat de Barcelona, España), en colaboración con diversos investigadores estadounidenses. Concretamente, los escarabajos recientemente estudiados pertenecen a los curculiónidos, conocidos como gorgojos, y a los ptínidos, unos escarabajos barrenadores de la madera.

De entre todos los grupos de coleópteros actuales, la identificación de un ejemplar como miembro de la superfamilia Curculionoidea puede ser relativamente sencilla debido a su peculiar alargamiento del rostro, característica muy extendida entre sus especies. Sin embargo, hay una gran controversia a la hora de identificar estos fósiles a nivel más específico, pues los caracteres necesarios para ello no se conservan muchas veces en los fósiles. El ámbar favorece esta labor, porque aquí los fósiles se conservan con estructura tridimensional. Pero en ocasiones, incluso así resulta imposible su estudio, y nuevas técnicas como la microtomografía utilizando luz Sincrotrón y obteniendo imágenes virtuales 3D  del fósil facilitan el trabajo enormemente. Mediante esta técnica ha sido posible describir unnuevo género y especie con la denominación Arra legalovi, perteneciente a la familia Nemonychidae y descrito recientemente en la revista ‘Zoological Journal of the Linnean Society’ con la colaboración de los investigadores Steven Davis y Michael Engel (Kansas University, EEUU).

Este fósil de San Just es muy similar a otro ejemplar de la misma especie que ha sido descrito también en el yacimiento de ámbar de El Soplao (Cantabria). Esta familia es la más antigua descrita dentro del grupo de los gorgojos, conocida desde el Jurásico, y exhibe numerosas características ancestrales tanto en su morfología como en su biología (según los datos conocidos de especies actuales). Algunos miembros de esta familia se alimentan actualmente sobre un tipo de plantas gimnospermas (araucariáceas, cuya distribución actual es el hemisferio sur) que se cree fue una productora de al menos una parte del ámbar Cretácico español. Por consiguiente, existe la posibilidad de que la relación de esta familia de escarabajos con las araucariáceas ya existiera desde el Cretácico y además, se ubicarían en el hemisferio Norte, en contraste con su ubicación actual. Además, integrando esta información junto con la disponible a partir de otros gorgojos fósiles de diferentes yacimientos de ámbar Cretácico del mundo, es posible observar una sustitución, con el tiempo, de formas más primitivas por otras diferentes, más similares a las actuales. De esta manera se refleja una “historia evolutiva embebida en ámbar” (‘An evolutionary history embedded in amber’, parte del título original del trabajo).

Arra legalovi

 Arra legalovi 

 El otro escarabajo encontrado en San Just pertenece a la familia Ptinidae, y será publicado en breve en la revista ‘Cretaceous Research’. El nombre de este nuevo escarabajo barrenador es Actenobius magneoculus (que en latín significa “Actenobius de ojos grandes”), y es el representante  más antiguo catalogado de esta familia.

En la descripción de esta nueva especie han participado de nuevo David Peris y Xavier Delclòs (Universitat de Barcelona, España), pero esta vez en colaboración con Keith Philips (Western Kentucky University, EEUU). El género Actenobius es conocido actualmente, y no es el primer caso en el que fauna fósil del Cretácico se clasifica dentro de géneros actuales; el pequeño tamaño y un hábitat oculto parecen ser características que favorecen una ralentización evolutiva en la escala geológica. La familia Ptinidae es conocida principalmente porque sus miembros son taladradores de madera. Por su abundancia en algunos yacimientos de ámbar más modernos (como el de New Jersey, EEUU), se cree que pueda estar relacionada con la formación de la resina en los grandes bosques de coníferas que poblaban la superficie de la Tierra en el Cretácico. Sin embargo, en el ámbar de España no se han encontrado más que dos ejemplares de dicha familia, uno en el yacimiento de San Just y otro en el de Peñacerrada I (Moraza, Burgos), y sólo en el primer caso ha sido posible describirlo.

Actenobius magneoculus

 Actenobius magneoculus

Estos artículos de investigación vuelven a demostrar de nuevo la gran importancia científica a nivel mundial del ámbar de San Just (Utrillas, Teruel) que, a través de los fósiles hallados en este afloramiento turolense, nos permite descubrir cómo eran los ecosistemas de hace 110 millones de años, y en definitiva, nos permite conocer cómo eran estos insectos pequeños que vivían y volaban alrededor de los dinosaurios

Por último cabe destacar que los ejemplares tipo (holotipos) de estas dos nuevas especies de coleópteros pertenecen a las colecciones del Museo Aragonés de Paleontología de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis (FCPTD). Los estudios que han permitido su descripción se enmarcan dentro del proyecto AMBARES, dirigido desde la Universidad de Barcelona y financiado por el Ministerio de Economía y Competitividad. Las excavaciones en San Just han sido financiadas gracias al apoyo de Caja Rural de Teruel y de la Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis.